LITERATURA ESPAÑOLA

Publicado en por Elena Amador Naranjo

LITERATURA ESPAÑOLA

...después de Dios, éste me dio la vida y, siendo ciego, me alumbró y adiestró en la carrera de vivir.       "Lazarillo de Tormes".

BREVE HISTORIA DE LA LITERATURA HISPÁNICA

Hispania es el nombre que los romanos dieron a la Península Ibérica y ésta se dividió en provincias romanas desde finales del siglo III a.C.  Cuando Hispania existió por primera vez, los libros se escribieron en lengua latina, porque la Península dependía de Roma. De Hispania deriva la palabra español, que existe desde los comienzos de la literatura española en lengua castellana. 

http://www.spanisharts.com/books/literature/imagenes/coran1599.jpg Pero no toda la literatura española está escrita en lengua castellana.  Por ejemplo, existen libros copiados, probablemente, por visigodos españoles y otros  bárbaros germanos, que se establecieron en Hispania desde el siglo V y que continuaron la literatura-hispano latina

Además, desde el año 711, la Península Ibérica queda ocupada por musulmanes, de lengua árabe. El territorio que ellos ocuparon -la casi totalidad de Hispania- pasó a llamarse Al-Ándalus, nombre derivado de un pueblo bárbaro -vándalos-, que apenas dejó huella en la Península. De Al-Ándalus proviene actualmente el nombre de Andalucía. Forma parte de la literatura hispanoárabe. 

También, en Hispania existieron, de forma habitual hasta 1492, comunidades judías que  mantuvieron sus costumbres y, por supuesto, su lengua al escribir libros. Llamaron a la Península Sefarad. De aquí procede la literatura hispano-hebrea.

Entre los siglos X a XII, convivieron en la Península varios dialectos, que lucharon por imponerse los unos sobre los otros.  Cuatro alcanzarían la categoría de lenguas: el castellano, el catalán, el gallego-portugués o el vasco, aunque en esta última lengua -que no deriva del latín ni del indoeuropeo y es de origen desconocido- no se conocen libros significativos hasta épocas recientes.

 

Muchos libros del siglo XIII están escritos en dialectos hoy desaparecidos, como el riojano, el aragonés, el leonés, etc. El libro, siempre manuscrito, se mantuvo así hasta finales del siglo XV.  A principios del siglo XVI, los Reyes Católicos lograron que el castellano fuera la lengua principal de España. Por eso, castellano es hoy sinónimo de español.

ESCUELAS LITERARIAS DE LA LITERATURA ESPAÑOLA.

 

Así como las tendencias de la moda  cambian, se renuevan y se armonizan; de la misma forma, a través del tiempo, las tendencias literarias surgen, evolucionan, se innovan y se modernizan según los contextos, los tiempos y las circunstancias. Siempre hubo poesías, relatos de historias, diálogos, etc., lo que cambia es la manera en que se expresan. Así surgen lo que llamamos escuelas literarias. Todas las escuelas literarias tienen un ambiente literario, el cual se describe a través de un grupo de escritores que tienen en común estilos, ideas, temas, géneros, estructuras y modelos que se dan por que pertenecen a una misma época. A continuación, se presenta las características, los géneros, obras y  los autores más importantes de las escuelas literarias de la literatura española, teniendo en cuenta el siglo o siglos en que se presentó su desarrollo.

 

1. DEL SIGLO V AL XIV. LITERATURA MEDIEVAL

¿QUE ES?

Se llama Edad Media a la época histórica comprendida entre los siglos V y XV. Con relación a la literatura española, la época medieval se extiende desde las primeras manifestaciones literarias - de fecha imprecisa - hasta el comienzo del reinado de los Reyes Católicos.

CONTEXTO HISTÒRICO

A. Durante esta época predominaron los siguientes hechos histórico-culturales:

  • Triunfo del cristianismo. Y por lo tanto una elevada influencia de la Iglesia en la esfera cultural.
  • Invasiones de los pueblos bárbaros
  • Surgimiento del feudalismo como sistema económico y social. Se instauró las relaciones de vasallaje.

B. La sociedad se dividía en tres estamentos:

  • Nobleza: los adinerados y poderosos. Estaban al servicio del rey y su dedicación era la guerra y el territorio. Sus hazañas servirán para desarrollar la literatura épica.
  • Pueblo: eran los campesinos y artesanos. Era gente modesta que trabajaban para vivir y se hallaban en torno a un castillo o monasterio.
  • Iglesia: los clérigos y monjes. Eran hombres dedicados a la religión y la conservación de la cultura. Usaban el latín para escribir.

CARACTERÍSTICAS LITERARIAS

  1. Oralidad y escritura

En la Edad Media muy poca gente sabía leer y escribir. Además, los textos se escribían a mano en hojas de pergamino, en un proceso largo y costoso, por lo que sólo las obras consideradas importantes eran copiadas. Debido a estas circunstancias, la literatura fue mayoritariamente transmitida y disfrutada de modo oral:

  • Los poemas solían ir acompañados de música, lo que favorecía su aprendizaje de memoria.
  • Los relatos en prosa eran casi siempre leídos en voz alta, para un grupo de personas que se reunía a escuchar la voz del narrador.
  1. La situación de transmisión oral empezó a cambiar a partir del siglo XII, porque:
  • Tuvo lugar el desarrollo del comercio y la aparición de las primeras industrias.
  • Aparece una nueva clase social: la burguesía.
  • Se da el nacimiento de las lenguas románicas derivadas del latín.
  • El latín sigue siendo el núcleo de la lengua cultural europea, pero poco a poco las lenguas románicas lo irán reemplazando.
  1. Las primeras manifestaciones literarias en castellano, se producen durante los siglos medievales, coincidiendo con la Reconquista o la Conquista, que llevaron a cabo los cristianos frente a los reinos musulmanes, presentes en la Península Ibérica desde el siglo VIII. Pero, sólo a partir del siglo XIII y en un sentido exclusivamente geográfico, es posible hablar de literatura española escrita. Hasta este período, se supone la coexistencia de una poesía de carácter popular y de transmisión oral en lengua romance, tanto lírica como épica, junto a unos usos escriturales cultos, cuya lengua de expresión y transmisión era el latín.  La poesía culta y la prosa  aparecerán hasta el final de esta época.

LOS GÉNEROS DE LA LITERATURA MEDIEVAL

POESÍA

a. Poesía Lírica primitiva: las manifestaciones literarias más antiguas que conservamos en romance van desde  las jarchas mozárabes hasta los villancicos. Por eso, se cree que las canciones líricas populares nacen al mismo tiempo que las lenguas romances.

b. Poesía Lírica Popular: El romancero

c. Poesía   épica o epopeya - Cantares de Gesta: la mayor parte de las manifestaciones literarias conservadas pertenecen a este género. Son los poemas épicos, aquellas narraciones heroicas en verso. Estos textos, son una línea temática basada en la búsqueda del honor a través del riesgo; el héroe, que pierde o ve atacado su honor, realiza una serie de proezas para recuperarlo. Para la Edad Media, el nombre del género épico cambia al de Cantar de gesta, debido a su difusión, cantada por los juglares. Existían dos movimientos que desarrollaban este género:

    • El mester de juglaría: era oral y popular, y desarrolló la literatura heroica (Los cantares de Gesta).
    • El mester de clerecía: lo escribían los clérigos en los monasterios, con finalidad didáctica.

LA PROSA

La prosa medieval es el grupo de textos que, perteneciendo al más amplio conjunto de la literatura medieval, fueron escritos en forma prosaica o, dicho de una manera más acorde a la cantidad y tipología de textos de la época, no fueron escritos en verso. La prosa medieval en castellano se inició bastante después de cuando lo hizo la poesía. Hasta el siglo XIII  existe prosa literaria en castellano. El romance había sido considerado una lengua apropiada para la comunicación oral y el verso, pero no para la composición de obras científicas, filosóficas y literarias, que se escribían en latín o árabe. Con la decisión de Alfonso X de convertir el castellano en la lengua oficial de la cancillería y de traducir textos latinos y árabes al castellano comienza un proceso de dignificación de la prosa romance. Este proceso culminará con la creación en el siglo XIV de la prosa de ficción, cuyo máximo exponente es don Juan Manuel.

 

A continuación se presentan cada género y  sus manifestaciones literarias en la Edad Media.

LA POESÌA

​​​​​​​LIRICA PRIMITIVA.

Junto a la literatura culta - escrita, inalterable y de autor generalmente conocido - corre paralela otra literatura llamada popular y tradicional que muestra, a veces, una extraordinaria calidad artística. Esta literatura pertenece al folclore, es decir, al "saber tradicional del pueblo" que, además de las costumbres, los juegos, las fiestas, las creencias,..., incluye como aspectos destacados los cuentos las leyendas, las canciones y los romances. Este folclore literario es una de las más completas manifestaciones de la cultura y el modo de ser en España.

Características:

La transmisión oralDurante milenios, la palabra desnuda, mantenida en la memoria, fue el único procedimiento de conservación y transmisión de la cultura literaria. El pueblo, que considera estas formas literarias como algo suyo, las transmite oralmente, de generación en generación, reelaborándolas. 

Brevedad: El pueblo prefiere las composiciones breves que se pueden captar fácilmente y por eso a veces se llega a una condensación quizás excesiva, en el afán de reducir y eliminar lo superfluo. 

SencillezLa literatura popular es sencilla en el fondo y la forma. No presenta demasiados convencionalismos ni artificios, porque brota espontánea como expresión de un sentir general. Pese a esto presenta una curiosa efectividad poética. 

Anonimia: Hay un creador inicial, un individuo especialmente dotado que interpreta y expresa el sentir del pueblo. Otros individuos a través del tiempo van rehaciendo la obra que se considera un bien común a disposición de la comunidad.

Variantes: Como consecuencia del punto anterior, y de su carácter oral, aparece uno de los aspectos más claramente diferenciadores de la literatura popular de la culta: las numerosas variantes de un mismo cantar, cuento o romance.​​​​​​​​​​​​​​

Formas poéticas

Existen en la península tres formas poéticas grandes, con tres núcleos líricos de carácter oral tradicional, que son: Las jarchas (del arábigo - andaluz), las cántigas de amigo (del galaico - portugués) y el villancico (del castellano). Además, las Danzas, baladas y albas; que provienen del  catalano-provenzal. Se resumen en el siguiente cuadro y después  se encuentra la explicación de cada uno.

Estrofas

Época

Lengua

Zona geográfica

Jarchas.

Los primeros testimonios escritos son del siglo XI.

Mezcla de árabe vulgar y romance mozárabe.

El Sur, la zona de Al-Ándalus.

Cantigas de amigo.

Las más antiguas conocidas, del siglo XII. Los poetas de la Corte castellana las utilizaron hasta el XV.

Gallego-portugués.

El Noroeste, la zona de Galicia y Portugal (pero también se utilizaron en la Corte castellana).

Villancicos.

Los más antiguos que se conservan son de fines del siglo XV.

Castellano.

La zona castellana.

Danzas, baladas y albas.

Danzas, baladas y albas.

Provenzal y catalán.

El Nordeste, la zona de Cataluña.

Las jarchas:

Las jarchas son unas cancioncillas en lengua mozárabe que cantaban los cristianos que vivían en territorio dominado por los árabes. Los poetas árabes, y también los judíos, cautivados por la belleza de estas breves composiciones mozárabes, remataban con ellas sus propios poemas cultos llamados moaxajas, escritos en árabe clásico o hebreo.  El contenido de la mayoría de las jarchas son lamentaciones amorosas en boca de un personaje femenino, una muchacha por la ausencia de su amigo, haciendo confidente a su madre o a su hermana. Su estructura estrófica es variable: dos o tres versos monorrimos o la forma de cuarteta asonantada - cuatro versos de arte menor que riman en los pares. 

Las jarchas, como primer testimonio literario escrito en lengua romance, no es de fácil comprensión su lectura, porque  el dialecto mozárabe del siglo XI en el que están escritas se manifiesta salpicado de palabras árabes, lo cual complica mucho su entendimiento. He aquí una muestra:

Ya mamma, me -w I'habibe

baise no más tornarade.

Gar ké faré yo, ya mamma:

¿No un bezyello lesarade?

Estos cuatro versos del arcaico dialecto mozárabe quieren decir: « Madre, mi amigo / se va y no tornará más. / Dime, qué haré yo, madre: / ¿No me dejará [siquiera] un besito?».  La expresión suele ser exclamativa o interrogativa. Así se expresaban miles de españoles del siglo XI en las ciudades ocupadas por los árabes. El encanto de tales cancioncillas cautivó a muchos escritores árabes y judíos de aquel entonces, y, oídas de humildes labios mozárabes, aquellos escritores cultos y refinados las insertaban en sus poemas cultos como una nota pintoresca y exótica.

Su importancia es muy grande por varias razones: por su belleza manifestada en el tono de queja, que sugiere más de lo que expresa con un lenguaje sumamente sencillo; por la ayuda que han aportado al conocimiento del romance mozárabe que, aislado del resto de los dialectos peninsulares, no evoluciona y presenta formas arcaicas y arabismos; y, principalmente, porque las jarchas no solamente son las primeras manifestaciones literarias de nuestra península, sino también de todo el mundo románico. Cronológicamente pertenecen a los siglos XI, XII y XIII.

Las Cántigas de amigoo lírica galaico – portuguesa

Las cantigas galaico-portuguesas tienen una gran similitud de forma y contenido con las jarchas, con una creciente influencia trovadoril proveniente del sur de Francia, floreció en los siglos XI y XII. Son poesías cantadas, cuya letra y música venía compuesta por trovadores. La forma de estas canciones es paralelística, es decir, en ellas se repiten dos o más versos con una leve variación final, con lo que se consiguen unos efectos de recurrencia, aparentemente monótonos y, sin embargo, llenos de gracia y sugerencia, muy adecuados al canto para el que iba destinados.

 

El que tocaba y cantaba estas poesías era el juglar, que a veces también era trovador. Son escritas originalmente en gallego pues incluso los escritores castellanos, cuando escribían poemas líricos, lo hacían en gallego (como el Rey Alfonso X). Al final de la Edad Media el castellano fue desplazando este "portugués medieval". Se distinguen cuatro tipos de cantiga: la de amigo, la de amor, la de escarnio y la de maldecir. Las de amigo y las de amor tienen rasgos comunes con las jarchas sin embargo se nota la influencia de la lírica provenzal en sus temas y en su elaboración. Las cantigas de escarnio y maldecir contienen alusiones directas a personas, con nombres propios y hechos concretos, que permiten en ocasiones saber en qué año fueron compuestas.

 

Las cantigas fueron recogidas en los llamados cancioneros que reunían gran número de trovas. Se conocen tres cancioneros: de Ayuda, el Cancionero de la Biblioteca Nacional de Lisboa y el Cancionero de la Vaticana. La cantiga más antigua que se conoce es la "Cantiga da Ribeiriña", también llamada "Cantiga da Garvaia", compuesta por Paio Soares de Taveirós probablemente en el año 1189 (1198?).Entre las cantigas (o cántigas) se destacan Las Cantigas de Santa María, del rey castellano Alfonso X el Sabio (1221-1284). Es una colección de 427 poemas: 356 sobre milagros y 69 a la Virgen. La mayoría de ellas se encuentran grabadas en la actualidad. Existen dudas sobre la autoría directa del Rey Alfonso X el Sabio, pero nadie duda de su participación directa como compositor en algunas de ellas, probablemente unas cien cantigas, siendo las restantes de los colaboradores del rey, integrantes de su corte poética, entre ellos el poeta y trovador gallego Airas Nunes a quien se le atribuyen muchas de ellas. Se conservan cuatro códices todos provenientes de la corte del rey, con preciosas ilustraciones de un gran interés histórico. 

 

Poesía popular y Tradicional: El Romancero

 

  • Introducción

Los romances son poemas épicos o épico-líricos, casi siempre breves, compuestos originariamente para ser cantados o recitados al son de un instrumento. José Luís Alborg ha escrito que el Romancero constituye la poesía nacional por excelencia: "un inmenso poema disperso y popular", que representa una de las pocas cumbres excelsas en la literatura universal, capaz de llegar al alma de todo un pueblo sin distinción de clases y sin necesidad de preparación intelectual.

Están formados por un número indefinido de versos octosílabos con rima asonante en los pares - manteniendo casi siempre la misma rima durante toda la composición -, mientras quedan libres los impares. Éste es el resultado de escribir como versos diferentes los dos hemistiquios de los versos heroicos, los de los cantares de gesta, que tendían a las dieciséis sílabas y eran monorrimos. Los romances más antiguos son de finales del siglo XIV y principalmente del siglo XV. Se llaman romances viejos y pertenecen a la literatura popular y tradicional con todas sus características de transmisión oral, anonimia, variantes, etc.

Se conservan gran número de romances viejos porque en los siglos XV y XVI, como sucedió con la lírica popular, se recopilaron en Cancioneros o Romanceros, como el Cancionero de Romances, publicado hacia 1547 o el Romancero General de 1600. También se han conservado - con la creación a su vez de nuevos romances - en la tradición oral moderna, con numerosas variantes, en la Península, Hispanoamérica y las comunidades judeo-sefardíes.

A partir del siglo XVI hasta finales del XVII, muchos poetas cultos - Cervantes, Lope de Vega, Góngora, Quevedo, - componen también romances, a los que se les da el nombre de romances nuevos o artísticos que amplían y renuevan el contenido temático y los recursos formales. Durante el Romanticismo y en el siglo XX se conocerá una nueva floración de este tipo de romances cultos - Duque de Rivas, Zorrilla, Antonio Machado, Unamuno, Gerardo Diego, García Lorca, Alberti.

  • Origen

Según la teoría más admitida, los romances más viejos proceden de ciertos fragmentos de los antiguos cantares de gesta, especialmente atractivos para el pueblo, que los retenía en la memoria y después de cierto tiempo, desgajados del cantar, cobraban vida independiente y eran cantados como composiciones autónomas con ciertas transformaciones. En palabras de Menéndez Pidal: "Los oyentes se hacían repetir el pasaje más atractivo del poema que el cantor les cantaba; lo aprendían de memoria y al cantarlo ellos, a su vez, lo popularizaban, formando con esos pocos versos un canto aparte, independiente: un romance". Son los llamados romances épicos tradicionales.

 

Más tarde, los juglares, dándose cuenta del éxito de los romances tradicionales, compusieron otros muchos, no desgajados de un cantar, sino inventados por ellos, generalmente más extensos y con una temática más amplia. Los autores desaparecen en el anonimato, y la colectividad, plenamente identificada con ellos, los canta, modifica y transmite. Estos últimos se conocen con el nombre de romances juglarescos.

Temas

Los temas del Romancero viejo son muy variados. Se pueden agrupar de acuerdo a la siguiente clasificación temática:

    • Romances histórico-legendarios nacionales
  • De historia épica: Don Rodrigo, Bernardo del Carpio, los Infantes de Lara, Fernán Gonzáles, el Cid.
  • De historia contemporánea: Pedro el Cruel.
  • Noticieros que se dividen en fronterizos, sobre los episodios militares de la guerra de Granada, y moriscos, donde los hechos relatados están vistos desde el lado musulmán.
    • Romances histórico-legendarios extranjeros:
  • El ciclo carolingio: Carlomagno, Roldán, Roncesvalles.
  • El ciclo bretón, sobre la llamada "materia de Bretaña" - leyendas caballerescas bretonas dadas a conocer por los "romans courtois" -: Lanzarote y Tristán
  • Romances de historias bíblicas y grecorromanas
  • Tomados de las obras del mester de clerecía: Saúl, David, Paris, Elena, Nerón.
    • Romances novelescos:
  • de amor,
  • misterio,
  • venganza,
  • aventuras.

Por su importancia, aunque ya no dentro de la clasificación temática, hay que mencionar los llamados romanes líricos, de escasa acción y con predominio del sentimiento, principalmente el amoroso.

  • Estilo

Desde el punto de vista estilístico, el Romancero manifiesta una gran sencillez y sobriedad de recursos: descripciones parcas y realista, casi total ausencia de elementos fantásticos o maravillosos, escasez de adjetivos y metáforas. A pesar de ello se consigue una extraordinaria viveza narrativa y los más variados efectos poéticos.

Destaca en el romancero la inmediata composición de la escena y la presentación de los personajes, la aproximación a la realidad con una gran fuerza plástica y el arte de saber llevar, sin dilaciones, la atención del oyente hacia el núcleo temático. Se combinan admirablemente la narración y el diálogo; mediante éste se consigue el característico movimiento dramático de muchos romanes.

La alternancia en la utilización de las formas verbales - presente/pretérito - es otro aspecto que anima la narración con el cambio de perspectivas temporales, desde un pasado lejano a un pasado cercano e incluso a un presente o viceversa. Las fórmulas expresivas más utilizadas son las repeticiones de palabras o frase y el uso del paralelismo para conseguir una mayor intensidad emocional y rítmica. También se usan con mucha frecuencia las formas deícticas, apostróficas y exclamativas para conseguir mayor emotividad y recabar la atención del oyente.

Otra característica muy importante es el fragmentarismo: El romance se centra en un momento determinado de la acción. Los antecedentes no aparecen porque son conocidos o no interesan, y se entra, como ya hemos dicho, directamente en el asunto. Además, con mucha frecuencia, la narración se rompe bruscamente sin que se conozca el desenlace final. El resultado es de una increíble eficacia poética, al atrapar al oyente en el misterio y la emoción, y hacerle participar con su propia imaginación, lanzada a una actividad creadora personal.

  • EJEMPLO DE UN ROMANCE.

Romance del cerco de Baza​​​​​​​

Sobre Baza estaba el rey,

lunes, después de yantar;

Miraba las ricas tiendas

que estaban en su real;

miraba las huertas grandes

y miraba el arrabal;

miraba el adarve fuerte

que tenía la ciudad;

miraba las torres espesas,

que no las puede contar.

Un moro tras una almena

comenzóle de hablar:

-Vete, el rey don Fernando,

non querrás aquí envernar,

que los fríos de esta tierra

no los podrás comportar.

Pan tenemos por diez años,

mil vacas para salar;

veinte mil moros hay dentro,

todos de armas tomar,

ochocientos de caballo

para el escaramuzar;

siete caudillos tenemos,

tan buenos como Roldán,

y juramento tienen hecho

antes morir que se dar.

ANÓNIMO.

LA  ÉPICA O EPOPEYA MEDIEVAL

La épica fue un género en auge en la sociedad medieval, donde las gestas era un género para un público muy amplio. En la  Edad Media,  la sociedad estaba rigurosamente jerarquizada en tres estamentos o estados, la plebe, el clero y la nobleza. En el  ámbito literario se vio representada  por tres mesteres que emanaban de esos sectores de la sociedad, y son:

  • El mester de juglaría, propio de los juglares
  • El mester de clerecía, propio de los clérigos
  • Y el  mester de cortesía, propio de la corte.

Con los  dos primeros, hay dos intenciones distintas: los juglares divertir, en cambio, los clérigos adoctrinar.

Pero, ¿qué significa la palabra “Mester”?, esta palabra significa oficio. Por lo tanto, se trata del oficio de juglares y del oficio de clérigos. Es así que, teniendo  en cuenta que la inmensa mayoría de la población era analfabeta y que los cantares de gesta eran muy extensos, se hacían necesarios unos recitadores y cantores profesionales que narraran de memoria los largos cantares. Estos son los llamados juglares.

Cronológicamente, el Mester de Juglaría es la primera. Y en esta corriente se pueden incluir los Cantares de Gesta. El Mester de Clerecía es posterior y surge como réplica al trabajo juglaresco, que era considerado inmoral y poco didáctico. Coincide que los autores del Mester de Clerecía, al menos los conocidos, pertenecen a la profesión religiosa. En este blog se hablará de ellos en el siguiente orden; primero el Mester de Clerecía, luego el Mester de Juglaría y por último los Cantares de Gesta, y de ellos el más importante en la Literatura española: El Cantar del Mío Cid.

EL MESTER DE CLERECÍA

Casi a la par del mester de Juglaría, en la Edad Media española, apareció una actividad poética religiosa, que se llamó mester de clerecía; esta clase de literatura, eran producciones realizadas por clérigos,  gente culta y letrada, que poseía la educación latino-eclesiástica. Los clérigos usaban a los juglares para difundir sus escritos, pero, el saber se refugiaba, en los monasterios y durante siglos fue patrimonio esencial de los clérigos, y  aunque no fuese aquélla su condición real: clerecía y saber se hacen sinónimos. Estos "clérigos" letrados habían escrito hasta entonces sus obras en latín, pero debido al uso creciente de la lengua romance, y, por tanto, al hecho de que cada día iba siendo menor el número de los que podían entender el idioma clásico, acabaron por descender al cultivo de la lengua popular con el propósito de difundir entre las gentes el saber que atesoraban en sus bibliotecas.

Sin embargo, el mester de clerecía no desplazó, sino que coexistió con el de juglaría y con las diversas formas y escuelas líricas, pero sin llegar a confundirse jamás con ellas. Mantuvo siempre su carácter peculiar y no fue nunca ni la poesía del pueblo, ni de la clase militar, y mucho menos - como tantas veces la lírica -, mera letra de canciones para las fiestas y diversiones de la multitud.  La separación entre uno y otro mester - el de juglaría y el de clerecía - no siempre es tan radical como podría parecer a primera vista. Por lo pronto, emplean ya el mismo idioma y se dirigen a un mismo tipo de público. Además, no es infrecuente que los clérigos extraigan temas de la cantera popular o de la tradición épica, al menos como elementos accesorios.

Los rasgos esenciales que definen el mester de clerecía pueden resumirse en los siguientes:

  • Todos los poemas de este mester están escritos en estrofas de cuatro versos alejandrinos (de catorce sílabas, divididos por una cesura en dos hemistiquios de siete) con una sola rima consonante (= tetrástrofo monorrimo cuaderna vía). A diferencia de la habitual irregularidad métrica de las gestas, los poetas de clerecía respetan, con tenaz consonancia, su riguroso canon métrico - diversas imperfecciones en la medida de los versos se pueden atribuir a errores de los copistas-.
  • El lenguaje del mester de clerecía pretende ser mucho más cuidado y selecto que el de juglaría, lo cual es expresado en el siguiente fragmento, este es la segunda estrofa de Libro de Alexandre (primera mitad del siglo XIII), un poema que consta de 10000 versos:

Mester traigo fermoso, non es de joglaría,

mester es sin pecado, ca es de clerezía;

fablar curso rimado por la cuaderna vía,

a sílabas contadas, ca es grant maestría.

  • La característica fundamental del mester de clerecía radica en su temática. Con excepción de Berceo, ninguna obra del mester de clerecía, abarca temas religiosos. Las obras del mester de clerecía tratan de tomar materias del saber escrito, al que no se tenía acceso sin una dedicación estudiosa. 
  • A parte de esto hay que destacar la acusada tendencia de los poetas de entonces, por basarse en fuentes escritas. Frente al poema épico, que se inspira en hechos históricos, en general, coetáneos, los autores del mester de clerecía parten de fuentes escritas, de donde extraen los temas. Con frecuencia apelan al testimonio del libro como prueba máxima de veracidad y autoridad. Las fuentes que utilizan son, en primer lugar, la Biblia, traducida tempranamente al romance; también son importantes las fuentes latinas, al igual que fuentes francesas, fruto de las relaciones múltiples entre los dos países.
  • Los autores de clerecía siguen la norma clásica del "enseñar deleitando" y pretenden educar, instruir, aleccionar, presentando unos protagonistas ejemplares, que encarnan destacadas cualidades morales. A menudo la obra entera es un "enxiemplo", de marcada intención didáctica y de cierta verosimilitud característica, que la diferencian del mester de juglaría.
  • Cronológicamente el mester de clerecía se prolongó desde mediados del siglo XIII hasta finales del siglo XIV. En el paso de un siglo a otro, las características de los textos evolucionan a la par que lo hace la mentalidad del hombre en el paso de la Plena a la Baja Edad Media; lo cual se presenta en el siguiente cuadro.​​​​​​​

CARACTERÍSTICAS DEL MESTER DE CLERECIA  EN LAS DOS ÉPOCAS

SIGLO XIII

SIGLO XIV

 Los textos del XIII muestran, en general, una religiosidad más fuerte y una mayor abundancia de temas piadosos. La métrica es, asimismo, más regular, con cerradas filas de sus tetrástrofos.

 Las composiciones del mester de clerecía mezclan con los temas religiosos algunos profanos y muestran un espíritu más vitalista. En este siglo, las composiciones comienzan a variar la métrica y son más frecuentes las irregularidades, da entrada a formas poéticas distintas de carácter lírico y metro más breve. lo que contribuirá a la desaparición del género.

Al primero de ellos corresponden obras anónimas - con la sola excepción de Berceo -, de carácter mucho más impersonal, más rígido y, literariamente, más "objetivo". El natural primitivismo no consiente todavía - salvo en corta medida - la proyección personal del escritor.

Contempla ya la aparición de grandes figuras literarias, y el Mester de Clerecía, pese a su innegable rigidez, acoge obras de inconfundible personalidad, a saber lasde Juan Ruiz o el  Arcipreste de Hita López de Ayala.

 El principal representante de este siglo es Gonzalo de Berceo.

El principal representante de este siglo es Juan Ruiz, Arcipreste de Hita

REPRESENTANTE DEL SIGLO XIII. Época Medieval

 

GONZALO DE BERCEO (1195 - 1264). VIDA Y OBRA  

Nació hacia finales del siglo XII en el pueblo de Berceo, España. Perteneciente a la diócesis de Calahorra, en la Rioja. Se educó en el monasterio benedictino de San Millán de la Cogolla; monasterio de cierta relevancia en aquella época, al que estuvo ligado no se sabe exactamente si como sacerdote, simple monje o clérigo secular. El primer poeta de nombre conocido en lengua castellana, principal autor en el siglo XIII. Es el primer representante del llamado «mester de clerecía», escuela medieval de hombres de letras (una calificación que en aquella época casi coincidía con la de sacerdote) cuya principal aportación fue la difusión de la cultura latina. Berceo inauguró la senda de la poesía erudita, en contraposición con la desarrollada por la poesía épica popular y la de los juglares. Depuró el idioma castellano creando la lengua literaria, para lo cual trasvasó numeroso vocabulario desde el latín (cultismos) y recurrió a fórmulas de la literatura oral tradicional y del mester de juglaría.

Berceo mismo, como otros escritores antiguos, se nombra en sus composiciones y nos proporciona algunos datos sobre su persona. Esta mención del nombre la justifica, aduciendo que su intención es lograr mediante las oraciones de oyentes y lectores el perdón de sus pecados y éste es también, el motivo citado en ciertos pasajes donde alude a la virgen : "Nuestra Señora". El título de maestro que se da en varias obras podría ser un título universitario, otorgado por la universidad de Palencia, donde se habría formado entre 1223 y 1236. Frecuentemente se le ha calificado de poeta simple e ingenuo, que no aporta nada original, sino que repite lugares comunes de la tradición literaria y religiosa imperante en la época. Sin embargo, el estudio detallado de su obra nos revela un autor que maneja con maestría la nueva forma poética -la cuaderna vía-. La creación poética de Berceo es, sin embargo, de clara orientación popular.

 Gonzalo de Berceo, es un autor que divulga y explica, con clara intencionalidad catequística o propagandística. Berceo se aparta de los manuales de teología de la época -muy teóricos y difíciles de comprender para el pueblo llano- y nos presenta una teología básicamente existencial, de utilidad para el hombre medieval. Este autor debió de morir bastante mayor; diversas escrituras notariales mencionan que vivía aun en 1264. Pero a pesar de esto, poco más es lo que se conoce de su vida, que debió de transcurrir plácidamente entre gentes sencillas, entregada a sus deberes religiosos y a componer sus obras.

  • OBRA.

Todas las obras de Berceo son religiosas, escritas en cuaderna vía. Su obra, enmarcada dentro del mester de clerecía, se clasifica en tres grupos:

  • Hagiografías: Vidas de santos (Vida de San Millán, Vida de Santo Domingo de Silos, Poema Santa Oria, Martirio de San Lorenzo).
  • Dogmáticas: Poemas marianos (Loores de la Virgen, Duelo de la Virgen, Milagros de Nuestra Señora).
  •  Poemas de otros temas religiosos ( De los signos que aparecerán antes del juicio final Del sacrificio de la misa )

En las obras dogmáticas refiere el conjunto de verdades que constituyen el 'credo religioso' sobre el que se fundamenta la piedad del individuo. La piedad que proyecta Berceo se centra principalmente en la Virgen, aunque tampoco olvida la figura de Cristo. La piedad mariana en Berceo entronca con una corriente muy poderosa en la Edad Media (otros ejemplos serán Alfonso X el Sabio y Raimundo Lulio). María, madre de Jesús, tiene un acceso directo e inmediato a su hijo y por consiguiente actúa como intercesora entre el ser humano y Dios; es la abogada que defiende a sus fieles, la que socorre a los hombres en sus momentos de necesidad. Su actitud materna la inclinan a ser benevolente con sus hijos y por ello defiende y aboga por sus fieles, que según la fe cristiana son hijos suyos, ante Jesús, su hijo divino.

Los Milagros de Nuestra Señora, constituyen la más importante y extensa obra de Berceo, y se compone de veinticinco narraciones precedidas de una introducción alegórica. Se trata de otros tantos milagros que realiza la Virgen en favor de sus devotos, para salvar su alma o protegerles de algún mal. Por ejemplo: Un ladrón devoto de la Virgen va a ser ahorcado, pero la Virgen coloca las manos entre el cuello y la soga y le salva de la muerte; un monje se ahoga en un torrente al regresar de una aventura pecaminosa, pero la Virgen le resucita para que pueda hacer penitencia y salvar su alma.

En esta misma obra,  un clérigo ignorante es acusado de no saber otra misa que la de la Virgen y se le retiran las licencias, pero acude en demanda de consejo a María, que se le aparece - indignada - al obispo y le ordena que permita al clérigo celebrar su misa como tenía por costumbre. Teófilo, especie de fausto medieval, vende su alma al diablo movido de la codicia, pero se arrepiente luego y la Virgen rescata el documento de venta; en un pleito de dinero el Niño Jesús, que la virgen sostiene en sus brazos, habla en defensa del acreedor que la había puesto como testigo de su préstamo.  Otro caso es el de un clérigo y un lego tratan de robar una iglesia, pero al intentar el clérigo despojar a la Virgen de su manto, se le quedan adheridas a él sus manos, que ya no le son posibles despegar, prodigio que le vale el perdón de la justicia - al ser luego apresado -, pues en él se reconoce la protección que la Virgen quería dispensar al pecador, etc. Así pues,  María es una heroína épica porque realiza hazañas milagrosas.

Después de los Milagros, las vidas de santos representan lo más importante de su producción. También para la composición de estas obras se inspiró en modelos escritos : para la Vida de Santo Domingo de Silos en la historia latina del abad Grimaldo ; para la de San Millán en el original latino de san Braulio ; y para la de Santa Oria en el relato de Munio, confesor de la Santa. Al limitarse a un solo personaje fundamental cada uno de estos libros, carecen de la movida variedad que caracteriza a los Milagros de Nuestra Señora, pero en cambio, se acentúa en ellos el rasgo realista, vivo y popular. El poeta se enfrenta ahora con modelos más próximos, moradores de su mismo monasterio, habitantes de los paisajes y los pueblos que le eran familiares.

En las vidas de San Millán y Santo Domingo de Silos, Berceo rinde su tributo de gratitud al monasterio en que se educó y vivió, cantando las glorias de la orden benedictina, los repetidos milagros de sus santos, sus vidas humildes y esforzadas. La Vida de Santa Oria, escrita por Berceo en su vejez, revela ya el cansancio del escritor, pero también al mismo tiempo se enfatiza en estas estrofas, su religiosidad que en ocasiones se ilumina y caldea con cierto fervor místico. El poeta, inmerso de ternura y melancolía, parece desear - y ver aproximarse - la gloria celestial, llena de resplandores, en la que había situado el triunfo de sus santos.

REPRESENTANTE DEL SIGLO XIV

JUAN RUIZ, ARCIPRESTE DE HITA.VIDA Y OBRA.

Contexto histórico y social del autor.

El siglo XIV representa el comienzo de un proceso de transformación del sistema medieval en lo político, lo social y lo religioso. En el aspecto político se desarrollan varias luchas por el poder entre la monarquía y la nobleza, los reyes buscan el apoyo del pueblo y la burguesía, por lo general relacionada con los judíos. La ruptura de la armonía de las tres razas y la reacción del antisemitismo obliga a muchos judíos a una conversión por conveniencia, comenzando así las reticencias entre los cristianos viejos y los conversos por la limpieza de sangre, tema que incidirá directamente en la literatura posterior. Paralelamente, entra en crisis el poder feudal. La situación difícil de los campesinos provoca sublevaciones y su huida a las ciudades, abandonando las tierras, por lo que faltan brazos para cultivarlas. Los campesinos imponen condiciones y es necesaria la promulgación de leyes que los protejan del poder feudal. Además, la peste que azota al país incide en esta mengua de hombres y en la huida del campesinado a las ciudades.

El comercio y la pequeña industria siguen su proceso, dependiendo en parte de los judíos. El dinero adquiere cada vez más color y trastoca el orden social, con lo que se acentúa la crisis del sistema feudal. La burguesía, opuesta al poder tradicional de la Iglesia y la nobleza, representaba una ruptura del orden establecido y la creación de un sistema de valores diferente que se pone en cuestión los ideales de la sociedad caballeresca. Esta actitud se manifiesta en una literatura realista y satírica, en la que domina la astucia y el dinero sobre lo religioso y caballeresco. Es una literatura burlesca o, por el contrario, didáctica, pero siempre próxima al espíritu práctico.

En el aspecto religioso, se produce un rechazo de los modelos teocéntricos en favor de una actitud más antropocéntrica que lleve al individuo a desarrollar sus capacidades de realización como hombre. Esta crisis de los valores religiosos trae como consecuencia una visión de la vida diferente, que se manifiesta en su concepto del mundo, al que se considera como algo digno de ser gozado; la muerte pasa de ser considerada como puerta que libra de la cárcel del cuerpo, la patética pérdida de todo lo terreno. Se camina hacia un ideal más humanista y vitalista, en que el goce del vivir y el amor, en toda su amplitud, son temas recurrentes. Al mismo tiempo, hay otras actitudes que tratan de enseñar y moralizar ateniéndose a una concepción ascética de la vida.

Vida de Juan Ruiz. Arcipreste de Hita

Ruiz Juan, también llamado Arcipreste de Hita, poeta español y uno de los más desbordantes de la Europa medieval. Se supone que nació en 1283 en Alcalá de Henares. Escribió la obra más importante en lengua española de la época, el Libro del Buen Amor, considerada también como una de las obras literarias más relevantes de la Europa medieval. De este poema se han extraído todos los datos biográficos disponibles sobre el Arcipreste: su nombre, su lugar de nacimiento y la ciudad en que estudió, Toledo, punto de encuentro de las civilizaciones musulmanas, judía y cristiana. Aunque subsisten ciertas dudas respecto a la exactitud de estos datos, se ha llegado a calificar su obra de mudéjar, por la equívoca relación que establece entre piedad religiosa y sensualidad y su refinado ideal de belleza femenina.

El propio Arcipreste alimenta esta confusión entre la pasión religiosa y la pasión amorosa, habitual en la literatura popular de la Edad Media, al proclamar al comienzo del libro que éste debe ser «bien entendido», con lo cual señala su doble sentido, y añade que no debiera el lector dejarse engañar por las referencias sensuales y en ocasiones abiertamente eróticas de la obra, pues si muestra estos vicios es para generar repulsa y no para tentar con ellos; sin embargo, hay quien supone que esta parte fue escrita para aplacar las críticas, y que la finalidad del libro es bien poco piadosa.

Las cantigas a Santa María denotan lo que parece un verdadero fervor religioso, acentuado por la situación de tribulación moral en que confiesa hallarse el autor en más de una ocasión. El libro acata una y otra vez la moral eclesiástica y fustiga con acritud lo que ésta condena, pero procede, de manera sistemática, a un olvido «sospechoso» de las severas intenciones proclamadas para situarse en el campo de la desenfadada sátira popular. Si lo religioso parece servir a menudo a fines profanos, también ocurre a la inversa, cuando el relato más pícaro y desenvuelto sirve para inferir alguna máxima moralizadora.

Su estilo es a la vez pintoresco y vivaz, y denota una extraordinaria facilidad en el empleo de términos expresivos y de gran plasticidad. Lejos de proceder a una selección cuidadosa de vocablos, ofrece una sorprendente abundancia de palabras, giros y dichos populares, que constituyen un ágil e ingenioso entramado lingüístico y suponen un avance significativo respecto del lenguaje de los poetas del siglo XIII, más limitado y mucho menos vivaz y espontáneo.

La orientación popular del Libro de Buen Amor es patente y puede comprobarse en su métrica irregular y en su anunciada intención de servir como libro de cantares para ser repetido e incluso modificado por el pueblo («Cualquier homne que lo oya, si bien trobar sopiere, puede más añadir e emendar si quisiere»). En la figura del Arcipreste, el juglar y el clérigo llegan a confundirse por completo: como cualquier juglar, solicita un don al término de su relato, aunque recuerda su condición de clérigo y se limita a pedir un paternoster a guisa de recompensa, lo que constituye un nuevo y equívoco guiño al lector.

Con el Arcipreste de Hita llega a su cumbre la juglaría lírica en castellano, que antes había desplazado a la gallega, predominante durante el siglo anterior. El único manuscrito que se conserva de la obra señala que fue compuesta en prisión, en donde se supone que el arzobispo de Toledo, Gil de Albornoz, ordenó que se encerrara a Juan Ruiz, aunque bien podría tratarse de una referencia alegórica al mundo como prisión del alma, lugar común de la literatura medieval. Aunque se ignora la fecha exacta de su muerte, se sabe que ya en el año 1351 el arcipreste de la ciudad de Hita era una persona distinta de Juan Ruiz.http://www.bibliotecasvirtuales.com/biblioteca/literaturaespanola/edadmedia/poetA.jpg

  • EL MESTER DE JUGLARÍA
  •  

    • ¿QUÉ ES?

Para entender qué es el Mester de Juglaría, es importante saber Quiénes eran los juglares. Ellos, eran bardos o trovadores de la Edad Media, eran hombres o mujeres que se desempeñaban  a la vez como  poetas, recitadores, músicos (ejecutaban a veces la vihuela, la trompa o el tambor), bailarines, cantores, titiriteros, etc.; y ofrecían sus recitales en las plazas públicas, en Palacio o en mesones, para entretener a los presentes, y su público pertenecía a las distintas clases sociales. Un juglar era muy talentoso porque desempeñaba diferentes habilidades, según su clase y el público que le rodeaba; además, debía  memorizar numerosas líneas de muchos poemas épicos mientras, al mismo tiempo, entretenían la gente.

Es importante saber que el oficio de juglar era propio de las gentes de baja posición social, se vestían con ropas de colores vistosos. A veces eran meros repetidores de los poemas, a los que en ocasiones agregaban variaciones imaginativas. De todas maneras servían de crónicas, y en ellas se hacía exaltación de los valores humanos, la exaltación del héroe, buen señor y mejor vasallo, con gran sentido del honor y de la justicia,  en los temas históricos, realistas y de carácter popular. Hay algunos elementos de los poemas que ayudaron al juglar a memorizar el poema con más facilidad. Uno de ellos era la rima del poema, otro elemento era el ritmo, pues si el poema tiene un ritmo, con el mismo número de sílabas en cada línea, es más fácil recordar el poema y por último, la repetición de frases e ideas en el poema.

Ahora bien, esta clase de literatura presenta varios significados, aunque en relación uno con otro. Por un lado, ya sabemos que significa juglar, mientras que   la palabra Mester significa oficio, por lo tanto Mester de Juglaría es el nombre que recibe el oficio propio de los juglares. También se llama Mester de Juglaría a la forma de componer y narrar historias los juglares, así como al conjunto de las obras que crearon. Esta poesía épica en lenguaje popular, que comenzó a cultivarse en la Edad Media, en distintos países de Europa, cantaban las hazañas, batallas y conquistas de los héroes de esa época.

Este arte se apoyaba en la tradición oral y en las gestas. Aunque floreció en los siglos XII y XIII, también se producen algunas muestras durante el siglo XIV, pero se fue perdiendo con el Renacimiento. A diferencia del Mester de clerecía, los temas se relacionaban con las gestas, a las que se infundía un carácter mitológico. La versificación empleada en este género era irregular, cultivando sobre todo la poesía lírica, dramática y narrativa, siempre con el apoyo del canto recitativo.

Aunque a veces se consideraba al juglar como intérprete-creador, el autor inicial de los cantares de gesta era una persona laica y culta que permaneció en el anonimato. En resumen, el poema épico y el juglar forman el mester de juglaría cuyas características pueden resumirse en estos rasgos:

    1. Empleo de versos de distintas medidas.
    2. Uso de la serie asonantada monorrima como estrofa: largas tiradas de versos irregulares que riman entre sí en asonante.
    3. Temas de carácter épico.
    4. Recoge la tradición oral: los relatos guerreros pasaban, de memoria y oralmente, de unos juglares a otros.
    5. Equilibrio entre originalidad e inventiva: con el tiempo se van introduciendo modificaciones en la narración y la historia real que servía de base fue novelándose hasta convertirse en leyenda.

LOS CANTARES DE GESTA

    • ¿Qué son? ¿Qué cuentan?

Los cantares de gesta son extensos poemas épicos, llamados también las epopeyas de la Edad Media, escritos en arte mayor. Relatan las hazañas de un héroe, que representa las virtudes que un pueblo o colectividad, lo  consideraban el modelo a seguir durante el Medievo. Los  versos de arte mayor en estos textos, son largas composiciones poéticas, frecuentemente alejandrinos, aunque con una métrica irregular, descuidada, de entre 12 a 18 sílabas, lo que llevó posteriormente a dividirlos en dos hemistiquios, lo que evolucionó posteriormente en los romances octosilábicos.

    • ¿Cómo y Quiénes los tramiten?
  • Se transmiten de forma oral.
  • Los emisores son los juglares, cuya profesión les permitía conocer técnicas de recitación y dominar modalidades interpretativas; ellos, podían entrar  en contacto y conmover a una masa difusa de receptores.
  • El receptor es el público, que carece de una formación cultural y que requiere sólo unas escuetas noticias de la vida de sus héroes para identificarse con ellos y asumir, de ese modo, su identidad social.
    • Características del cantar de gesta.
    • Historia y ficción.

El cantar de gesta es un relato heroico en verso, donde se narran hazañas de seres superiores en busca del honor (podríamos compararlos a los superhéroes del cómic) como por ejemplo el enfrentamiento entre el rey y su vasallo que luchan por su honra. Esto es lo que le ocurre al Cid, aunque la visión del rey de la época está por encima de toda razón, ya que se consideraba como el representante de Dios en la tierra. ¿Son reales las historias que nos cuentan o no? Menéndez Pidal señala que sí, que se produce una combinación entre historia y creación poética. Los poemas son tomados de crónicas o noticias por lo que hay un detallismo histórico, descriptivo y geográfico importante. Dentro de la verosimilitud se enmarcaría la interpretación de los sucesos y caracteres de los personajes que se hiperbolizan.

    • Transmisión oral: difusión de los juglares.

Propio en este género es la transmisión oral, aunque a nosotros nos ha llegado por escrito, el fenómeno oral está presente en la épica castellana. Menéndez Pidal señala que el juglar castellano es el responsable de transmitir, cantar o interpreta estos cantares a la población y reproduce la historia contada de generación en generación, en una propiedad colectiva y popular, como los refranes o los dichos, que se sustentan en el texto básico, escrito. ¿Entonces, proceden de la lengua oral o escrita los cantares? En realidad pertenece a los dos.

    • Forma métrica

Existen una gran variedad de métrica en la poesía de los cantares de gesta, que poseían versos de todas la medidas, destacando sobre todo los de 14 y 16 sílabas, separándolas por una cesura o pausa en el centro que dividía al verso en dos; por ejemplo 7+7 o 8+8. A esta característica, que existan en un poema tal cantidad de versos de distintas medidas, se le denomina “anisosilabismo”. Con respecto a la rima todos los cantares de gestan tienen rima asonante, es decir, que riman solamente las vocales de la palabra a partir de la última vocal acentuada como “cama y lata”. Esta rima es continua en todos los versos de una tirada o grupo de versos, que tienen dentro del poema la misma rima .Pueden ser desde un grupo pequeño de 4 hasta una tirada de 200 con la misma rima.

    • El lenguaje épico.

Vamos a señalar algunas características del lenguaje empleado en estos poemas:

  • Parataxis. Cada verso constituye una unidad sintáctica, es decir, que en un verso entra una oración completa y cuando empieza el verso siguiente nos encontramos con otra oración distinta y así sucesivamente.
  • Verbos y léxico: su empleo es anárquico, desordenado y variado y se tiende al empleo de palabras arcaicas, palabras que no se usaban en esa época, pero que se decían para crear en el relato un ambiente más antiguo.

El cantar de gesta más importante de la literatura española, es el Cantar del Mío Cid

LA PROSA MEDIEVAL

La prosa medieval en castellano se inició bastante después de cuando lo hizo la poesía;  se inicia con las glosas en el siglo X.  La prosa castellana adquiere un gran  desarrollo en el siglo XIII, especialmente a raíz de que el rey Alfonso X el Sabio ordenara que todos los documentos de su reino se redactaran en castellano.

La Prosa Del Siglo X al siglo XIII

Manifestaciones

    • Primeras manifestaciones literarias: Las Glosas

Las primeras manifestaciones de la prosa escrita no fueron de tipo literario, pero sí tienen importancia lingüística, pues testimonian que ya no se usaba el latín, como lengua de comunicación entre el pueblo; y han resultado decisivas para comprender la evolución histórica de nuestra lengua. Las glosas, traducción romance de algunos vocablos dudosos de los documentos latinos, son la primera manifestación escrita en lengua romance. Destacan las Glosas Emilianenses y las Glosas Silenses, fechadas por Menéndez Pidal en el s. X.

         Los textos completos en prosa romance más tempranos datan del siglo XII, mucho más tarde que la épica y la poesía, y no alcanzarán la categoría literaria hasta el siglo XIII. La evolución sintáctica del romance junto con la necesidad de escribir en la lengua vernácula documentos políticos, doctrinales y didácticos, propició que el romance le fuera ganando terreno al latín. Las primeras manifestaciones en prosa romance podemos agruparlas en: “Exempla” y cuentos, obras doctrinales y crónicas.

  • Exempla y cuentos

La reforma religiosa exigió que la Iglesia divulgara sus preceptos, de modo que se hicieron necesarias las colecciones de ejemplos, que junto a las sententiae, pronunciados en romance en los sermones, servirán para adoctrinar al pueblo. Los exempla, aunque cercanos a los catecismos se diferencian de éstos porque hay un amplio desarrollo del elemento narrativo. Los temas más frecuentes son el amor al saber y la necesidad de su difusión, la salvación del alma, la aparición de un rey justo y sabio, etc. Los personajes femeninos aparecen tratados de manera peyorativa, con una gran facilidad para el engaño.

Se destacan las obras de origen indio, traducidas al castellano a partir de obras árabes:

Calila y Dimna. Colección de fábulas pesimistas procedentes en su mayor parte del Panchatantra que tratan de establecer normas de conducta.

Sendebar. 23 cuentos unidos por una trama argumental cuyo hilo conductor es la misoginia.

  • Obras doctrinales

 Se escriben con la misma intención que los exempla. A las ya citadas sententiae, dichos de hombre famosos con una gran carga filosófica y moral, debemos citar:

- Disputa ente un cristiano y un judío, en la que se ridiculiza al pueblo judío.

- El Libro de los cien capítulos, colección de sentencias y máximas morales y políticas para la formación de reyes.

- Bonium o bocado de oro, catecismo político-moral compuesto por unas sentencias de filósofos orientales y grecolatinos, ensartadas mediante el viaje del rey persa Bonium a la India en busca de sabiduría.

-  El Libro de los doce sabios, tratados para la educación de los príncipes.

- Finalmente los proverbios árabes de Poridat de poridades.

  • Crónicas

Son piezas claves en la labor alfonsina la latina Chrónica Najarense (s. XII), la Historia Roderici(s. XII) y la Crónica Adefonsi imperatoris, por su interesante Poema de Almería, sobre el Cid.

  • La escuela de traductores de Toledo

         A partir del siglo XII se encuentran un aluvión de obras árabes, judías y griegas que penetran en la cultura occidental a través de España y Sicilia. Libros de medicina, matemáticas, astronomía, magia y filosofía serán traducidos al latín. Los textos árabes eran previamente traducidos al romance, pero no se conservan muestras. Habrá que esperar hasta Alfonso X para ver traducciones al castellano. 

         La Escuela de Traductores estuvo dirigida por Domingo Gundinsalvo. Alcanzó fama internacional ya que a través de la Escuela penetra el pensamiento griego en occidente. Las traducciones de obras griegas, árabes y judías son el destello de ilustración en un ambiente cultural pobre, con una Iglesia, que asustada, dictará prohibiciones: Aristóteles, por ejemplo. No obstante, a través del árabe se accederá a escritos de Aristóteles, Euclides, Ptolomeo, etc. Obras que se habían perdido para el mundo occidental. Toledo será hasta el s. XV quien proporcione a Europa las versiones latinas de las obras árabes y hebreas.

Representante de La Prosa Del Siglo X al siglo XIII

  •   ALFONSO X EL SABIO “EL SABIO” (1221-1284)

Nació en Toledo el 23 de Noviembre de 1221. Hijo de Fernando III de Castilla y León, el Santo, y Beatriz de Suabia, nieta de Federico II de Alemania. En 1952 sucede a su padre, como rey de Castilla y de León, a los 31 años. Aunque sus desastres políticos son numerosos, nos ha quedado su impulso a la cultura y lengua castellana. Político y hombre de letras, su reinado fue un periodo de intensa actividad científica y literaria impulsada y dirigida por el propio rey. Su corte se convirtió en centro de cultura y aprendizaje que atrajo a estudiosos de distintas ramas del saber.

El monarca reunió a un importante grupo de sabios hebreos, musulmanes y cristianos españoles, que, continuando la obra de traducción y compilación iniciada un siglo antes en la Escuela de Traductores de Toledo, realizaron una importante tarea científica y trasvase del saber oriental a Occidente. Alfonso X dio tal impulso a la lengua castellana que la convirtió en lengua oficial, la usó en todos los documentos y en la redacción de sus obras históricas, jurídicas y científicas.

Las razones que llevaron a Alfonso X a convertir la lengua patria en oficial son fundamentalmente dos: Dotar de una lengua común a las tres comunidades (cristianos, musulmanes y judíos),  facilitar la unidad cultural de su reino  y apartar la cultura del contexto clerical, en el que se utilizaba el latín, para acercarla a la gente de la Corte, que sabía leer, pero no la lengua latina. Preocupado por la trascendencia cultural de su idioma, él mismo dirigió la intensa actividad científica y literaria que se desarrolló en su corte. Hizo del castellano una lengua apta para la transmisión del saber, en una época en que se reservaba al latín toda manifestación científica. Su doble afán, enciclopédico y divulgador, dio al castellano el empuje que necesitaba para su fijación en prosa y la unificación lingüística de todo el Reino. Sus dos principales finalidades fueron:  

    1. Una enciclopédica: Recopilar todo el saber de la época en una unidad cultural que abarcara todas las disciplinas: Derecho, historia, astronomía, poesía e incluso, entretenimiento.
    2. Otra divulgadora: De ella se deriva el hecho de que el castellano se convierta en la lengua de cultura.

La organización para la elaboración de los libros era la siguiente:

  1. El Rey elegía el contenido y guiaba a los colaboradores
  2. Hacía una labor de corrección
  3. Financiaba la empresa
  4. Es posible que redactara alguna obra personalmente
  5. Es innegable su intervención en lo que al lenguaje se refiere
  6. En cuanto al vocabulario, el problema principal radica en crear términos castellanos para conceptos científicos, pues hasta ahora se usaban términos latinos o árabes. Alfonso X crea palabras derivadas de palabras ya existentes
  7. Cuando un tecnicismo es insustituible se incorpora son vacilaciones al castellano, y lo mismo ocurre con las palabras latinas fácilmente comprensibles

Sus aportes son:

  • En el comienzo de la prosa literaria

El comienzo de la prosa literaria se suele situar en el año 1251 con la traducción del árabe al castellano del "Calila e Dimna”, una colección de cuentos breves de origen oriental e intención didáctica, cuyo título proviene de los nombres de dos lobos hermanos. Calila y Dimna , protagonistas del primer cuento. Calila e Dimna procede en gran parte de una célebre colección de cuentos indios titulada Panchatantra , de donde pasó al árabe y de éste fue vertido al castellano a instancias de Alfonso X el Sabio, siendo éste aún infante, en la escuela oficial de traductores de Toledo.

También en la misma época - 1253 - se traduce el Sendebar o Libro de los engaños e asayamientos de las mujeres , que es igualmente una colección de cuentos o apólogos de origen oriental, tal vez indios, traducidos al persa, luego al árabe y posteriormente, por encargo del infante don Fadrique, hermano de Alfonso X el Sabio, al castellano. El Sendebar trata de las argucias, malas artes y enredos de las mujeres para conseguir sus propósitos y constituye una de las primeras manifestaciones de la literatura misógina - desprecio a la mujer - tan frecuente en la literatura posterior.

  • En la  escuela de traductores de Toledo

Primera Escuela de Traductores toledanos se inició bajo la protección de los arzobis­pos de Toledo. Don Raimundo de Borgoña, arzobispo de 1126 a 1152, reunió el primer grupo de traductores, a cuyo frente puso al arcediano de Segovia, Domingo Gundisalvo. Esta primera asocia­ción parece que estaba formada por los clérigos que desconocían el árabe y utilizaban los buenos ofi­cios de los toledanos bilingües como el judío converso Juan His­palense (o Ibn Dawut, o Juan de Sevilla).

Viene después el empujón de Alfonso el Sabio. Su obra en la Es­cuela de Traductores de Toledo es un ingente esfuerzo de recopila­ción y divulgación cultural, impulsado en este último aspecto por el uso de la lengua vulgar. Y si al rey corresponde el valor de la iniciati­va y de la dirección, y hasta, en al­gunos casos, la labor personal de corrección, su obra no puede con­cebirse más que como fruto de su equipo de traductores, refundidores y especialistas.

El rey Alfonso X el Sabio manifes­tó siempre su predilección por To­ledo, que consideraba el centro del mundo científico de su época. Por ello tomó el meridiano que pasa por el castillo de San Servando como punto de referencia para las mediciones de sus tablas astronó­micas y lo hizo en el observatorio que él mismo fundó en el propio castillo, donde se reunían los tra­ductores de las obras científicas. Se puede decir que la Escuela de Traductores de Toledo tuvo una segunda etapa de esplendor vin­culada a la figura del rey toledano. A Toledo acuden, en tiempos del rey Sabio, los hombres de cien­cia de "las tres culturas", o de "las tres religiones". Producto de esta colaboración son las obras históricas, astronómicas y científicas que, procedentes de la cultura oriental, a través de Toledo, se di­fundieron por toda Europa.

  • Sus obras son:

Jurídicas: Fuero real,  Setenario,  Las siete partidas (Constituyen el código jurídico más importante de toda la Edad Media) y Espéculo.

Históricas: Estoria de España (o Crónica General que se remonta al Antiguo testamento para buscar las raíces de lo hispano, estudia el mundo romano, presta atención a los godos, intensifica su relato en la época medieval y llega hasta Fernando III) y  General Estoria: La historia universal más antigua en romance que ha llegado a nosotros. No la llegó a concluir y toma como fuente la Biblia llegando hasta el Nuevo Testamento.

Científicas: Libro de saber de astronomía: Es una colección de tratados astronómicos a los que Alfonso X debe la fama de sabio. Se combinan copias y creaciones;  Tablas alfonsíes: tratan los movimientos de los planetas, la medida del tiempo y los eclipses; Lapidario: Trata las propiedades de las piedras preciosas, a las que se atribuyen propiedades mágicas según el signo zodiacal del que dependan. Muy acorde con el supersticioso mundo medieval. Libro cumplido de los judizios de las estrellas.

Recreativas: Libros de ajedrez, dados e tablas.

Las cántigas: Obra personal del Rey, escritas en gallego, acompañadas de música y de miniaturas. Prueba de la devoción que siente el rey por la virgen.

Además,  no sólo fue el impulsor de la lengua castellana, sino, en gran parte, su creador. Fijó las grafías y amplió y flexibilizó la sintaxis con la creación de nuevas conjunciones que aportaron variados matices a la frase. Debido a la variedad de asuntos que trata, el vocabulario se enriqueció y capacitó para la exposición en la lengua castellana.

Finalmente, en septiembre de 1272 Rodolfo de Habsburgo fue elegido emperador y en mayo de 1275, Alfonso X renunció definitivamente al Imperio ante el papa Gregorio X. Los últimos años de su reinado, fueron especialmente sombríos. Desde 1272 un sector de la alta nobleza se enfrentó al monarca. Tras la muerte en 1275 del infante Fernando, primogénito de Alfonso X, se abre un disputado pleito de sucesión en el que los hijos de este infante, los llamados infantes de la Cerda, Alfonso y Fernando, pugnaron por la sucesión a la Corona con el infante Sancho, segundo de los hijos de Alfonso X. Finalmente fue este último quien accedió al trono.

LA PROSA EN EL SIGLO XIV

La prosa del s. XIV incluye las categorías de obras didácticas, crónicas y prosa de ficción. Sin embargo, con el ascenso social de la burguesía hace su aparición una nueva literatura de tono realista y satírico, que pretende ser un reflejo directo de la vida ordinaria y que muestra enseñanzas de tipo ordinario para enfrentarse a la vida. También encontramos una crisis de los ideales religiosos. Dos autores se destacan por encima del resto y por ello serán tratados más delante: Don Juan Manuel y el Pero López de Ayala. Los exempla, van perdiendo su carácter de piezas de sermón para adquirir una renovada perfección en su estructura narrativa, de modo que, aislaos del conjunto, se convierten en cuentos. No olvidemos que en estos años Bocaccio escribe su Decamerón y Chaucer los Cuentos de Canterbury.

Clases de prosa del siglo XIV

  • PROSA DIDÁCTICA

            En este apartado sobresalen los tratados y escritos religiosos, con autores como el Canciller Ayala,  Alfonso de Valladolid o Fray Pedro Fernández Pecha.

  • PROSA HISTÓRICA

     Destacan las siguientes obras: Gran crónica de Alfonso XI (es la obra más interesante del periodo, con múltiples conexiones con el Poema de Alfonso Onceno); Crónica de veinte reyes; Crónica del moro Rasis y la Crónica de Castilla o del emperador.

  • PROSA DE FICCIÓN

            Hay que distinguir dos tipos de relatos de aventuras que comienzan a difundirse en el s. XIII, desarrollándose ampliamente en el s. XIV: Los que tratan distintos temas de naturaleza artúrica son las novelas sentimentales y las de caballería, la que más se destaca es   El Caballero Cífar.  Este libro es atribuido generalmente a Ferrán Martínez, es la 1ª de caballería de nuestra lengua. En este libro encontramos muchos géneros medievales. Así, junto a temas caballerescos bretones, leyendas cristianas y orientales, se articulan ejemplos o consejos de carácter moral y político.

AUTORES QUE SOBRESALEN EN LA PROSA DEL SIGLO XIV

  • Don Juan Manuel, su época y El Conde Lucanor

Máximo representante de la prosa del siglo XIV, sobrino de Alfonso X, recibió una esmerada educación en latín, Teología y derecho. Es el primer autor español que ofrece una clarísima conciencia de escritor y de la propiedad intelectual, y también el primero que se preocupa en la transmisión de sus escritos. Es un tópico la comparación entre la actitud ante su obra de Juan Ruiz, que la dejaba al pueblo para que éste la modificara a su antojo, y la de Juan Manuel, preocupado porque los copistas estropearan sus escritos. No obstante, a nosotros nos han llegados copias del siglo XV, ya que los manuscritos se quemaron en el Monasterio de Peñafiel, fundado por él mismo, para entregarse al reposo y al cuidado de sus obras.

Predomina en su estilo dos características: la preocupación por el lenguaje y el deseo de claridad y concisión, con lo que tiende a decir lo esencial con una gran sobriedad de recursos. Su fin es moralizador, y su medio el entretenimiento. Dentro de la tradición didáctico medieval se distingue porque antepone varios intereses materiales (honor, hacienda, situación social) a uno espiritual, la salvación del alma. Conocemos la totalidad de su obra porque él mismo se ocupó en dos ocasiones de presentar sendos catálogos de sus obras. Obras menores son: Libro de las armasLibro de la cazaTratado de asunción de la VirgenLibro de los castigos y consejos a su hijo o Libro infinitoCrónica abreviada y De las maneras de amor.

Entre sus obras se destaca El Conde Lucanor, Terminada en 1335. En la obra se desarrolla un diálogo entre el Conde y su Ayo Patronio y sus relatos internos. Consta de dos prólogos (el primero incluye el catálogo general de sus obras) y cinco partes, que se diferencian entre sí notablemente, pero que poseen una coherencia interna determinada por la presencia continuada de los dos protagonistas. La estructura se repite en todos los cuentos: el conde plantea un problema moral o pide consejo a su ayo Patronio, quien le contesta mediante un apólogo, fábula, alegoría o cuento, del que se extrae una moraleja que el autor suele reflejar en un dístico final. En esta obra se sintetizan dos claras intenciones: enseñar y deleitar (enseñar deleitando que decía el mester de clerecía). Don Juan Manuel pretende enseñar a triunfar en lo que se ha llamado “lucha por la vida”, pero tampoco se olvida de la eterna ya que combate la codicia, la mentira, la superstición, la soberbia, la ira y la pereza, y se esfuerza por inculcar confianza en Dios y acatamiento de su voluntad. Sin embargo la mayoría de sus enseñanzas están orientadas a la resolución de problemas reales y cotidianos y tienen, por tanto, un carácter práctico...

Don Juan Manuel es sobrino de Alfonso X el Sabio y su vida y sus obras ilustran los problemas y las contradicciones sociales que caracterizan la sociedad feudal del siglo XIV. En sus escritos, su intención es clara: adoctrinar a los nobles de su tiempo, a quienes intenta ofrecer una explicación de los problemas que los aquejan y unos modelos de comportamiento adecuados a su estamento y útiles para mantener suposición social y económica. De esta manera, nuestro autor lo que en definitiva hace es defender la organización tradicional de la sociedad feudal y justificar su propia actuación política.  El sentido de El conde Lucanor se comprende dentro de la situación histórica de la Castilla del siglo XIV: ante la crisis del sistema feudal, el escritor se dirige a los miembros de su estamento para que estén alerta frente a los engaños de la nueva realidad, se unan frente a quienes amenazan su posición social(burguesía, poder real...), cumplan con las obligaciones que impone ser noble y acrecienten sus riquezas, su honra y su fama; de esta manera podrán conservar su posición privilegiada y mantendrán la cohesión dela sociedad feudal, lo cual redundará en la salvación de sus almas.

Fuentes

La obra es una colección de exemplos /enxiemplos de muy diverso tipo: apólogos, fábulas esópicas y orientales, alegorías, relatos fantásticos y heroicos, parábolas y cuentos satíricos. Las fuentes también son diversas: fábulas clásicas y libros árabes y orientales, relatos evangélicos, crónicas, cuentos populares, relatos orales de sus sirvientes judíos y moriscos y cuentecillos morales utilizados para sermones eclesiásticos.

Don Juan Manuel toma ese material y lo somete a una elaboración personal, creando el ambiente, dando carácter a los personajes, organizando la estructura. Se inspira en obras anteriores, pero no traduce; elabora lo que lee y lo expresa a su modo. Don Juan Manuel sigue así la costumbre medieval: el valerse de historias, fábulas o cuentos para ilustrar un pensamiento es costumbre oriental traída a España por los árabes.

Además de El Conde Lucanor, son obras narrativas destacadas, el Libro del caballero et el escudero, cuya amplitud temática es tan amplia (Dios, los cielos, el hombre, la caballería, la naturaleza...) que podría constituir tanto una enciclopedia como un retrato de costumbres de la época; y el Libro de los estados (o Libro del infante), donde se halla el equilibrio entre los elementos doctrinales (de raíces dominicas) y los novelescos.

  • LÓPEZ DE AYALA

Cortesano y hombre de armas, su importancia política fue destacada. Nació en Vitoria en 1332. Enrique III lo nombró Canciller de Castilla. Dos conceptos dominan su narración: La justicia y la necesidad de que todas las acciones sean controladas por la ley, por lo que es partidario de que no sea solo el rey quien controle el poder. Fue precursor del Renacimiento por su gran humanismo.

Su prosa está más influida por los clásicos grecolatinos que por las crónicas árabes, que había dominado hasta el momento la labor de los historiadores. Las crónicas del Canciller se apoyan en datos librescos y en la observación directa y detallada de los hechos descritos. Además de escribir el Rimado de Palacio, obra en cuaderna vía con carácter didáctico-religioso y político, fue el gran cronista de los cuatro reyes a los que sirvió: Pedro I, Enrique II, Juan I y Enrique III. El estilo de sus crónicas es sobrio, preciso y de tono realista. En dichas crónicas históricas se comprende la influencia alfonsina, pero también se ha señalado la influencia de la de Salustio y Tito Livio, cuya obra había traducido.

El Teatro en la Edad Media

En la Edad Media, el teatro se va a desarrollar a partir de la liturgia, concretamente de grandes festividades, como la Pascua de Resurrección y las festividades. Se conserva algún testimonio ya del siglo IX que indica que, en esas fiestas, se inician representaciones del misterio, dentro de la iglesia. El teatro empezó en las iglesias representando los momentos litúrgicos más importantes, como la epifanía, la visita al sepulcro y la pasión de Cristo. De ahí pasó a los pórticos de las mismas por la inclusión de momentos cómicos y jocosos. De la iglesia pasó a las plazas públicas y calles. Esto permitió la introducción de vestimenta para la ocasión, carros decorados, etc.

El único fragmento que se conserva en castellano es el Auto de los Reyes Magos, del siglo XII del cual se conservan 147 versos. Durante la edad media las autoridades eclesiásticas se sirvieron del teatro para divulgar entre el pueblo las historias de la Biblia y los valores del cristianismo. Los sacerdotes crearon dramas de tema religioso, llamados misterios. Las obras se interpretaban primero en las iglesias, más adelante también en las plazas de las ciudades o en carretas que podían trasladarse de una localidad a otra. En el siglo XV empezaron a aparecer también obras no religiosas, basadas en cuentos tradicionales o anécdotas divertidas. Se hicieron populares las obras de intención moral, que utilizaban la poesía, la música y la comedia para enseñar al pueblo. En esa época se formaron pequeños grupos de artistas profesionales, llamados juglares, que trabajaban en los patios de las posadas y en las ferias.

2.  SIGLO XV. EL PRERRENACENTISMO ESPAÑOL.

 

 ¿QUE ÉS ?


En el siglo XV, entra en crisis el sistema de valores medieval y paulatinamente se van imponiendo otros más apegados a lo terreno, que anuncian las formas de vida y la mentalidad propias del Renacimiento. Por ello, a esta época de transición se la denomina Prerrenacimiento. Esta época en España se desarrolla entre la Edad Media y el Renacimiento.

CONTEXTO HISTORICO Y SOCIAL

Las raíces de los cambios sociales e ideológicos que ocurren en el siglo XV son los siguientes:

  • El nacimiento y desarrollo de la burguesía.
  • El cambio en las formas de vida de la nobleza.
  • El descubrimiento del clasicismo grecolatino.
  • Epidemia de peste que asolaron Europa.
  • La burguesía son las personas que va a las Américas y luego vuelve a Europa con mucho dinero y da trabajo a los campesinos

 

CARACTERÍSTICAS  LITERARIAS

  • El hombre cobra valor como individuo. Desprecio hacia los héroes, desprecio por los cantares de gesta y se iniciaron las autobiografías.
  • El hombre busca la fama. Dejar constancia que ha estado en esta vida. La fama referida al amor, creará la novela sentimental. La fama a batallas y torneos, creara las novelas de aventuras. Ambas unidas crearan las novelas de caballerías.
  • Surge el escritor cortesano, que es el noble dedicándose a las armas y también a la literatura como escritor.
  • La actividad cortesana deja mucho tiempo para el ocio y así florece la lírica cancioneril.
  • La vida no se considera gobernada por dios sino por la fortuna con la que hallas nacido.
  • La literatura pre-renacentista, se aleja del tema religioso que se acostumbraba a usar con demasiada frecuencia en esta edad.
  • La vida deja de ser concebida como un trámite doloroso hacia la muerte. La muerte no es liberación sino traumático, porque el sentimiento de la muerte se considera un pensamiento triste.
  • La atracción que tiene los autores clásicos (griegos y latinos) hace que el latín se convierta en el modelo literario culto.
  • Se va perdiendo la anonimia, que es el hecho de esconder al autor, que era muy frecuente en esta literatura, ahora los autores se sienten orgullosos de lo que hacen.
  • En el siglo XV  estas pinceladas generales se concretan en distintos géneros: 
     
  • LA POESÍA: Los nobles cortesanos representan la poesía culta, junto a ella, también, existe una corriente de poesía popular,apareciendolos romances, que son los antiguos cantares de gesta.
  • EL TEATRO: A finales del siglo, en el teatro, se publica la obra de Fernando de Rojas, la Celestina, una de las obras más importantes de la literatura española.
  • NOVELA DE CABALLERÍA: En esta misma época se da por iniciado el género de la novela de caballerías, la cual en el siglo XVI tendrá un gran éxito. Éstas narran aventuras fantásticas de un caballero que luchará contra poderosos enemigos.

LA POESÍA

La poesía culta o poesía cancioneril

La poesía cultadel siglo XV es de estilo conceptista y trata sobre temas variados: amorosos, satíricos, morales, etc. También se denomina poesía cancioneril, porque se conserva en los cancioneros de la época.  El tema  amoroso de los cancioneros del siglo XV, se centra progresivamente en una descripción  de los sentimientos: se detiene en los efectos que el enamoramiento provoca en el amante; es decir,  sigue el modelo del amor cortés medieval.  En ella, se alude a la belleza de la dama, pero no se recrea en su descripción física. Tampoco se suele ambientar en lugares concretos.  Formalmente, la poesía amorosa se destaca por un abundante uso de recursos literarios, de carácter semántico como la hipérbole y, especialmente, la paradoja. La poesía de cancionero a menudo se caracteriza por los juegos de conceptos, pero también son habituales en sus composiciones la anáfora o el paralelismo.

Entre las poesías más destacadas, aparece Cancionero de Baena o el Cancionero de Estúñiga, Llamado así por ser Lope de Estúñiga el primer poeta que aparece en el Cancionero; fue recopilado en la corte de Nápoles entre 1460 y 1463, durante el reinado de Ferrante, probablemente para un alto personaje de la corte, aunque la falta del escudo en la hoja 1 no nos permite adivinar quién. No obstante, la selección de poetas –entre los que se encuentran Juan de Mena o Íñigo López de Mendoza, marqués de Santillana, hasta un total de cuarenta, con ciento sesenta y cuatro composiciones– pertenece a la época del reinado de su padre, Alfonso V el Magnánimo. Prevalece la lírica de temática amorosa, y, con una representación mucho más reducida, encontramos también poesías de carácter político, satírico, festivo, elegíaco y moral. El contenido del cancionero es un reflejo de la vida cortesana y militar en Nápoles durante el siglo XV. Escrito en letra humanística sobre vitela, las iniciales están iluminadas en oro y colores y destaca la orla de tipo vegetal de la hoja 1, con las cuatro virtudes al pie que sostienen una corona de laurel cuyo interior, para el escudo del destinatario, quedó en blanco.

La poesía tradicional 

Es creada y transmitida  oralmente, conservada en la memoria, paso de generación a generación.

El Romancero
Cuando los juglares recitaban los cantares de gesta, la gente pedía que repitieran los fragmentos más interesantes. El pueblo los aprendió y al repetirlos exclusivamente de forma oral, fue cambiando su contenido. En el siglo XV desapareció el gusto por los cantares de gesta, pero se siguieron recordando algunas partes de los mismos que se convirtieron en romances.

Los primeros romances tienen su origen en el cantar de gesta. Cada uno de sus versos estaba dividido en dos partes o hemistiquios por una pausa o cesura con una sola rima asonante. El pueblo al aprenderlos utilizó la forma más fácil y breve; de forma que el segundo hemistiquio del cantar de gesta pasó a ser el segundo verso del romance, el segundo hemistiquio del segundo verso, pasó a ser el cuarto verso del romance y así sucesivamente.


Como la fórmula del romance gustaba mucho al público, los juglares empezaron a componer otros en los que daban noticias, recogían leyendas populares, etc.
Los romances tienen un lenguaje sencillo y sugerente. En muchas ocasiones, los juglares dejaban la acción interrumpida, para dar mayor misterio a sus narraciones. Hasta el siglo XVI  se comenzaron a escribir los romances. A causa de la transmisión oral de los romances a través de los siglos; es posible encontrar varias versiones del mismo poema.


Romance es un poema formado por una serie indefinida de versos octosílabos, de los cuales los versos pares riman en asonante y los impares quedan libres. Los  romances se clasifican según su origen en romances viejos y nuevos:


  • Los romanceros viejos, son los romances anónimos que se transmiten oralmente y que por eso, presentan variantes de un mismo poema; en el siglo XV tuvieron una gran difusión. Algunos de eso  romances tratan sobre los mismo temas que los cantares de gesta perdidos. La coincidencia de temas y la similitud métrica, parecen justificar la hipótesis de que los romances proceden de los cantares, es decir, que serían fragmentos desgajados que permanecieron en la memoria popular; partes especialmente líricas o intensas, de ahí el tono épico-lírico de la mayoría de esos romances. Sin embargo, otros estudiosos destacan las semejanzas de los romances viejos con la lírica tradicional y los consideran producto de un autor anónimo.
  • Los romances nuevos o artísticos son las composiciones escritas por autores a imitación de los anteriores. 

AUTORES DE LA POESÍA

Los autores más importantes en esta época fueron:

ÑIGO LÓPEZ DE MENDOZA, MARQUÉS DE SANTILLANA

  • El siglo XV. Contexto histórico del autor

El siglo XV representa un cambio muy profundo respecto a la centuria anterior y, sin embargo, no es todavía el Renacimiento. Es un momento de efervescencia intensa de corrientes nuevas y valores antiguos. Es este siglo el que dará el vuelco definitivo hacia la nueva mentalidad que supone el Renacimiento.

  • Vida

Don Íñigo López de Mendoza, Marqués de Santillana, es quizás el mejor representante de su tiempo. Nace en Carrión de los Condes, Palencia, en 1398, en el seno de una familia muy influyente dentro de la nobleza del siglo XV. Interviene de forma activa en la política del reinado de Juan II, casi siempre a su favor. El título de Marqués de Santillana le fue concedido por el rey Juan II tras la batalla de Olmedo (1445) en la que lucha junto al rey contra un poderoso grupo de nobles. Al final de su vida toma partido contra Álvaro de Luna, el favorito del rey.

Su afición a la literatura la hereda de su padre, también poeta. El Marqués es un hombre culto, admirador de la literatura clásica grecolatina, y de la italiana (Dante, Petrarca y Boccaccio). Durante su estancia en la corte de Alfonso V de Aragón entró en contacto con poetas catalanes y valencianos (Ausias March) y con la tradición poética provenzal. El Marqués reunió una impresionante biblioteca, fue protector de los estudios humanísticos y fomentó las traducciones de los autores clásicos. El Marqués de Santillana representa a la perfección la fusión de esos dos ideales aparentemente contrapuestos, las armas y las letras.Falleció el 25 de marzo de 1458 en Guadalajara; yace enterrado en el mausoleo de los Mendoza del Monasterio de San Francisco. 

  • Obra

En su obra pueden diferenciarse varios grupos temáticos: poesía alegórica, poesía doctrinal, sonetos italianizantes, lírica menor, obra en prosa.

  •  Poesía alegórica

Influida por Dante (Divina Comedia) y Petrarca (Trionfi ). La obra más ambiciosa y larga en este estilo es la Comedieta de Ponza, un largo poema escrito en estrofas de arte mayor, donde Santillana eleva a la categoría poética la derrota sufrida por el rey Alfonso V en la batalla naval de Ponza, el 25 de agosto de 1435, a manos de los genoveses. Alfonso V y sus hermanos, don Juan y don Enrique, son apresados, y a consecuencia de ello, doña Leonor, su madre, morirá. El Marqués, en un claro artificio retórico, narra un sueño en el que se le aparecen cuatro damas vestidas de negro (las esposas de los tres hermanos y la madre de los tres) que exponen su dolor a Boccaccio, famoso humanista del momento, quien les explica el papel de la Fortuna en la vida de los hombres -la Fortuna aparece sometida a la providencia de Dios-, y les predice triunfos futuros. El título de "comedieta" se debe, según explica el mismo autor en la introducción, a que se ajusta a la definición que Dante hizo del género dramático de la comedia ("Comedia es dicha aquella cuyos comienzos son trabajosos e tristes, e después el medio e fin de su vida alegre, gozoso e bienaventurado").

  • Poesía doctrinal

Las dos obras más destacadas de este grupo son el Diálogo de Bías contra Fortuna (en él, el filósofo estoico Bías dialoga con la Fortuna, y ejemplifica cómo el individuo puede vencer, con paciencia y abnegación, los embates de un destino adverso), y el Doctrinal de privados. En éste último, escrito tras la ejecución de su enemigo don Alvaro de Luna, el autor asume la personalidad del muerto, confesando sus culpas, y desengañando a los hombres sobre la vanidad de las cosas humanas.

  • Sonetos italianizantes

Durante su estancia en la corte del rey Alfonso V de Aragón, Santillana entra en contacto con las nuevas tendencias poéticas surgidas en Italia. La alegoría visionaria, las alusiones y citas de personajes, históricos o míticos, de la Antigüedad Clásica constituyen el recurso narrativo más socorrido, mientras el endecasílabo y el soneto ('Sonetos fechos al itálico modo') marcan las nuevas pautas versificatorias. El soneto es una estrofa constituida por catorce versos endecasílabos, ordenados en dos cuartetos y dos tercetos, a rima de los cuartetos suele ser: ABBA ABBA, y a rima en los tercetos puede variar: CDC CDC, CDE CDE o CDC DCD. El verso endecasílabo italiano debe tener el acento principal en la décima sílaba (no hay rimas agudas), y otros dos de apoyo en la cuarta y sexta sílabas. Debido a las dificultades de adaptación de la lengua castellana del siglo XV al ritmo del endecasílabo italiano, estos sonetos son de calidad inferior a los que se compondrán a partir del siglo XVI.

  •  Lírica menor

Sin duda, para el lector contemporáneo, es ésta la mejor poesía del Marqués de Santillana. Escrita durante sus años de juventud, estos poemas combinan la tradición lírica castellana y la tradición trovadoresca (francesa y provenzal). Las composiciones más populares son las serranillas , que tienen como tema central el encuentro de un caballero con una pastora en medio de la montaña; este encuentro es seguido por una recuesta de amores, que puede terminar en el rechazo por parte la pastora alegando desigualdad social, en la aceptación, o en una suspensión admirativa. Las serranillas comienzan con un refrán que marca la rima en las glosas, y muchas veces el léxico y el contenido del poema: rechazo, aceptación, suspensión admirativa. Los villancicos, otra de las composiciones populares, son una estrofa compuesta por una cancioncilla de dos, tres o cuatro versos, de número variable de sílabas y con rima asonante. Esta canción puede continuarse con una glosa, una o más estrofas de estructura o forma variable. Al final de cada una de estas estrofas puede repetirse, total o parcialmente, la canción inicial.

  •  Obra en prosa

Aunque más conocido por su poesía, el Marqués de Santillana es autor también de un pequeño número de obras en prosa. La más importante, la Carta-proemio, escrita al Condestable de Portugal al enviarle una colección de sus poesías, contiene interesantes noticias sobre la literatura de su tiempo y una breve historia de la literatura. También se atribuye al Marqués de Santillana la recopilación de una colección de refranes populares, Refranes que dicen las viejas tras el fuego.

JUAN DE MENA

 

Nació en (Córdoba1411 Torrelaguna (Madrid), 1456), poeta español perteneciente a la escuela alegórico-dantesca del prerrenacimiento español y conocido sobre todo por su obra Laberinto de Fortuna.

  • OBRAS

El Juan de Mena más asequible se encuentra en la lírica cancioneril de tema amoroso que cultivó, compuesta de canciones, decires, preguntas y respuestas, juegos de presencia y ausencia y galanteos. Es poesía ligera y llena de gracia, aunque en ocasiones resulte desapasionada e intelectualizada en exceso:

Vuestros ojos, que miraron
con tan discreto mirar
firieron y no dejaron
en mí nada por matar.

Donde yago en esta cama
la mayor pena de mí
es pensar cuando partí
de los brazos de mi dama.

Se conserva un gran número de estos poemas en los principales cancioneros cuatrocentistas, así como en el 'Cancionero general de Hernando del Castillo publicado en 1511. Sin embargo, su estilo posterior se obsesiona con el simbolismo y la erudición. En el Claroscuro, compuesto en estrofas de arte mayor y menor, se mezcla el conceptismo y la intensidad de la lírica cancioneril más sutil con la oscuridad más enigmática, con lo que se adelantó en siglo y medio a su coterráneo Luis de Góngora.

La Coronación del marqués de Santillana o los Calamicleos (1438, publicada en 1499) fue un poema muy famoso y divulgado en su época, habida cuenta de los manuscritos que se han conservado de él. Es un conjunto de 51 dobles quintillas, que desarrollan alegóricamente un argumento en el que Mena es arrebatado al monte Parnaso, para contemplar la coronación de su amigo y mecenas Íñigo López de Mendoza como excelso poeta y perfecto caballero

El Laberinto de Fortuna, o Las trezientas, es un poema alegórico que se inspira en el Paraíso de Dante Alighieri; poema dedicado al rey Juan II, es su obra maestra. Constó primitivamente de 297 coplas de arte mayor. Se cree que el monarca deseó que fueran tantas como el número de días del año y Juan de Mena, para complacerle, compuso 24 más, sin llegar al fin prometido por haber fallecido; pero el hispanista Raymond Foulché-Delbosc, editor decimonónico del poema, piensa que esas 24, que aparecen en algunas ediciones, que se sumaron a las tres que dicen faltaban a las 300 del manuscrito, constituyen un poema fragmentario independiente posterior que juzga severamente el capricho del monarca compuesto por otro ingenio; un cortesano como Juan de Mena jamás hubiera criticado la decisión de su rey.

El argumento de El Laberinto de Fortuna, o Las trezientas es sencillo: Juan de Mena es arrebatado en el carro de Belona, la diosa guerrera, tirado por dragones y es conducido al palacio de Fortuna. La Providencia, que acude a recibirlo en una nube muy grande y oscura, le muestra la máquina del mundo, formada por "muy grandes tres ruedas", dos inmóviles (la del pasado y la del futuro, que aparece velada) y una en perpetuo y vertiginoso girar, el presente. En cada rueda hay siete círculos: el de Diana, morada de los castos; el de  Mercurio, de los malvados; el de Venus, lugar donde se castiga el pecado sensual; el de Febo, retiro de los filósofos, oradores, historiadores y poetas; el de Marte, panteón de los héroes muertos por la nación; el de Júpiter, sede de los reyes y príncipes y el de Saturno, solio que ocupa únicamente Álvaro de Luna, privado del rey. El ritmo de cuatro acentos del verso de arte mayor es poco flexible y monótono, aunque solemne; el estilo muy elaborado, lleno de hipérbaton, cultismos, italianismos, retórica, símbolos y alusiones históricas y mitológicas, pero la verdadera inspiración está presente y las dotes del verdadero poeta relucen pese a todo. Junto a la influencia del Dante, se percibe la de Lucano y la de Virgilio.

En verso escribió además Lo claro-oscuro, extraña combinación de estrofas dodecasílabas y octosílabas, y otras composiciones de carácter alegórico y moral, como el Razonamiento con la muerte o las Coplas contra los siete pecados capitales. Como prosista experimentó con una adaptación de laIlíada, que tituló Homero romanceado, comentó la Coronación en honor de su amigo el Marqués de Santillana y el prólogo del Libro de las claras y virtuosas mujeres, de Álvaro de Luna, su protector. Su prosa es latinizante, tanto en el léxico como en la sintaxis, y acusa una tendencia cultista que se manifiesta también en su obra poética; su obra fue objeto de comentario durante el Renacimiento por parte de los humanistas Hernán Núñez y el Brocense. Enterrado en Torrelaguna, sus restos fueron trasladados a Madrid en el siglo XIX.

Dentro de la lírica cancioneril, destacan como prerrenacentistas:

GÓMEZ MANRIQUE 

Nació en (Amusco1412—noviembre de 1490), poeta dramaturgo del Prerrenacimiento español, señor de Villazopeque Cordovilla y tío del también poeta Jorge Manrique.Defendió la causa de los Reyes Católicos (1475) y fue corregidor de Toledo, donde construyó las casas consistoriales, en las que hizo grabar los famosos versos: «Nobles discretos varones / que gobernáis a Toledo». Sus poesías se conservan en dos manuscritos. Destacan su Consolatoria, dirigida a su mujer Juana de Mendoza, sus versos a la Defunción del noble caballero Garcilaso de la Vega y El planto de las virtudes y la poesía (1548), escrito en ocasión de la muerte de su tío, el marqués de Santillana. SusConsejos para el señor Diego Arias de Ávila son un antecedente inmediato de las Coplas de Jorge Manrique.

Tradicionalmente, aunque sin demasiada fiabilidad, se ha atribuido a la talla poética del corregidor toledano la famosa inscripción presente en un muro del antiguo ayuntamiento toledano:

Nobles, discretos varones
que gobernáis a Toledo:
en aquestos escalones
desechad las aficiones,
codicias, amor y miedo.
Por los comunes provechos
dexad los particulares:
pues vos fizo Dios pilares
de tan riquísimos techos,
estad firmes y derechos
.

Aparte de poemas conservados en colecciones diversas, formó un Cancionero con sus obras poéticas que dirigió al Conde de Benavente y que constituye una de las colecciones más extensas, variadas y perfectas de la poesía cancioneril del siglo XV. En él se incluyen composiciones lírico-amorosas; unas alegóricas Lamentaciones de amor y Batalla de amores, Plantos a la muerte del caballero Garcilaso de la Vega y del Marqués de Santillana; composiciones morales como las dos consolatorias por la muerte de sus hijos o las Coplas morales a Don Diego Arias, que influyeron en las coplas funerales de su sobrino Jorge Manrique; respuestas y preguntas a otros poetas, o una Contestación a las coplas contra las mujeres de Pere Torrellas.

Su Regimiento de Príncipes, obra moral y didáctica dirigida a los príncipes de Castilla y de Aragón, es de gran importancia. Igualmente, para entender el desarrollo del primer teatro castellano son fundamentales sus dos momos, representado uno para celebrar el nacimiento de su sobrino y otro para el cumpleaños del infante don Alfonso, el hermano de la futura reina Isabel. Más importantes son la Representación del Nacimiento de Nuestro Señor y las Coplas fechas para la Semana Santa, esta última de condición dudosa por lo que a su condición teatral se refiere.

La Representación, ligada al ciclo de la Navidad, fue representada en fecha imprecisa (sólo consta que es posterior a 1458) en el monasterio de clarisas de Calabazanos (Palencia), donde su hija María era vicaria. Gracias a las rúbricas de los dos cancioneros particulares que guardan la obra (en la Biblioteca Nacional de Madrid y en la Biblioteca de Palacio) sabemos mucho sobre cómo se representó la obra, para la que la comunidad de monjas hizo las veces de público, al mismo tiempo que participó activamente en un canto final para acallar el llanto del Niño Jesús. En esta pieza se superponen dos motivos el principal, la epifanía: las dudas de José sobre el embarazo de la Virgen y la futura Pasión de su Hijo. Es obra de un subido lirismo.

JORGE MANRIQUE (1440-1479)

  • Datos Biográficos:

Jorge Manrique, hijo de don Rodrigo Manrique, Maestre de la orden de Santiago y entroncado con el linaje de los Lara, una de las más antiguas familias de Castilla, nació supuestamente en Paredes de Nava (Palencia) en 1440 y murió heroicamente en 1479 en la defensa de Isabel la Católica, de quien era partidario. Sabemos además que fue poeta cortesano y a su vez hombre de armas, aunque no se tienen muchos más conocimientos sobre su persona.

  • Las Coplas a la muerte de su padre

Se trata de una dolorosa elegía en la que lamenta sentenciosa y melancólicamente la inestabilidad de los bienes de la fortuna, la fugacidad de las vidas humanas y el poder igualatorio de la muerte. La virtud personal es lo único que desafía al tiempo y al destino. Tras una reflexión filosófica con la esperanza de una vida futura, hace el elogio fúnebre de su padre.

  • Métrica y estructura

La obra está compuesta por cuarenta coplas formadas cada una por dos sextillas unidas entre sí, cuyos versos tienen una medida de cuatro sílabas el tercero y el sexto y ocho sílabas los restantes. La rima de estos versos, todos ellos de arte menor, es a, b, c, a, b, c en asonante.

Jorge Manrique habla de tres vidas: la vida eterna, la terrenal y la de la fama. La vida terrenal acaba con la muerte, pero hay una "eterna" y "verdadera”, y otra vida que es la de la fama, que perdura a través del recuerdo y, en cierto modo, vence a la muerte.

LA PROSA PRERRENACENTISTA. SIGLO XV

La prosa castellana en el siglo XV, no rompe con su pasado, sino todo lo contrario, lo desarrolla y enriquece. Continúan los géneros como crónicas y compilaciones de exempla, a la vez que aparecen otros, dando un origen mucho más variado a la prosa. Entre las crónicas destacan las de Pero López de Ayala (1332-1407), justifican su carrera política y su cambio de bando durante la guerra de los Trastámara; el Libro de Job; y el comentario sobre San Gregorio Magno.

Normalmente las crónicas están dedicadas exclusivamente a un rey u otro personaje importante. Además se desarrollan las autobiografías. En el siglo XV, todas estas manifestaciones literarias llegan a un punto de madurez creadora, debido al alto grado de cultivo artístico, la complejidad de los grupos genéricos y la ampliación de los públicos. El desarrollo de la prosa castellana sigue los modelos de la época que son:

  • La prosa idealista, es aquella que presenta una realidad estiliza o embellecida y que, por ello, se aleja del realismo. En esta corriente triunfaron las novelas sentimentales de Juan Rodríguez del Padrón, como Siervo libre de amor, y de Diego de San Pedro, como Cárcel  de amor. La novela de caballerías más valorada fue  Amadís de Gaula, este relato nos ha llegado a través de la refundición llevada a cabo por Garci Rodríguez de Montalvo entre 1492 y 1506 y publicada en Zaragoza en 1508,más tarde dio lugar a toda la safa de Amadieses.  Pero existen testimonios que demuestran que ya circulaba en el s. XIV. No conocemos la fecha exacta, ni el autor, ni la lengua en que fue escrita.
  • La prosa satírica de costumbres. La obra más representativa de la sátira de costumbres del siglo XV  es el Corbacho (1438), de Alfonso Martínez de Toledo, arcipreste de Talavera. Es una sátira que trata del amor desde una perspectiva cristiana y anti-cortesana, que incorpora numerosos tópicos misóginos (prejuicios contra las mujeres) muy comunes en la época.  En conclusión, tiene como propósito reprobar el amor mundano y alabar el amor a Dios.   Interesa porque recoge el lenguaje vivo y desenfadado de la época: la lengua coloquial llena de referentes y de giros populares, que recuerda a la del Libro de Buen Amor y se asemeja a la de La Celestina.
  • En la prosa histórica y las biografías: recibieron un gran impulso con el Canciller de Ayala. Podemos clasificarlas así: a) Crónicas de reinados; b) Crónica particulares; c) Biografías colectivas y d) Prosa histórica novelada: La Crónica Sarracina.
  • Dentro de la prosa didáctico-moral y religiosa: Se destaca  Enrique de Villena (1384-1434), un claro representante de esa época de transición que es el siglo XV. Su curiosidad cultural y sus traducciones de los clásicos lo acercan al humanismo, mientras que esa otra faceta que nos lo presenta como brujo está más ceca del mundo medieval.
  • Libros de viajes: El gran siglo de los viajes fue el XV. Esta prosa todavía se vale de la armadura sintáctica de los relatos y sucesos menores, el autor cuenta lo que va viendo en los largos viajes por tierras ajenas del mundo cristiano. Los viajeros tenían un conocimiento más práctico que teórico. Les interesaba saber lo que tenían que hacer en cada uno de los lugares por los que pasaban, es decir, la dirección y camino que debían seguir. En el siglo XV la geografía empezó a ser más exacta, gracias a los progresos en navegación y exploración marítima, y al conocimiento de la obra astronómica árabe y la recuperación de la obra geográfica de Ptolomeo. El autor no tenía por qué ser fiel a la hora de describir el lugar en el que se encontraba, ya que la gente no se preocupaba de establecer grandes diferencias entre verdad y ficción, porque les importaba el carácter literario. También había escritores que hicieron relatos de viajeros sin moverse de su mesa, y contaron un viaje que habían sacado de su imaginación. El objetivo era hacer una síntesis de los conocimientos geográficos. El que contasen todo lo que veían, hace que en los libros de viajes puedas encontrar tanto historia, como geografía, leyenda, etc.
  • En la prosa de ficción: aparece la novela sentimental, cuyos elementos más importantes son: El conflicto amoroso, la yuxtaposición de elementos alegóricos, episodios caballerescos, refinamiento cortesano, estructura epistolar en mayor o menor grado, aspectos psicológicos, debates feministas y carácter autobiográfico.

REPRESENTANTES DE LA PROSA PRERRENACENTISTA.

  • Alfonso Martínez de Toledo

Alfonso Martínez de Toledo, Arcipreste de Talavera; nació en Toledo, España, en 1398 y murió en  1470. Siguió estudios eclesiásticos en Toledo y, tras pasar algunas temporadas en el reino de Cataluña y Aragón, fue nombrado arcipreste de Talavera. Maestro de la sátira, bachiller en decretos, racionero de la ciudad de Toledo y capellán de Juan II, fue un famoso personaje de la prosa popular y costumbrista de la Edad Media española y el precursor más significativo de la novela picaresca, tan característica de nuestra literatura. Vivió largo tiempo en los reinos de la corona de Aragón, sobre todo en Barcelona; tuvo aficiones de bibliófilo, pero ni los libros ni los cargos lo ataron demasiado a las sillas corales, más atento para la vida que bullía a su alrededor.

El lenguaje de sus obras, sin latinismos, es el vulgar de la gente del pueblo y trasmite una impresión directa de la realidad castellana; su prosa guarda el germen de la picaresca, que floreció en la Celestina y en el Lazarillo; pintó a la perfección las costumbres mundanas de su tiempo, bien enterado de los secretos de modas, trajes y afeites (es notable la descripción que hace del tocador de una dama); se solazó, al parecer, con las mismas malas costumbres que tan severamente criticó en sus trabajos.

Moralista satírico, prosista popular, pintor de costumbres domésticas, Martínez de Toledo dejó un libro imprescindible para la historia, y monumental para la lengua: el Corbacho. Dos formas estilísticas se advierten en el: la una, grave y sostenida, ni clara ni fácil; transparente, ágil, vivísima, la otra. La primera corresponde a la tendencia latinizante; la segunda, al habla vulgar, graciosa e intencionada.

  • OBRA

Su obra más importante es la llamada Corbacho o Reprobación del amor mundano (ed. 1548), que consta de cuatro partes. La primera es un tratado contra la lujuria, inspirado en Gerson; la segunda, una sátira mundana, cáustica y festiva, de los vicios, tachas y condiciones de las mujeres; las dos últimas partes (de menor interés) tratan de las "complisiones de los hombres" y de su disposición para amar y ser amados. Hoy día, el Corbacho está considerado por algunos como un libro profundamente misógino. Atalaya de las crónicas (1443) y Vidas de San Isidoro y San Ildefonso (1444) completan su producción.

  • Fernán Pérez de Guzmán

Escritor y poeta español, nacido en Batres (Toledo) hacia 1378 y fallecido aproximadamente en 1460. Sobrino del canciller López de Ayala, tío del marqués de Santillana y abuelo de Garcilaso de la Vega, fue embajador de Castilla en Aragón. Permaneció en la corte desempeñando importantes cargos hasta que se retiró en 1435 por su enemistad con don Álvaro de Luna. Fue condenado a prisión y, cuando fue puesto en libertad, se retiró a su señorío de Batres, donde permaneció dedicado al estudio y las letras hasta su muerte.

  • OBRA

Inició sus tareas literarias con el cultivo de la poesía: sus primeras obras se contienen en el Cancionero de Baena, y son cantigas de amor del tipo tradicional. Pero su obra más importante es su producción en prosa: Mar de Historias y Generaciones y Semblanzas. Hacia 1640 aparecieron algunos ejemplares de un pretendido incunable de 1499 bajo el título de Centón epistolario del bachiller Fernán Gómez de Cibdarreal, que contiene la correspondencia de un médico de cámara del rey Juan II, hasta entonces desconocido por famosos contemporáneos suyos. Tal redacción espuria, de autor anónimo, tiene su importancia por ser una imitación de la Crónica del rey Don Juan II de Fernán Pérez de Guzmán.

  • Garci Rodríguez de Montalvo, el Viejo (c. 1450 - c. 1505).

Escritor español del Prerrenacimiento. Debe su fama a Amadís de Gaula, la mejor y más célebre novela de caballerías en lengua castellana. Aunque no fue el creador del inmortal caballero, Garci Rodríguez de Montalvo dio forma definitiva a su historia al elaborar una refundición del texto antiguo de los tres primeros libros del Amadís de Gaula, cuyo tono ligero atenuó imbuyéndole un carácter moral; el cuarto libro, que trata de la monarquía universal, ha de considerarse íntegramente o casi íntegramente suyo, al igual que el quinto, que contiene una continuación del Amadís de Gaula protagonizada por el hijo de Amadís y titulada Las sergas de Esplandián.

Ni siquiera es del todo seguro su apellido, ya que en la primera edición del Amadís de Gaula (Zaragoza, 1508) se dice que el libro fue corregido y enmendado por "el honrado y virtuoso caballero Garci Rodríguez de Montalvo", mientras que en las ediciones sucesivas se firma Garci Ordóñez de Montalvo y, finalmente, en la edición de Roma (1525) de Las sergas de Esplandián, aparece como García Gutiérrez de Montalvo.El Amadís de Gaula fue probablemente, el primer libro que se imprimió en la península ibérica sobre tema caballeresco, de él que puede decirse que provienen todos los demás. Abre un ciclo que se cierra luego por el Quijote, que viene a ser una parodia de las novelas caballerescas.

  • Juan Rodríguez del Padrón

 

Escritor español nacido en Padrón (A Coruña), la misma tierra de Macías el Enamorado. No existen datos precisos sobre su biografía y las referencias dispersas oscilan entre lo legendario y lo histórico. Suele situarse su actividad literaria entre 1420 y 1430, es decir, durante el reinado de Juan II. Considerado junto con Diego de San Pedro uno de los escritores más representativos de la novela sentimental.

 

Su obra Siervo libre de amor (1439). Con un estilo latinizante propio de la prosa del siglo XV narra, en su primera parte, cómo la amada rechaza al amante por divulgar su pasión. El Entendimiento, personaje alegórico, aparta, en la segunda parte, al protagonista del suicidio y presenta la Estoria de dos amadores, Ardanlier y Liesa, asesinada por el rey Creos, padre de aquél, cuya muerte sigue a la de ésta. En una tercera parte el autor, solo y desesperado, encuentra una extraña nave que lo aguarda. La obra recuerda las Heroidas de Ovidio, que el propio autor adaptó traduciéndolas con el título de Bursario.

 

Otra obra de Juan Rodríguez del Padrón es el Triunfo de las donas, donde cuestiona la visión que ofrece el escritor italiano Boccaccio de las mujeres, a quienes acusa de quebrantar las reglas del amor cortés. Entre sus textos poéticos figuran los Diez mandamientos de amor y Los siete gozos de amor. 

  • Diego Fernández de San Pedro

 (¿1437-1498?) Escritor español. Se sabe poco de su vida; se le suponen orígenes judíos. Estuvo al servicio de Pedro Girón, maestre de Calatrava, y fue alcaide en Peñafiel (1466); con posterioridad, fue oidor y consejero del rey Enrique IV. Algunas de sus composiciones figuran en el Cancionero general. Sobresalió como prosista con dos novelas breves de corte sentimental, Tratado de amores de Arnalte y Lucenda (1491) y Cárcel de amor (1492), que fueron objeto de sucesivas ediciones y traducciones.

  • Antonio Martínez de Cala y Jarava

 

 (LebrijaSevilla1441 Alcalá de HenaresMadrid5 de julio de 1522), más conocido como Antonio de Nebrija o de Lebrija, fue un humanista español que gozó de fama como colegial en el Real Colegio de España de Bolonia. Ocupa un lugar destacado en la historia de la lengua española por haber sido pionero en la redacción de una gramática llamado: Gramática de la lengua castellana. Una obra filológica y  la 1ª gramática de los idiomas modernos, publicada por Nebrija en Salamanca en 1492; y un diccionario latín-español ese mismo año y el español-latín hacia 1494, con relativa anticipación dentro del ámbito de las llamadas lenguas vulgares. Fue además historiador, pedagogo, gramático, astrónomo y poeta.

El Teatro en el prerrenacimiento

A mediados del XV comienza a surgir una tradición dramática en castellano. La actividad teatral se halla vinculada en este momento, a los lugares en los que se desarrollan las diversiones populares o las celebraciones religiosas. A final de siglo, el teatro se introduce también en los palacios, donde se realizan los festejos cortesanos.

Autores importantes: Gómez Manrique (1412-1490) en el teatro religioso, de quien se habló en el género poético; fue uno de los precursores del teatro castellano con sus obras “Representación del nacimiento de nuestro señor” y las piezas de cancionero como la “Canción a la concepción de Nuestra Señora” que también puede incluirse en el género dramático. El autor del auténtico despertar del teatro  fue Juan del Encina (1469-1529), quien desarrolla una temática profana. Pero, sin duda, la obra dramática más importante de esta época es La Celestina, de Fernando de Rojas.

  • Juan del Encina

(Encinas, España, 1469-León, id., 1529) fue un poetamúsico y autor teatral del Prerrenacimiento español en la época de los Reyes Católicos. Padre del teatro castellano. Ingresó en la catedral de Salamanca como mozo de coro y entró más tarde al servicio del hermano del duque de Alba, quien le financió los estudios de bachiller en leyes en la Universidad de Salamanca, donde probablemente tuvo como maestro a Antonio de Nebrija.

En la corte ducal presentó sus primeras composiciones poéticas y musicales, de carácter festivo, con gran éxito. A principios del siglo XVI viajó a Roma, donde gozó del favor papal, y en 1519, habiendo recibido el orden sacerdotal, peregrinó a Tierra Santa. A su vuelta se instaló definitivamente en España, adscrito como capellán a la catedral de León desde 1523. Su obra musical, de la que se han conservado 68 piezas, se encuentra reunida en el Cancionero musical de Barberini (1890); representativo del arte polifónico castellano, viene a reforzar la expresividad del texto. El Cancionero (Salamanca, 1496) está formado por sus composiciones juveniles, de tono popular, y lo precede un tratado, Arte de la poesía castellana, a la manera de la poética trovadoresca, que anuncia ya la preceptiva renacentista.

Como dramaturgo, Encina se sitúa a caballo del teatro medieval y el renacentista. En las quince églogas que de él se conservan, se percibe el tránsito de un inicial marco medieval en la concepción de las representaciones pastoriles a una nueva perspectiva renacentista y pagana, que coincide con su estancia en Roma, en obras como la Égloga de Fileno, Zambardo y Cardonio, escrita en octavas de arte mayor, la Égloga de Cristino y Febea o la Égloga de Plácida y Victoriano, en las que trata el amor, de tipo erótico, de forma trágica y relacionado con la intervención de dioses paganos. Se le denomina padre del teatro.

  • Fernando de Rojas

Fernando de Rojas nació en la Puebla de Montalbán, (Toledo) hacia 1475. Sus antepasados fueron judíos hasta que uno de ellos -acaso su bisabuelo- se convirtió al cristianismo, por lo que Fernando perteneció a una familia de conversos. Hacia 1488 se trasladó a Salamanca, en cuya Universidad estudiaría latín, filosofía y otras materias necesarias para obtener el título de bachiller en leyes, tras, al menos, seis años de estudios de Derecho. Durante estos años, redactaría los quince últimos actos de su única obra conocida, que apareció impresa en 1499 con el nombre de Comedia de Calisto y Melibea. Se estima que escribió La Celestina a los veintitantos años de edad. Más tarde reconocería ser un mero continuador de poco más del primer acto, que atribuyó a Juan de Mena o Rodrigo de Cota. En los siguientes años, se ampliarían a veintiuno los dieciséis actos de la edición original y pasaría a conocerse como Tragicomedia de Calisto y Melibea.

Él mismo dice que escribió La Celestina durante 15 días de vacaciones; pues, era muy común es esa época que los juristas tuvieran un gran interés por la literatura clásica y que mantenían bibliotecas muy ricas en manuscritos y libros de letras, ciencias y leyes, según un estudio de Américo Castro sobre los juristas y el humanismo. En efecto, se ha documentado que la biblioteca de Rojas contenía muchos textos literarios importantes, incluyendo obras de Cicerón, Petrarca y Marqués de Santilla.

En 1507, por un altercado fiscal con un vecino, se traslada a Talavera de la Reina, donde ejerce su profesión hasta el final de sus días. También  contrae matrimonio con Leonor Álvarez de Montalbán, hija, igualmente, de conversos. De ella tuvo siete hijos que alcanzaran la madurez, el primogénito de los cuales continuó la carrera de su padre. En 1525 fracasó al intentar representar a su suegro en un proceso inquisitorial, debido a su condición de converso. Hacia 1538 debió ser Alcalde de Talavera, y, quizá lo había sido ya antes. Murió el año de 1541 sin hacer la menor alusión a su obra -que pronto se conoció como La Celestina -. Se discute que su situación haya sido la que se suele esperar en un converso, es decir, la de alguien acosado por una sociedad cruel. Su testamento refleja el estado de un hombre respetado y dotado de un considerable patrimonio.  No se conoce ningún otro libro de su autoría.

  1. 3. SIGLOS XVI Y XVII. SIGLOS DE ORO ESPAÑOL

¿QUÉ ES?

El Siglo de Oro es el periodo de máximo esplendor literario en España, pero en realidad consiste en dos siglos. Comienza con la publicación de Gramática castellana de Antonio de Nebrija en 1492 y termina con la muerte del dramaturgo Pedro Calderón de la Barca en 1681. A nivel histórico y social, es una época marcada por el apogeo del Imperio español, guerras religiosas, la Contrarreforma, recesión económica y estancamiento social. Pero lo que le faltaba en paz y estabilidad, le sobraba en arte y literatura.

 

CARACTERÍSTICAS GENERALES DEL SIGLO DE ORO

La cultura de los Siglos de Oro está fuertemente determinada por todos estos aspectos.

EL RENACIMIENTO. Siglo XVI

EL BARROCO. Siglo XVII

  • Sobresalieron dos corrientes, el  clasicismo renacentista y el Humanismo. La primera por la admiración por la Antigüedad clásica, por la tradición grecorromana. Y en la segunda se supuso el triunfo de las ideas humanistas.
  • Concepción del hombre como centro del universo, el denominado antropocentrismo.
  • Exaltación de la naturaleza y de lo natural como algo bello, bueno y verdadero. Lo elegante es lo natural.
  • Búsqueda del equilibrio, de la proporción y de la armonía.

En España el Renacimiento fue muy minoritario frente al Barroco.

 

Dos corrientes estilísticas ejemplifican estos caracteres: el conceptismo y el culteranismo. Ambas son, en realidad, dos facetas de estilo barroco que comparten un mismo propósito: crear complicación y artificio.

Fue un periodo de pesimismo y desengaño.

Se abandonaron todos los ideales humanistas y se volvió a la religiosidad más profunda.

 La conciencia de crisis se reflejó en una cultura de contrastes violentos, de movimiento, de complicación.

 La creencia de que la naturaleza nos engaña, de que hay que desconfiar de los sentidos, explica el gusto por lo rebuscado, por lo anómalo, paradójico o sorprendente.

 

Para tener claridad sobre cada una de las épocas que componen Los Siglos de Oro, se amplían algunos aspectos generales y la vida y obra de los autores más representativos de cada época (Renacimiento y Barroco).

Movimientos del Siglo de Oro. Siglos XVI y XVII

 

Compuesto por dos corrientes; comienza con el Renacimiento y termina con el Barroco, dos movimientos con características muy diferentes, incluso opuestas, pero se engloban bajo la denominación Siglos de Oro porque constituyen una de las etapas de mayor esplendor cultural.

3.1.  SIGLO XVI. EL RENACIMIENTO

El Renacimiento es un movimiento cultural que se inicia en Italia en los siglos XIV y XV, y que se extiende por toda Europa durante el siglo XVI. Supone un cambio en la visión del mundo con respecto a la Edad Media, y afecta especialmente a la literatura y al arte. La literatura renacentista vuelve su mirada al mundo de la Antigüedad grecolatina y se recuperan formas clásicas como la égloga, la elegía, la epístola o el diálogo; El único género verdaderamente nuevo es la novela picaresca. La literatura italiana se convierte en referente para todos los escritores europeos: la poesía de Petrarca, el soneto y los versosendecasílabos ((once sílabas). Los temas más importantes son el amor y la naturaleza, y aparecen frecuentemente referencias a la mitología clásica. El estilo busca la claridad y el equilibrio.

Características generales del Renacimiento

Aspectos Políticos

  • El nuevo modelo político consiste en la creación de un estado expansivo territorialmente.
  • Con un monarca absoluto.
  • Un estado poderoso económica, política y militarmente.
  • creación de un estado moderno
  • unidad dinástica
  • política expansionista de los RRCC
  • centralización del poder
  • España mantiene la hegemonía europea

Aspectos Sociales y Económicos

  • Tiene como principales características el recurso al crédito
  •  la creación de la banca
  •  la separación entre capital y trabajo
  •  la agrupación de una serie de comerciantes.
  • ascenso de la burguesía
  • consolidación del mayorazgo
  • aplicación y práctica del mercantilismo y el capitalismo
  • la pérdida de poder político de las  clases privilegiadas el alto clero y la nobleza.

Aspectos Culturales

  • influencia del arte italiano (Dante, Petrarca, Bocaccio)
  • importancia de los mitos grecolatinos, poesía bucólica / pastoril (Garcilaso)
  • nuevo concepto del amor
  • La ciencia evoluciona
  • se producen descubrimientos geográficos.
  • Nuevos territorios como América se descubren
  • se muestra un mayor aprecio hacia la naturaleza.

Aspectos Religiosos

  • Surgen críticas que conllevan a que la religión católica entre en crisis. Finalmente se llega a una ruptura de la que surge la reforma luterana y la creación de la religión protestante y la reforma en el seno de la religión católica con la Contrarreforma aprobada en el Consejo de Trento.
  • Reforma Luterana y Contrarreforma (Concilio de Trento)
  • 1492: anexión de Granada y expulsión de los judíos
  • sociedad teocéntrica y sociedad antropocéntrica

Aspectos Ideológicos

  • humanismo
  • resurgir de la cultura grecolatina
  • tópico del Carpe Diem

Aspectos Filosóficos

  • escepticismo: actitud crítica ante la realidad
  • epicureísmo: goce moderado de la vida
  • estoicismo: exalta el dominio de las pasiones y elogia la serenidad espiritual
  • platonismo: exalta la belleza de los seres materiales y de la naturaleza a los que considera un reflejo de la belleza divina / absoluta (belleza ó amor)
  • TEMAS FILOSOFÍA: amor platónico / a lo espiritual / locus amoenus (paraíso)
  • Se  observa un cambio de la sociedad teocéntrica medieval a una sociedad antropocéntrica.
  • El individuo cobra  conciencia de sí mismo.

En la literatura española del siglo XVI (Renacimiento) se distinguen dos períodos, coincidentes con los reinados de Carlos I (1516-1556) y de su hijo Felipe II:

PERIODO UNO

PERIODO DOS

La primera época, más abierta a Europa, recoge las ideas que vienen de Italia. Es la época de la poesía italianizante, en la que destaca Garcilaso de la Vega, y de un nuevo tipo de novelas, realistas, que se inicia con el Lazarillo de Tormes: la novela picaresca. La lírica española alcanza durante el siglo XVI un gran esplendor. Se siguen utilizando las formas anteriores, como los romance, pero triunfa la corriente italianizante o petrarquista, que se manifiesta en el uso de una métrica nueva (el verso endecasílabo, combinado en algunas estrofas con el heptasílabo), en la aparición de estrofas como la lira, la estancia y el soneto (dos cuartetos y dos tercetos con rima consonante), y en el uso de un lenguaje elaborado y culto, pero más sencillo que el que se usará en el XVII.

 

En la segunda época, España se cierra a Europa en defensa del catolicismo, ante la expansión de la reforma protestante. Para frenarla, se inicia el movimiento de la Contrarreforma. En este periodo sobresale la literatura religiosa, con las obras de Fray Luis de León, San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Jesús.

 

 

 

 

REPRESENTANTES RENACENTISTA DEL PRIMER PERIODO EN POESÍA

Garcilaso de la Vega (1501-1536)

Datos Biográficos:

(Toledo, 1501? - Niza, 1536) Poeta renacentista español. Perteneciente a una noble familia castellana, Garcilaso de la Vega participó ya desde muy joven en las intrigas políticas de Castilla. En 1510 ingresó en la corte del emperador Carlos I y tomó parte en numerosas batallas militares y políticas. Participó en la expedición a Rodas (1522) junto con Boscán y en 1523 fue nombrado caballero de Santiago. En 1525 se casa con Elena de Zúñiga. En 1526 conoce a la inspiradora de gran parte de su obra: Isabel Freire, pero esta se casa con otro por lo que Garcilaso sufre un gran golpe. Por ello escribe su 1ª égloga Cántico de Salicio y Nemoroso. Acompaño al emperador a su coronación en Bolonia en 1530 poniéndose en contacto con la poesía italiana. Encarnaba el ideal del perfecto cortesano, ya que era hombre de armas y letras.

Obra

No publicó ninguna obra en vida; toda su producción poética la recoge Juan Boscán y la publica en 1542 junto con poemas suyos. En 1569 un librero salmantino publica por separado la obra de Garcilaso. En 1574 "El Brocense" publica una edición en la que añade composiciones no incluida en la de 1543 y además se corrige el texto de acuerdo con un manuscrito perdido hoy; en una serie de notas va indicando las fuentes clásicas e italianas consultadas por Garcilaso. En 1577 revisa esta edición añadiendo algunas obras más. En 1580, en Sevilla, Fernando de Herrera publica otra edición comentada.

El hecho de que Garcilaso use fuentes clásicas, posee un gran valor, pues es una forma de mostrar su sabiduría. Como señala Elías Rivers utiliza temas, formas métricas, recursos y géneros existentes en la tradición literaria: se observan modelos petrarquistas, influencia de los cancioneros italianos (Ariosto, Sannazaro), de poetas latinos (Virgilio, Ovidio, Horacio). Toda esta herencia se funda en la voz de Garcilaso en contenido y forma.

Agrupamos la obra de Garcilaso por géneros:

  • Cancionero petrarquista: formado por 40 sonetos y 5 canciones.
  • Ensayos epistolares: 2 elegías en forma epistolar y la epístola a Juan Boscán.
  • 3 églogas pastoriles.

En el Cancionero Petrarquista la canción 5a y última pertenecen a un género distinto: Oda a la flor de Gaido - oda de tipo horaciano - Aquí podemos destacar la exploración de los estados del alma y el gusto por la naturaleza (grandes temas desarrollados por Petrarca). Podemos destacar el soneto X y el XXV que se consideran motivados por la muerte de Isabel Freire.

REPRESENTANTES RENACENTISTA DEL SEGUNDO PERIODO EN POESÍA

Fray Luis de León (1527-1591)

  • Vida

Nacido en Belmonte, Cuenca en 1527. Ingresa en la orden de los agustinos de Salamanca. En Salamanca estudió, y después llegó a ser profesor de Sagrada Escritura. En 1572 fue acusado ante la Inquisición y encarcelado un tiempo por postular la primacía, como profesor de exégesis de la Sagrada Escritura, de los textos originales de la Biblia sin someterse a la «Vulgata» como pretendía la Contrarreforma; esta acusación implicaba también una acusación de tipo religioso, pues Fray Luis era de origen judío. También se le acusaba de traducir el Cantar de los Cantares , algo prohibido tras el Concilio de Trento. Después de un período de cinco años en la cárcel de la Inquisición en Valladolid, es absuelto por el tribunal. Regresa a Salamanca donde seguirá enseñando en la universidad hasta 1591, el año de su muerte.

  • Obra

Fray Luis era un gran conocedor de la teología, especialmente la bíblica, y escribió varios comentarios en latín a diferentes libros de la Biblia. El conocimiento que tenía de las lenguas bíblicas (griego y hebreo) le facilitó el acceso a los textos originales. Junto a otros intelectuales, Fray Luis criticó las traducciones latinas de la Biblia, que respetaban poco los textos de la versión hebrea. Además de estas obras de carácter teológico escritas en latín, Fray Luis de León escribió obras en prosa y verso en castellano.

  • Obra en prosa

Cantar de los Cantares: una traducción del libro de la Biblia hecha a petición de su prima, Isabel Osorio, una monja en el convento de Sancti Espiritus de Salamanca. Se aparta de la interpretación propia de la época --diálogo entre Cristo y la iglesia, o entre el alma y Dios--, y basándose en el texto hebreo lo analiza como un diálogo de amor humano. En un principio mantuvo esta traducción en secreto, pero uno de sus estudiantes la difundió. Una vez fuera de la prisión, escribió un comentario en latín, la Explanatio in Cantica Canticorum , donde ofrece tres exégesis --interpretaciones-- diferentes para cada capítulo: literal, mística y alegórica.

-La perfecta casada : dirigida a su sobrina Maria Varela Osorio con motivo de su boda. Inspirado en elLibro de los proverbios (cap. XXXI), ofrece una reflexión sobre las virtudes que han de adornar a la mujer casada. Esta obra fue considerada el manual de perfección para la mujer cristiana.

-La exposición del libro de Job : traducción al castellano del texto hebreo. Su preocupación por captar todos los matices del original le lleva a ofrecer la traducción literal, un comentario en prosa y una paráfrasis en verso. El libro intenta relacionar la experiencia de Job con la suya propia, a su paso por la cárcel de la Inquisición.

De los nombres de Cristo: El propósito del libro es la divulgación de la nueva exégesis bíblica. Para ello utiliza la ficción literaria del diálogo. Tres monjes agustinos, Marcelo, Sabino y Juliano participan en una conversación sobre los nombres que la Sagrada Escritura da a Cristo, y su significado. La obra presenta la fusión del exégesis bíblica clásica, el neoplatonismo renacentista, referencias a la literatura clásica (Horacio y Virgilio), y la tradición de los Santos Padres.

  • Obra poética

Fray Luis de León no vio publicada su obra durante su vida, la primera edición que tenemos de su obra es la que hizo Quevedo en 1631, cuarenta años después de la muerte de Fray Luis.

La poesía de Fray Luis presenta tres fuentes principales: la Biblia, el humanismo renacentista y el clasicismo. Como catedrático de Sagrada Escritura, conoce la Biblia como mensaje revelado, de origen divino, y como obra artística. De la Biblia proviene esa búsqueda de la paz y armonía interiores en unión con la divinidad. Como hombre del Renacimiento, conoce los nuevos recursos formales de la poética italiana dentro de la tradición de Petrarca, Bembo, Tasso. Fray Luis escogerá una de las estrofas de aquella corriente poética -la lira- para expresar su pensamiento poético. Como humanista, beberá en la tradición clásica en varias fuentes: el neoplatonismo y el estoicismo. Los autores clásicos también le influirán, en especial Horacio, cuyas traducciones configuran la poética de sus poemas originales. La obra más influyente de Horacio fue el Beatus ille (Feliz aquel).

En su afán por alcanzar la armonía y la paz interior, Fray Luis utiliza términos que funcionan en un doble plano, denotativo (el significado real u objetivo de la palabra) y connotativo (el significado figurado o subjetivo). Fray Luis toma también gran parte de su léxico de campos semánticos asociados con la naturaleza: el mar, el viento, la noche, el aire, el monte.

Su oda más conocida es "Vida retirada," que parece evocar el Beatus ille horaciano. En la oda hay un deseo de soledad y retiro para alejarse del negotium de la vida. Más que un alejamiento físico de los asuntos temporales y materiales, Fray Luis busca la senda espiritual del misticismo.

3.2.  SIGLO XVII: EL BARROCO

Se caracterizó, en líneas generales, por la complicación de las formas y el predominio del ingenio y el arte sobre la armonía de la naturaleza, que constituía el ideal renacentista. Es un periodo de creación literaria que abarca aproximadamente desde las obras iniciales de Góngora y Lope de Vega, en la década de 1580, hasta bien entrado el siglo XVIII. El siglo más característico del barroco literario español es el XVII, en el que alcanzan su cénit prosistas como Baltasar Gracián y Francisco de Quevedo, dramaturgos como Lope de Vega, Tirso de Molina, Calderón de la Barca y Juan Ruiz de Alarcón o la producción poética de los citados Quevedo, Lope de Vega y Góngora.

  • Características generales del Barroco

El Barroco es una época contrapuesta al Renacimiento que destaca por un siempre presente sentimiento de desconfianza, pesimismo y desengaño. Estas son algunos aspectos de esta época en materia social, cultural, artística y literaria:

Aspectos Políticos: Felipe II, Felipe III, Felipe IV, Carlos II

  • Despreocupación y debilidad de los monarcas y dirección de la nación por ineficaces validos
  • Corrupción
  • Bancarrota del estado

Aspectos Sociales

  • Caída demográfica: guerras, hambre, migraciones a la periferia y América
  • Estructura social: nobleza privilegiada pero inoperante  (concentra la riqueza pero no la invierte en industria)
  • La burguesía no tiene suficiente dinero para crear industria
  • Empobrecimiento general y fuertes subidas de impuestos  => contraste de la gran pobreza del pueblo con el lujo en la corte

Aspectos Económicos

  • Contraste pobre <=> rico
  • Reducción de los beneficios de las colonias
  • Escasez de mano de obra
  • Aumento de la mendicidad (pícaros, vagabundos, ladrones, ...) => Pesimismo, escepticismo y desengaño  => Para superar este sufrimiento: gran deseo de goce / idealización de la vida / tendencia a la exageración / búsqueda de la perfección y el retorcimiento / contrastes (técnica del claro-oscuro).

Características literarias

Entre las características literarias que se presentan en la época del Barroco Español, hay dos contra posiciones importantes, que son:
  • La contraposición entre dos tendencias denominadas conceptismo y culteranismo, cuyos máximos representantes fueron, respectivamente, Francisco de Quevedo y Luís de Góngora.
  • La contraposición entre realismo e idealismo, (La prosa narrativa) que alcanzó su máxima expresión en la que estaría llamada a convertirse en una de las cumbres de la literatura universal, El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha (primera parte, 1605; segunda, 1615), de Miguel de Cervantes.

 

A continuación se amplía los conocimientos de cada una de ellas.

 

  • La contraposición entre dos tendencias denominadas conceptismo y culteranismo,

Frente al clasicismo renacentista, el Barroco valoró la libertad absoluta para crear y distorsionar las formas, la condensación conceptual y la complejidad en la expresión. Todo ello tenía como finalidad asombrar o maravillar al lector. Dos corrientes estilísticas ejemplifican estos caracteres: el conceptismo y el culteranismo. Ambas son, en realidad, dos facetas de estilo barroco que comparten un mismo propósito: crear complicación y artificio. Ambos estilos parten de un intento común de superar las formas renacentistas aunque separan sus estilos y siguen caminos estilísticos distintos. El culteranismo sigue la vía de la forma poética, y el conceptismo se encamina hacia el juego semántico y de conceptos.

  • El conceptismo

Esta corriente incide, sobre todo, en el plano del pensamiento. Su teórico y definidor fue Gracián, quien en agudeza y arte de ingenio definió el concepto como "aquel acto del entendimiento, que exprime las correspondencias que se hallan entre los objetos". Para conseguir este fin, los autores conceptistas se valieron de recursos retóricos, tales como la paradoja, la antítesis, la paronomasia, la metáfora o la elipsis. También emplearon con frecuencia la dilogía, recurso que consiste en emplear un significante con dos posibles significados, y la polisemia. Su representante principal fue Francisco Quevedo.

Francisco de Quevedo Villegas (1580 - 1645)

  • 1580. Nace, probablemente, el 17 de septiembre en Madrid Francisco de Quevedo Villegas. Es bautizado el día 26 del mismo mes en la Iglesia de San Ginés. Son sus padres Pedro Gómez de Quevedo y María de Santibáñez, ambos oriundos del valle de Toranzo en la Montaña. Los cónyuges ocupan puestos de confianza en la corte, el primero como escribano de cámara de la reina Ana y secretario particular del príncipe e infantes. Francisco es el tercero de seis hermanos.
  • 1586. Muere su padre. María de Santibáñez será tutora de sus hijos hasta su muerte en el año 1600.
  • 1594. Tras haber pasado posiblemente por las aulas del Colegio Imperial de la Compañía de Jesús de Madrid, estudia en el Colegio de la Compañía en Ocaña, beneficiándose de la ayuda económica que había obtenido del monarca su abuela Felipa de Espinosa.
  • 1596. Comienza estudios de artes en la Universidad de Alcalá de Henares. Obtendrá tres años más tarde el grado de bachiller y, poco después, el de licenciado en 1600, año en el que inicia estudios de Teología en la misma universidad. Se ha supuesto que en estas fechas se inicia la amistad con Pedro Téllez Girón, más tarde duque de Osuna.
  • 1601. Prosigue sus estudios, al parecer, en la Universidad de Valladolid, ciudad a la que se había trasladado la corte.
  • 1602. Tras dos años bajo la tutela de Andrés de Ozaeta, el escritor, junto a sus hermanos menores, estará a cargo de Agustín de Villanueva, residente en la corte de Valladolid, hasta 1605. Villanueva, casado con Ana Díez de Villegas, pariente de Quevedo, tenía en la época el cargo de Secretario del Rey. Uno de sus hijos, Jerónimo (1594), llegaría a ocupar el puesto de protonotario de Aragón y a ser uno de los hombres más influyentes bajo el reinado de Felipe IV. En este período, Quevedo comienza a hacerse un nombre en el mundo de las letras. Algunos poemas suyos aparecerán recogidos en las Flores de poetas ilustres de Pedro de Espinosa. Entre 1604 y 1605 mantiene correspondencia con Justo Lipsio.
  • 1606. De regreso a la corte de Madrid, Quevedo vuelve también a su ciudad natal, donde probablemente recibe órdenes menores y se integra en la vida literaria de la corte.
  • 1609. Escribe España defendida. Comienzan sus pleitos para obtener el señorío de La Torre de Juan Abad.
  • 1610. Se le niega el permiso para publicar el Sueño del juicio final por "chabacano e imprudente".
  • 1613. Viaja a Palermo para ponerse al servicio del duque de Osuna, Virrey de Sicilia entre los años 1610 y 1616.
  • 1614. Se desplaza a Niza, Génova y Madrid, siguiendo instrucciones de su protector.
  • 1615. Viaja desde Palermo a Madrid como portador del donativo votado por el parlamento de Sicilia. Además, y en calidad de hombre de confianza de Osuna, intriga en la corte, acudiendo incluso al soborno, para asegurar el nombramiento del Duque como Virrey de Nápoles. Estos hechos serán investigados, implicando a Quevedo, en 1621, tras la caída en desgracia del Duque.
  • 1616. El duque de Osuna ocupa su nuevo cargo de Virrey de Nápoles, en donde encontraremos también a Quevedo a partir de septiembre.
  • 1617. Se desplaza en misión diplomática a Roma. Poco después viaja una vez más a Madrid para llevar el donativo del parlamento napolitano y cuidar de los intereses del Duque. Felipe III le concede el hábito de Santiago.
  • 1618. Se inicia el declive político del duque de Osuna. Quevedo regresa desde Nápoles a España de manera definitiva.
  • 1621. Muerte de Felipe III y subida al trono de Felipe IV. Proceso contra Pedro Téllez Girón, que salpica a Quevedo. Se convierte en Señor de la Torre de Juan Abad, villa manchega sobre la que había heredado ciertas rentas y cuya jurisdicción vende ahora el Consejo de Castilla. Precisamente a esta villa había sido desterrado poco antes del cambio de reinado y de que comenzase el procedimiento legal contra el Duque. También conoce la cárcel en Uclés durante un breve período. Sufrirá un nuevo destierro en sus posesiones manchegas como consecuencia del proceso judicial contra su antiguo protector. En losGrandes anales de quince días relata la confusión de las jornadas inmediatas a la muerte de Felipe III.
  • 1624. Viaja junto a la corte a Andalucía. En una de las etapas alberga a Felipe IV en su residencia de La Torre de Juan Abad. El 25 de septiembre muere en prisión el duque de Osuna.
  • 1626. Acompañando de nuevo a la corte, se desplaza a Aragón a principios de año. Unos meses más tarde, aparecen impresas sin autorización en Zaragoza dos obras suyas: Política de Dios El Buscón.
  • 1628. Nuevo destierro en sus posesiones de La Torre de Juan Abad como consecuencia de su defensa del patronato único de Santiago Apóstol.
  • 1629. Escribe anónimamente El chitón de las tarabillas, en apoyo de la política del conde-duque de Olivares, a quien elogia asimismo en otros escritos.
  • 1631. Tras alguna denuncia ante la Inquisición, y la proliferación de ediciones piratas, publica Juguetes de la niñez, obra en la que se recogen, junto a otros nuevos, textos anteriores de carácter burlesco y satírico que aparecen ahora revisados y censurados. También se publican ahora las ediciones de las obras poéticas de Fray Luis de León, con dedicatoria a Olivares (redactada en 1629), y Francisco de la Torre.
  • 1632. Antonio Juan Luis de la Cerda, duque de Medinaceli, con quien pocos años antes había iniciado una amistad que marcará la última etapa de la vida del escritor, le representa en las capitulaciones matrimoniales con Esperanza Mendoza, señora de Cetina. Contraerán matrimonio en 1634, pero se separarán pocos meses más tarde. Recibe el nombramiento de Secretario del Rey.
  • 1633. La hostilidad hacia el conde-duque de Olivares es ya evidente. Redacta en julio el acervo memorial Execración contra los judíos, que es, además de la más rotunda muestra de su antisemitismo, un ataque frontal a la política del valido. Posiblemente comienza también ahora la escritura de La Hora de todos.
  • 1634. Publica La cuna y la sepultura y la traducción de La introducción a la vida devota de Francisco de Sales. En esta época desarrolla una gran actividad literaria; de entre 1633 y 1635 datan obras como De los remedios de cualquier fortuna,Virtud militante, Las cuatro fantasmas, la segunda parte de Política de Dios, la Visita y anatomía de la cabeza del cardenal Richelieu o la Carta a Luis XIII.
  • 1635. Se publica el libelo contra Quevedo titulado Tribunal de la justa venganza.
  • 1639. El 7 de diciembre es detenido en casa del duque de Medinaceli y conducido al convento de San Marcos de León, donde permanecerá encarcelado hasta junio de 1643, cinco meses después de la caída de Olivares. En este tiempo escribe La Rebelión de Barcelona Providencia de Dios.
  • 1644. En noviembre, con su salud muy deteriorada, se retira a La Torre de Juan Abad. Publica el Marco Bruto La caída para levantarse. Prepara en este tiempo la edición de su poesía, que aparecerá póstumamente por González de Salas en 1648.
  • 1645. El 8 de septiembre muere en Villanueva de los Infantes, adonde se había desplazado a principios de este año.
  • El culteranismo

En esta corriente, su  principal exponente fue Góngora, se preocupa, sobre todo, por la expresión y la búsqueda de la brillantez formal. Sus caracteres más sobresalientes son la latinización del lenguaje y el empleo intensivo de metáforas e imágenes. La latinización del lenguaje se logra fundamentalmente mediante el uso intensivo del hipérbaton y el gusto por las oraciones largas y por incluir cultismos y neologismos, como por ejemplo, fulgor, candor, armonía, palestra.

La metáfora es la base de la poesía culterana. El encadenamiento de metáforas o series de imágenes tiene el objetivo de huir de la realidad cotidiana para instalarnos en el universo artificial e idealizado de la poesía. Destaca además el empleo de un estilo oscuro y difícil presidido por una acumulación e intensificación de recursos. Son frecuentes además las alusiones mitológicas.

  • Luis de Góngora

 VIDA  

1561-1627), Poeta español, nació en Córdoba en el seno de una ilustre familia y estudió en la Universidad de Salamanca. Recibió órdenes religiosas y en su juventud ya era bastante famoso puesto que Cervantes habla de él cuando Góngora sólo tiene 24 años. Obtuvo un cargo eclesiástico de poca importancia pero que le permitió viajar por España con frecuencia y frecuentar la Corte en Madrid. Se establece en esta ciudad y consigue que Felipe III le nombre su capellán. A diferencia de la mayoría de sus contemporáneos, en Góngora, ni la religión ni el amor, pese a algunas aventuras juveniles, ocupan un lugar importante en su vida o en su poesía. Parece que le domina un solo sentimiento, el de la belleza, pues el amor y la naturaleza, asuntos de los que trató con perfecto dominio, más que sentimientos en él aparecen como pretextos para la creación poética. Al final de su vida, agobiado por las deudas, se traslada a Córdoba, donde muere.

PERSONALIDAD CREADORA  

Góngora tuvo en vida defensores apasionados y críticos implacables. El carácter mismo de su poesía haría que esta división de opiniones continuara después de su muerte y llegara aún a nuestros días. Los dos enemigos de más valor que tuvo fueron Quevedo y Lope de Vega, aunque contó con famosos partidarios como el conde de Villa mediana o los humanistas Pedro de Valencia y fray Hortensio de Paravicino.

El motivo de esta división radical de posturas reside en el carácter innovador de la poesía de Góngora, cabeza del estilo literario conocido por culteranismo, un término que poseyó en su origen carácter burlesco, formado a partir de la palabra culto y que, de hecho, supone la fase final de la evolución de la poesía renacentista española, instaurada por Garcilaso de la Vega. Sin embargo, a pesar de su gran ornamentación verbal, y de la utilización de palabras comunes en una acepción latina, la crítica considera que el culteranismo es una manifestación peculiar del conceptismo —la escuela literaria que supuestamente se le oponía—. En realidad, y desde el punto de vista de la ideación, Góngora piensa mediante conceptos, aunque su escritura, realizada con recursos lingüísticos como los mencionados, y en ocasiones una difícil erudición, logra grados de elevación lírica y de complicación, a veces casi inalcanzables.

OBRA 
Hasta hace poco la historia literaria separaba la obra poética de Góngora en dos mitades claramente diferenciadas. Por un lado, las letrillas de inspiración popular y los romances: moriscos, amorosos, pastoriles y caballerescos. De otro, su obra cultista iniciada en 1610 con la Oda a la toma de Larache, y continuada con el incremento constante de la oscuridad estilística en la fábula de Polifemo y Galatea (1613), las Soledades (1613) y el Panegírico al duque de Lerma (1617). Equidistante entre ambos aspectos, se podrían situar sus numerosos sonetos y canciones de estilo clásico, en los que no se advierte tanto el cultismo.

Para el Góngora de la primera manera, la crítica, desde la de sus coetáneos, sólo tuvo elogios. Incluso en los momentos de mayor anti-gongorismo nadie puso en duda la belleza de letrillas como ‘Las flores del romero’, ‘Lloraba la niña’, ‘No son todo ruiseñores’ ni de los romances: ‘En los pinares del rey’, ‘Amarrado al duro banco’, ‘Servía en Orán al rey’, entre otros. Otra vena poética que domina en Góngora es la burlesca, como demuestran ‘Ande yo caliente’, ‘Ahora que estoy despacio’ o ‘Murmuraban los rocines’. Para algunos es el autor de los más bellos sonetos que se han compuesto en lengua castellana. Otras obras importantes son Fábula de Polifemo y Galatea y Soledades. La primera, escrita en octavas reales, (1613) es la recreación más perfecta de una fábula mitológica en la poesía española. Al narrar el viejo tema —pasión del cíclope Polifemo por la ninfa Galatea, idilio de ésta con el joven Acis, venganza del gigante— Góngora crea una obra de brillante hermosura descriptiva, de construcción acabada, donde el arte del contraste y de lo hiperbólico queda sometido a formas rigurosas. Las Soledades (1613) es una obra de mayor aliento y de plan más madurado. Góngora proyectaba cantar las soledades de los campos, de las riberas, de las selvas y de los yermos. Sólo compuso la primera y parte de la segunda, que constituyen un poema pictórico, panorámico, rico en color y matices. Escrito en silvas, y todavía discutido hoy, constituye una de las cumbres de la lírica de todos los tiempos.

INFLUENCIAS POSTERIORES  

El Góngora del Polifemo y las Soledades fueron muy mal entendidos por la crítica. Su estilo suscitó inmediatamente la oposición. El humanista Francisco Calcals (1564-1642) cuando leyó las Soledades afirmó que el príncipe de la luz —refiriéndose al poeta de las letrillas— se había mutado en el príncipe de las tinieblas. Una actitud que se prolongaría hasta finales del siglo XIX, cuando algunos simbolistas franceses, en especial Verlaine, y los poetas modernistas de habla española, inician la valoración del gongorismo. Una valoración que culmina en 1927, año del centenario de su muerte, cuando una nueva generación de poetas españoles, Jorge Guillén, Pedro Salinas, García Lorca, Alberti, le aclaman como a uno de sus maestros, y Dámaso Alonso, poeta también, publica su edición crítica de las Soledades, a la que siguen algunos estudios definitivos para la comprensión de Góngora.

ALGUNOS GÈNEROS DEL BARROCO

  • LA PROSA NARRATIVA. Entre el realismo y el idealismo.

En el ámbito de la prosa narrativa del período barroco halló su marco la figura de Miguel de Cervantes Saavedra, autor también de poemas y comedias, que ha sido considerado unánimemente como la gran figura a lo largo de la gestación y la evolución de las letras españolas. En el Quijote, Cervantes creó el prototipo a partir del cual nacería la novela moderna. Concebida en principio para satirizar las novelas de caballerías, los dos protagonistas de la obra, don Quijote y Sancho, han perdurado como símbolos de dos visiones enfrentadas del mundo: la idealista y la realista.

  • Miguel de Cervantes (1547 - 1616)

Información general sobre el autor

El Renacimiento es una época de importantes transformaciones en todos los aspectos caracterizada por el empleo de la razón como fuente del conocimiento frente a los textos sagrados y la tradición medieval. Cervantes nace y se forma en pleno auge del Renacimiento y, por otra parte, vive con intensidad los primeros del siglo XVII, en los que el humanismo universal del Clasicismo da paso a la problematización y exuberancia del Barroco.

Cervantes, Vida y Obra

Considerado como el más grande escritor español de todos los tiempos, y uno de los mejores escritores universales. Nació probablemente el 29 de septiembre de 1547 en Alcalá de HenaresMadrid. Fue bautizado en la iglesia de Santa María el 9 de octubre de 1547. Es el cuarto de siete hijos del cirujano-barbero Rodrigo de Cervantes y de Leonor de Cortinas Parece ser que estudió con los jesuitas en Córdoba o Sevilla y quizás en Salamanca. Durante su adolescencia vivió en distintas ciudades españolas (Madrid, Sevilla). 

Cuando cumplió veinte años, abandonó su país para abrirse camino en Roma, ciudad donde estuvo al servicio del cardenal Acquaviva. Recorrió Italia, se enroló en la Armada española, y en 1571, participó en la batalla de Lepanto. Fue en esta batalla, donde perdió el movimiento del brazo izquierdo, por lo que fue llamado el Manco de Lepanto. Mientras regresaba a España, en el año 1575, fue apresado por loscorsarios y trasladado a Argel, donde sufrió cinco años de cautiverio (1575-1580). Es liberado gracias al rescate pagado por el fraile trinitario fray Juan Gil El 27 de octubre llega a las costas españolas y desembarca en Denia (Valencia) su cautiverio ha durado en total cinco años y un mes. Partió hacia Madrid y a su llegada, se encontró a su familia en la ruina. Al poco tiempo contrae matrimonio en Esquivias (Toledo) con Catalina de Salazar y Palacios

Publica La Galatea (1585) y lucha, sin éxito, por destacar en el teatro. Sin medios para vivir, marcha a Sevilla como comisario de abastos para la Armada Invencible y recaudador de impuestos. Es allí donde le encarcelan por irregularidades en sus cuentas. Cuando es puesto en libertad se traslada a Valladolid. Es posible que se iniciara en la literatura bajo la supervisión y en la amistad del humanista y gramático López de Hoyos. De nuevo es encarcelado a causa de la muerte de un hombre delante de su casa. En 1606 regresa con la Corte a Madrid. Vive con apuros económicos y se entrega a la creación literaria.  Entre 1590 y 1612 escribió una serie de novelas cortas que, después del reconocimiento obtenido con la primera parte del Quijote en 1605, acabaría reuniendo en 1613 en la colección de Novelas ejemplares. Esta colección se inicia con La gitanilla, fantasía poética creada en torno a la figura de Preciosa y la relación entre la gitanilla y un joven capaz de renunciar a su alcurnia por amor. En contraste con tan embellecido marco sigue El amante liberal, novela bizantina de amor y aventuras, con las adversidades que Ricardo y Leonisa han de superar antes de su matrimonio. 

 

Don Quijote de la Mancha, considerada obra universal, se cree que la comenzó a escribir mientras se encontraba en la cárcel a finales del siglo XVI. En el verano de 1604 estaba terminada la primera parte, que apareció publicada a comienzos de 1605 con el título de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, tuvo un éxito inmediato.  En 1614 aparecía en Tarragona la continuación apócrifa escrita por alguien oculto en el seudónimo de Alonso Fernández de Avellaneda, quien acumuló en el prólogo insultos contra Cervantes. Por entonces éste llevaba muy avanzada la segunda parte de su inmortal novela. La terminó muy pronto, acuciado por el robo literario y por las injurias recibidas. Por ello, a partir del capítulo 59, no perdió ocasión de ridiculizar al falso Quijote y de asegurar la autenticidad de los verdaderos don Quijote y Sancho

Esta segunda parte apareció en 1615 con el título de El ingenioso caballero don Quijote de la Mancha. En 1617 las dos partes se publicaron juntas en Barcelona. Y desde entonces el Quijote se convirtió en uno de los libros más editados del mundo y, con el tiempo, traducido a todas las lenguas con tradición literaria.  Cervantes afirmó varias veces que su primera intención era mostrar a los lectores de la época los disparates de las novelas de caballerías. En efecto, el Quijote ofrece una parodia de las disparatadas invenciones de tales obras. Pero significa mucho más que una invectiva contra los libros de caballerías. 

En sus últimos años publica además de las Novelas ejemplares (1613), el Viaje del Parnaso (1614), Ocho comedias y ocho entremeses (1615). El triunfo literario no lo libró de sus penurias económicas. Durante sus últimos meses de vida, se dedicó a Los trabajos de Persiles y Segismunda (de publicación póstuma, en 1617).  En 1616, enfermó de hidropesía, en abril profesa en la Orden Tercera. El 18 del mismo mes recibe los últimos sacramentos y el 19 redacta, "puesto ya el pie en el estribo", su último escrito: la dedicatoria del Persiles.  Miguel de Cervantes Saavedra falleció el 23 de abril de 1616 en Madrid y es enterrado con el sayal franciscano, en el convento de las Trinitarias Descalzas de la actual calle de Lope de Vega. Sus restos mortales se perdieron. 

  • El teatro Barroco

 

Las representaciones teatrales de esta época se efectuaban en sitios abiertos, plazas o corrales fijos: los corrales de comedias. Comenzaban alrededor de las dos de la tarde y duraban hasta el anochecer. No había, por lo común, asientos y los espectadores permanecían de pie toda la representación. La nobleza ocupaba los balcones y ventanas de las casas que rodeaban la plaza o daban al corral, y las damas asistían al espectáculo con la cara cubierta con máscaras o tras las celosías. La función comenzaba con la ejecución en guitarra de una pieza popular; en seguida se cantaban canciones acompañadas con diversos instrumentos. Venía luego, la loa, especie de explicación de los méritos de la obra y síntesis de su argumento. Daba comienzo la comedia u obra principal, y en los entreactos se ejecutaban bailes o se representaban entremeses.

  • Temas del teatro Barroco
  • El honor, sentimiento muy arraigado en la sociedad española del siglo XVII. Cuando el honor quedaba manchado por una ofensa, debía ser lavado incluso con la sangre. Este honor no era sólo patrimonio de la nobleza, sino que también los villanos luchaban por mantenerlo intacto.
  • La religión, tema muy tratado por los dramaturgos barrocos. Se cuestionan tema teológico, siendo el más frecuente el de la Eucaristía, que dio origen a los Autos Sacramentales. Son obras de un solo acto en verso, con personajes alegóricos como el vicio, la mentira, el pecado...
  • La tradición nacional es otro de los temas llevados a escena: canciones populares que sirven de inspiración para crear comedias; temas de historia de España, de nuestra tradición nacional, así como una gran variedad de asuntos caballerescos, pastoriles y mitológicos.
  • Personajes de este género

En las obras dramáticas del Barroco se repiten con más frecuencia tres tipos de personajes:

  • El galán, hombre apuesto y valeroso, portador de valores nobles como la valentía, hidalguía, audacia...
  • La dama, de singular belleza, noble y con altos sentimientos amorosos.
  • El gracioso, criado del galán, consejero de su amo y amante del buen comer.

 

REPRESENTANTES DEL TEATRO EN EL BARROCO

  • Lope de Vega (1562 - 1635)

Biografía

Lope Félix de Vega y Carpio nació en Madrid en el año 1562. Fue niño precoz ya que desde la tierna infancia demostró facilidad para las letras, escribiendo tanto en español como en latín poesías, traducciones y primeras comedias. Estudió en el Colegio Imperial de los Jesuitas y posteriormente estudió en la Universidad e incluso se ordenó como sacerdote, influenciado por el Obispo de Ávila. Vivió una vida de pasiones intensas, desde su enamoramiento a los diecisiete años, de Elena Osorio, hasta sus varios matrimonios, deslices y aventuras, y en intermedios se volcó al sacerdocio, pues profesaba a la vez una profunda fe religiosa.

Aunque de cuna humilde, su destreza literaria lo llevó a codearse con la nobleza de la época. Tuvo amistades cortesanas influyentes y perteneció a varias congregaciones religiosas, lo que le valió ingresos y su título de Fray que se suele anteponer a su nombre. Falleció en Madrid en 1635 y sus restos depositados en la Iglesia de San Sebastián.

Producción Literaria

Lope de Vega destaca sobre todo como autor de teatro y es el verdadero creador del teatro nacional desarrollando el substrato, los intentos previos de dramaturgos anteriores. Su producción dramática fue enorme y podemos decir que fue el autor más fecundo de la literatura española y, quizá, universal. Publicó unas 1800 comedias además de los autos; él mismo se refiere a 1500 obras. De ellas se han conservado 426 comedias y 42 autos, número que basta para justificar el título de "monstruo de la naturaleza" que le atribuyó Cervantes.

Esta gran cantidad de obras también determina la variedad de los temas tratados en las mismas. En Lope está todo: el mundo religioso con relatos del Antiguo y Nuevo Testamento, vidas de santos y leyendas o tradiciones devotas; los temas pastoriles y caballerescos, argumentos extraídos de novelas orientales, italianas y españolas; hechos y personajes famosos de la Edad Media europea; sucesos famosos de la antigüedad, leyendas locales. Destacan especialmente los asuntos sacados de las viejas crónicas españolas y del romancero.

Lo que más llama la atención en su obra es que Lope supo impregnar toda esta diversidad con la palabra y el espíritu de sus contemporáneos y, sin importarle demasiado ciertos anacronismos, vistió estos asuntos con elementos tomados de la realidad nacional inmediata. Esto es lo verdaderamente español del teatro de Lope y la fórmula con que se acercó a la sensibilidad del hombre de su tiempo en temas tan diversos.

La obra de Lope de Vega se podría clasificar según el siguiente esquema:

  • Comedias:
    • De historia y leyenda española
    • Históricas y novelescas de tema extranjero
    • Costumbristas
    • Pastoriles y mitológicas 
  • Obras de tema religioso
    • Comedias
    • Autos

Rasgos de su teatro

Lope de Vega crea un esquema dramático nuevo que se conoce con el nombre de teatro nacional o comedia nacional. En sus obras dramáticas refleja los anhelos, los problemas y los ideales de las gentes de su pueblo.

Las principales innovaciones que Lope introduce en su teatro son las siguientes:

  • Mezcla lo trágico y lo cómico. Antiguamente se reservaba lo trágico para la tragedia y lo cómico o gracioso para la comedia.
  • Mezcla personajes nobles y plebeyos. No hay separación por razón de escala social; aunque entre el personaje y su modo de hablar, vestir y comportarse hay una adecuación perfecta.
  • Introduce bailes y cantos populares. Esto da variedad y espectacularidad a la obra.
  • Combina estrofas muy diversas. Sus obras están en verso; pero no utiliza el mismo verso o la misma estrofa en todas ellas.
  • División en tres actos. Las obras se dividen en tres actos que suelen corresponder con la exposición, la trama y el desenlace.

Fama de Lope de Vega

La popularidad de Lope en vida probablemente no tenga paralelo en ningún otro escritor de cualquier país. La fama había convertido su persona en símbolo de lo bueno y maravilloso, de modo que para ponderar cualquier obra de arte o hasta el producto más vulgar se decía que era de Lope. Se cuenta que la gente se paraba en la calle y le aplaudía al verle pasar. Incluso tuvo que intervenir la Inquisición ante una irreverente parodia del Credo que decía: "Creo en Lope de Vega todo poderoso, poeta del cielo y la tierra."

  • Pedro Calderón de la Barca (1600 - 1681)

Biografía

Pedro Calderón de la Barca nació en Madrid el 17 de enero de 1600 de familia hidalga. Se educó en el Colegio Imperial de los Jesuitas en Madrid, en el que se familiarizó con los poetas clásicos latinos. En 1614 se matricula en la Universidad de Alcalá y, el año siguiente, en Salamanca, donde estudió Cánones y Derecho hasta 1620. Fue soldado en la juventud y sacerdote en la vejez, lo que era bastante habitual en la España de su tiempo. En sus años jóvenes su nombre aparece envuelto en varios incidentes violentos, como una acusación de homicidio y la violación de la clausura de un convento de monjas. De su vida militar existen pocas noticias, aunque consta que tomó parte en la campaña para sofocar la rebelión de Cataluña contra la Corona (1640).

Contrasta lo impulsivo y mundano de su juventud con lo reflexivo de su madurez. En 1642 pide su retiro como militar y entra al servicio del duque de Alba. Goza, desde entonces de un período de tranquilidad para la creación literaria. En 1651 recibe las órdenes sacerdotales y se traslada a Toledo como capellán de los Reyes Nuevos. Vuelve en 1663 a Madrid por orden de Felipe IV que le nombra capellán de honor. Murió en Madrid el 25 de mayo de 1681.

Obra

Calderón escribe sobre todo comedias y autos sacramentales. Hacia 1623 estrena sus primeras comedias y pronto, Felipe IV le convierte en dramaturgo oficial de la corte. Sin embargo, su momento de mayor esplendor empieza a partir de 1642, cuando se retira del ejército y entra al servicio del duque de Alba. En esta época goza de un período de tranquilidad para dedicarse a la creación literaria. Para las fiestas de palacio compone numerosas obras.

En el estilo de sus comedias se pueden apreciar dos tendencias: una que sigue más de cerca el teatro realista, nacional y costumbrista de Lope y su escuela, representada por las "comedias de capa y espada"; y otra, diferenciada del estilo anterior, más personal. Esta tendencia incluye las comedias más poéticas y simbólicas, con intensificación de los valores líricos y del contenido ideológico. En esta segunda línea los personajes adquieren mayor esquematización y dimensiones de símbolos universales.

Sus principales comedias se pueden clasificar en:

  • Comedias de historia y leyenda española: El Alcalde de Zalamea
  • Comedias de honor y de celos: El médico de su honra
  • Comedias de capa y espada: La dama duende 
  • Comedias filosóficas: La vida es sueño 
  • Comedias fantásticas y mitológicas: La hija del aire

Técnica y Personajes

Las aportaciones de Calderón lo diferencian, aún sin renunciar a ninguna de las innovaciones de Lope, claramente frente a este último en todos los campos - contenido, técnica arquitectónica, tratamiento de los personajes: En Calderón la novela adquiere un mayor rigor constructivo y profundidad conceptual; mediante la estilización, la tendencia al simbolismo y la jerarquización de los personajes, consigue creaciones de valor universal como Pedro Crespo o Segismundo. En todas las obras los elementos confluyen hacia un eje central, representado por un motivo único y un personaje que destaca fuertemente sobre los demás. La obra se despoja de lo secundario y, cuando aparece una plural intriga dramática, está jerarquizada, de tal modo que no rompe en nada la unidad que impone el eje central mencionado.

La profundidad conceptual se advierte especialmente por la preferencia de determinados temas filosóficos y religiosos. En cuanto a los personajes también se advierten diferencias entre Calderón y Lope. Mientras que Lope pone el acento sobre el asunto y la trama sin que haya un héroe que prevalezca sobre los demás personajes, en Calderón ocurre lo contrario: la jerarquización de la construcción arquitectónica hace que el énfasis se ponga en un héroe predominante: el tipo universal del teatro de Calderón. En cualquier caso, el que dichos héroes se conviertan en símbolos, no obsta a que en la obra tengan vida individualizada y caracteres humanos.

El estilo barroco de Calderón

En Calderón confluyen muchos estilos barrocos porque crea cuando todas las tendencias barrocas han llegado a su pleno desarrollo. En él confluyen gongorismo y conceptismo y hace uso de innumerables figuras: correlaciones y paralelismos, contrastes, cuantiosas hipérboles en el lenguaje y en la conformación de los personajes, comparaciones. Sus personajes también muestran su barroquismo: dotados de ilimitada violencia, rasgos desmesurados, trazos muy marcados y se contraponen entre ellos.

Los autos sacramentales

La importancia de Calderón en el desarrollo de este género es de tal magnitud que su nombre va asociado a este género como algo inseparable. Los autos sacramentales son representaciones dramáticas en un solo ato, de carácter alegórico y referidas a la Eucaristía, que se representaban en la festividad del Corpus. En los autos sacramentales, Calderón dramatiza conceptos abstractos de la teología católica convirtiéndolos en personajes, por lo que al público le resultan reales. Aparecen en escena Dios, la Discreción, la Hermosura y otros entes abstractos. Escribió unos ochenta, y los más conocidos son El gran teatro del mundo (1636) y el Auto de la vida es sueño (1670). Estos autos aparte de tener un gran valor literario cumplían la función de transmitir la teología al gran público. En ellos se resumen todas las verdades esenciales del dogma y pensamiento católico.

Fama de Calderón

Calderón fue un autor enormemente admirado por los grandes autores europeos: Goethe consideraba a Calderón el gran genio del teatro. Schlegel llegó a afirmar que Calderón había resuelto el enigma del universo en algunos de sus dramas. También algunos románticos ingleses, como Shelley, vieron en Calderón al poeta dramático y lírico más grande. Este autor es el dramaturgo por excelencia del barroco español. El sentido teológico y metafísico de su tiempo informa todas sus obras, donde aúna la fe y la razón, y, sin embargo, su debate entre deseos y terrores que el verbo intenta vanamente comprender remite al presente.

Tirso de Molina (1584 - 1648)

Tirso de Molina, uno de los grandes dramaturgos del Siglo de Oro español, nace en 1584 y muere en el año 1648 en Almazán. Fiel a Lope de Vega en su obra dramática, sólo se diferencia de él por el análisis más profundo de la psicología de sus protagonistas, fundamentalmente tipos femeninos que se caracterizan por una variedad y matización inusitada en el teatro español de la época.

Respecto a su vida se conocen pocos datos. Se ordenó en el convento mercedario de Guadalajara (1601) y entre 1614 y 1615 vivió en el monasterio de Estercuel. En 1616 viajó a Santo Domingo, de donde regresó dos años más tarde. Más tarde, una Junta de Reformación le condenó a destierro de la corte por escribir comedias profanas. En 1626 estaba de nuevo en la corte y fue nombrado comendador del convento de Trujillo. Fue confinado en el convento de Cuenca por orden del P. Salmerón, visitador general, al parecer por las mismas causas que promovieron su destierro. En 1632 es nombrado cronista de su orden y fue comendador del convento de Soria en 1645 y definidor provincial de Castilla al año siguiente. Es asombrosa su gran fecundidad como autor: dejó unas 300 comedias, que se imprimieron en cinco partes: Primera parte (Sevilla, 1627); Segunda parte (Madrid, 1635); Tercera parte (Tortosa, 1634); Cuarta parte (Madrid, 1635), y Quinta parte (Madrid, 1636).

Como dramaturgo religioso, escribió varios autos sacramentales ( El colmenero divino No le arriendo la ganancia El laberinto de Creta ), comedias bíblicas ( La mujer que manda en casa , sobre la historia de Acab y Jezabel; La mejor espigadera , sobre Ruth; La vida y muerte de Herodes La venganza de Tamar ) y comedias hagiográficas (la trilogía de La Santa Juana La ninfa del cielo La dama del Olivar ). Extrajo de las historias y leyendas nacionales argumentos de numerosas comedias: la trilogía de los Pizarro (Todo es dar en una cosa Amazonas en las Indias La lealtad contra la envidia ); la historia de Martín Peláez ( El cobarde más valiente ), o la de María de Molina ( La prudencia en la mujer ). Entre las comedias de carácter destacan Marta la piadosa El vergonzoso en palacio. Al grupo de comedias de intriga pertenecen, La villana de Vallecas, Desde Toledo a Madrid, Por el sótano y el torno Don Gil de las calzas verdes. Se le atribuyen, aunque no se incluyeron en las Partes de sus comedias, dos obras de contenido filosófico de gran importancia: El burlador de Sevilla y convidado de piedra El condenado por desconfiado. Su obra en prosa incluye una Historia de la orden de la Merced y dos obras misceláneas: Cigarrales de Toledo (1621) y Deleitar aprovechando (1635).

Visión barroca del mundo (contrastándola con la mentalidad renacentista):

RENACIMIENTO

BARROCO

- Exaltación del mundo y del hombre.

- Exaltación del presente.

- Optimismo vital.

- Existencia vista como goce y motivo de júbilo.

- Mentalidad abierta.

- Armonía y equilibrio en las artes y en la literatura.

- Valoración de la belleza absoluta.

- Veneración y respeto hacia los escritores clásicos.

- Desvalorización de la vida y de la naturaleza humana.

- Angustia ante la muerte y la caducidad de la vida.

- Pesimismo absoluto.

- Existencia vista como desengaño y problemas.

- Mentalidad dogmática y pragmática.

- Desequilibrio y desmesura. Gusto por los contrastes.

- Estimación de lo feo y lo grotesco como valor artístico.

- Intentan superar a los clásicos y, a veces, les puerden el respeto (se atreven a burlarse tanto de los clásicos como de los escritores renacentistas)

 

  1. 4. EL SIGLO XVIII - LA ILUSTRACIÓN
  2. Introducción a la Ilustración

En el siglo XVIII se produce una importante transformación en el pensamiento y en la cultura europea. En España el siglo se inicia con una nueva dinastía, la Casa de Borbón, que sucede a la casa de Austria. A la muerte de Carlos II, que muere sin descendencia, se produce una Guerra de Sucesión (1701-1713) entre los pretendientes al trono de España. Francia aspiraba a colocar en el trono a Felipe de Anjou, nieto de Luis XIV de Francia. Inglaterra y Austria, temerosas de la preponderancia francesa, forman con Holanda la Gran Alianza de la Haya (1701), reclamando la corona de España para el archiduque Carlos, hijo del Emperador Leopoldo I de Austria. La guerra concluye con los tratados de Paz de Utrecht (1713) y Rastadt (1714), cuando Felipe V es reconocido rey de España.

A través de Francia penetran en España las nuevas ideas racionalistas, acogidas con entusiasmo por un reducido grupo de hombres ansiosos de novedades culturales. Sin embargo, la evolución del pensamiento ilustrado en España fue sumamente lenta. La Ilustración se encontró con dos frentes reaccionarios, la nobleza y el clero, que entorpecieron la labor de los intelectuales. A esto hay que añadir la incultura de un pueblo aferrado a su pasado y a sus tradiciones y dominado ideológicamente por la Iglesia. (Aunque la Inquisición ya había iniciado su decadencia, todavía no había perdido su influencia. Un decreto de Julio de 1834 puso fin a la Inquisición). El pueblo, que no entendía las bases racionalistas de la Ilustración, recelaba de todo aquello que venía de fuera y, por tanto, era ajeno a la tradición cultural de España.

  1. ¿Qué es exactamente la Ilustración?

 La Ilustración es el movimiento representativo del siglo XVIII y se desarrolló hasta la Revolución Francesa. Provoca una profunda renovación en Europa y somete a una crítica racional de la visión del mundo, la filosofía, la cultura y las creencias religiosas aceptadas hasta el momento.

Según Kant (1724-1804), "la Ilustración es la salida del hombre de la minoría de edad e incapacidad para servirse, sin ser guiados por otros, de su propia mente. Y esta minoría de edad es imputable a él mismo porque su causa estriba no en falta de una mente, sino en la falta de decisión y de valor, del valor de utilizarla sin ser guiado por nadie. ¡Sapere aude! ¡Ten el valor de servirte de tu propia mente! Éste es el fundamento de la Ilustración.

  1. Ideales del Hombre Ilustrado

Los grandes ideales del hombre ilustrado son:

  • Predominio de la razón como pauta de la conducta humana;
  • Creencia en un ideal de felicidad humana, que no se espera de las creencias religiosas como en siglos anteriores, sino del comportamiento racional del hombre;
  • Un alto concepto de la utilidad

Estos ideales llevan una forma de actuar y de ser característica del hombre ilustrado:

  • Disconformidad con toda forma de tradición anclada en la rutina; 
    Un espíritu liberal y tolerante;
  • Fe en la ciencia, de la que se espera la solución de los problemas humanos;
  • Defensa de una cultura secularizada, pero no atea (admiten la existencia de Dios, pero ponen en duda el papel de la Iglesia, como intermediaria de Dios, y los dogmas de fe);
  • Conciencia de fraternidad universal que les lleva a sentirse ciudadanos del mundo;
  • pese a todo el progresismo de los ilustrados no fue un progresismo populista ni revolucionario. Esto se resume en la famosa frase de Federico II de Prusia: "Todo para el pueblo, pero sin el pueblo".

Contexto Histórico en Europa

En Europa se produce a finales del siglo XVII y principios del XVIII un cambio importante en todos los órdenes. Este cambio parte de Inglaterra, promovido sobre todo por la burguesía y es conocido sobre el todo con el nombre de la Ilustración.

Surge un espíritu crítico y se admiten la razón y la experiencia como las dos únicas vías de conocimiento. Se incrementa el espíritu científico en ese siglo y aparecen científicos y filósofos ingleses importantes como newton, Locke, Smith y Hobbes. En Francia surge una generación importante de intelectuales como Voltaire, Rousseau y Montesquieu. En este país también aparece en esta época la primera Enciclopedia, por Diderot, que se considera una de las causas de la revolución francesa.

Contexto Histórico en España

A principios del siglo XVIII se plantea en España la cuestión sucesoria con la muerte de Carlos II sin sucesión. Los candidatos al trono son Felipe de Anjou y el archiduque Carlos y tras una dura Guerra de Sucesión accede al trono el primero de los dos como Felipe V. Este es un monarca absolutista, que sin embargo facilita la entrada en nuestro país del pensamiento ilustrado y las ideas inglesas y francesas. Se promueven en España varias reformas en el siglo XVIII pero sin demasiado éxito por la oposición del clero, de la nobleza y de los propios destinatarios, el pueblo llano, que manipulado por la Iglesia seguía anclado en la tradición y mantenía el espíritu contrareformista contra las ideas inglesas y francesas.​​​​​​​

​​​​​​​Cauces de Penetración de las nuevas ideas en España- Instituciones Culturales

Los grandes cauces de penetración fueron:

  • la obra y personalidad de Feijoo, racionalista, abierto y tolerante
  • las traducciones de libros franceses: la publicación - casi siempre clandestina - de libros y folletos que trataban de las nuevas ideas de la filosofía racionalista y del enciclopedismo; nacimiento del periodismo.
  • cambio en las modas, usos y costumbres de algunos sectores de la nobleza y de la alta burguesía, que empiezan a viajar, por la influencia de la corte francesa è corte afrancesada.
  • la política pacifista, reformadora y progresista de los reinados de Fernando IV y sobre todo Carlos III.
  • Se crearon a su vez instituciones culturales de gran importancia para el desarrollo y elevación de la lengua. Se fundó por ejemplo la Biblioteca Nacional, la Real Academia Española de la Lengua que publica el Diccionario de la Lengua Castellana, la Ortografía y la Gramática de la Lengua Castellana. También comienzan a desarrollarse las tertulias literarias y aparecen las primeras publicaciones periódicas literarias y científicas.
  1. Repercusiones de las ideas ilustradas en la literatura

¿Qué repercusiones pueden tener las ideas ilustradas con respecto a la literatura?

El s. XVIII fue un siglo fundamentalmente didáctico y crítica. La prosa de pura creación artística fue escasamente cultivada. Se dio preferencia a la prosa útil, puesta al servicio de la difusión de ideas. El ensayo, que se prestaba admirablemente a los propósitos didácticos de los ilustrados, fue el género más cultivado. Los mejores ensayistas fueron Feijoo, Jovellanos y Cadalso. Dentro de la creación literaria del siglo XVIII se distinguen dos etapas principales:

  • Primera etapa: Barroquismo y anti-barroquismo

Son dos tendencias literarias enfrentadas que conviven en la primera mitad del siglo:

  • El barroquismo literario de los continuadores del Barroco del siglo XVII, es una literatura estereotipada, de expresión retórica y recargada, que repite una y otra vez las mismas formas y contenidos.
  • Los autores en contra de esta literatura decadente, que era la postura oficial de la Academia con Feijoo e Isla como figuras.
  • Segunda etapa Neoclasicismo y prerromanticismo
  • Los autores neoclásicos siguen los ideales estéticos y las normas literarias del movimiento neoclásico francés y, en menor medida, también del italiano, y cultivan principalmente el género dramático y la poesía
  • Los prerrománticos son, en parte, los mismos autores neoclásicos, pero considerados por sus obras de madurez y del final de sus vidas o en el cultivo de algunos géneros literarios. En las obras prerrománticas predomina la introspección, afloran los sentimientos personales, se intenta romper con el encorsetamiento de la expresividad y aparece una nueva visión de la Naturaleza: amable y riente o nocturna y desatada, pero en libertad, dinámica.

Géneros destacados de la ILUSTRACIÓN

  • Dentro de la novela, Suelen considerarse ilustrados a Diego Torres y Villarroel, y al jesuita José Francisco de Isla, cuyas obras poseen cierta calidad literaria dentro de la prosa satírica, en la que tiene lugar una confluencia del humorismo realista de la picaresca y el barroco, con la mentalidad crítico-reformadora de su siglo. De hecho, ni la Vida, de Torres y Villarroel, ni Fray Gerundio, de Isla, son en sentido estricto novelas, y en principio demuestran el hundimiento de la novela española durante el siglo XVIII.

Por su parte, en sus escritos de carácter poco literario, el monje benedictino fray Benito Jerónimo Feijoo, insiste en el valor de la razón y la experiencia en la búsqueda de la verdad, oponiéndose a supersticiones, milagros y falsas creencias religiosas, sobre todo en su obra El teatro crítico universal.

  • En la poesía tienen cierto interés Nicolás Fernández de Moratín y, sobre todo, Juan Meléndez Valdés, con su sentimiento de la naturaleza y exaltación del erotismo y la nueva sentimentalidad. En el teatro destaca sobre todos Leandro Fernández de Moratín , cuya obra El sí de las niñas plantea el problema de la educación de la mujer y su libertad para elegir marido, con una técnica teatral irreprochable.
  • En el ensayo es donde se encuentran los máximos exponentes de la Ilustración española, en primer lugar con José Cadalso, y sus famosas Cartas marruecas, primera manifestación española del ensayo breve, irónico, de contenido ideológico y estilo personal. Por su parte, Gaspar Melchor de Jovellanos, supone una auténtica síntesis de la época al estudiar los problemas locales, la construcción de carreteras o la explotación de las minas, así como el paisaje, la historia y la vida económica, destacando en este último terreno, donde aparece como el primer economista español de su tiempo.
  • La confluencia entre las ideas y la literatura, el didactismo y la crítica, el neoclasicismo y el espíritu enciclopedista, aparece patente en un género secundario y muy característico de la época, como es la fábula, entre cuyos cultivadores destacan Félix María Samaniego y Tomás de Iriarte. Con todo, la Ilustración española no pasó de ser reformista, y con sus vacilaciones filosóficas y dudas estéticas, simplemente refleja los modelos franceses, sin llevarlos nunca hasta el extremo.

REPRESENTANTES DESTACADOS EN LA ILUSTRACIÒN.

Los escritores del siglo XVIII son cultos, curiosos y fecundísimos e infatigables trabajadores. La literatura ilustrada es, preferentemente crítica y didáctica y el género dominante es el ensayo, que permite la libre exposición del pensamiento y de distintos contenidos ideológicos: 

José Cadalso (1741 - 1782)- Cartas Marruecas

Cadalso, José (1741-1782) escritor ilustrado español, también considerado introductor del romanticismo en España. Nació en Gibraltar y estudió en los jesuitas de Cádiz y después en París. Viajó por toda Europa contagiándose del espíritu de la Ilustración del momento. Fue cadete en el regimiento de caballería de Borbón y llegó al grado de coronel. Vivió en varias ciudades españolas, entre ellas Madrid, donde tuvo amores apasionados con la actriz María Ignacia Ibáñez, que parece ser murió en sus brazos. Amigo de Nicolás Fernández de Moratín y de Tomás de Iriarte , era uno de los asistentes a la tertulia literaria de la fonda de San Sebastián.

Dejó muchos textos autobiográficos y un epistolario extenso con escritores de la época. Publicó Ocios de juventud (1773), un poemario con regusto entre rococó y romántico. También compuso sátiras, muchas de ellas firmadas con seudónimo, como Kalendario manual y Guía de forasteros en Chipre para el Carnaval del año 1768 y otros, este texto circuló manuscrito, o la serie sobre Los eruditos a la violeta, textos mordaces en los que ridiculizaba el falso barniz cultural que tenían muchos de los petimetres que poblaban los salones del Madrid de la época.

Pero sus dos mejores obras son son Cartas marruecas Noches lúgubres Cartas marruecas (1788-1789) es un libro en el que Cadalso finge una correspondencia entre dos amigos marroquíes, uno se encuentra en España y el otro en Marruecos, y el supuesto viajero, al que el autor le ha dotado de un gran sentido común, cuenta a su amigo lo que ve en España, por supuesto desde el relativismo de la diferencia de culturas. Cadalso aprovecha para dar su visión crítica sobre el carácter español, la política del momento y la historia de España.

Noches lúgubres apareció primero por entregas en el diario El Correo de Madrid desde 1789 hasta 1790, y después recopiladas en 1792 y 1798. El tema central es la noche y todo lo que sugiere en su aspecto lúgubre: féretros, cementerios, desesperanza y melancolía. No cabe duda de que fue un gran antecedente para el romanticismo español; por otro lado, dado lo novedoso del tema en su momento, se llegó a especular que el propio Cadalso era un profanador de tumbas que incluso había desenterrado el cadáver de su amada Ignacia.

También compuso algunas obras dramáticas, como La Numantina (perdida) y Don Sancho García (estrenada en 1781), pero la crítica literaria no les concede gran valor ni argumental ni estilístico.

Gaspar Melchor de Jovellanos (1744-1811)

Es asturiano, nacido en Gijón en 1744 de familia noble. Tras sus estudios de filosofía y leyes se dedica a la vida pública: Sevilla, Madrid, Gijón,... Durante su estancia en Sevilla entra en contacto con importantes ilustrados de la época (Olavide,...). Su ejercicio en Madrid como alcalde de Casa y Corte y como miembro activo de distintas academias y otras instituciones le sirve para difundir las nuevas ideas.

Jovellanos es el representante más genuino de la Ilustración española. Fue un hombre culto, abierto, fecundo y ejemplar que se caracterizó siempre por un hondo patriotismo y una gran preocupación por los distintos problemas de España. Su espíritu crítico y renovador se plasman en una preocupación constante por reformar las instituciones y costumbres vigentes. Tras la muerte de Carlos III su suerte cambia: es apartado de la Corte con pretexto de un cargo en Asturias. En Gijón funda el Instituto de Estudios Asturianos, con el que pretende favorecer el desarrollo de la región. Además publica una obra - el Instituto - donde se enseñaba con espíritu crítico, abierto y moderno, ciencias naturales y lenguas modernas.

En 1797 Godoy le nombra Ministro de Justicia. Sin embargo las fuerzas reaccionarias opuestas a su espíritu reformador, promueven su cese y lo logran. De nuevo regresa a Gijón. Se le acusa de hereje entre otras cosas, y en 1801 es detenido y deportado a Mallorca donde es mantenido preso en la cartuja de Valldemosa y en el castillo de Bellver. José Bonaparte le libera tras la invasión francesa (1808) y le ofrece un nuevo cargo de ministro. Jovellanos, con una salud muy deteriorada ya, lo rechaza sin embargo y no duda en ponerse al lado de quienes se levantaron contra los invasores. Es suya la frase: "Yo no sigo un partido, sino la santa y justa causa que sostiene mi patria."

Obra Literaria

La obra de Jovellanos es prolífica y muy variada. Se dedicó tanto a la poesía como al teatro, aunque lo verdaderamente importante son sus ensayos sobre política, historia y economía entre otras materias. Por su parte, su gusto artístico y sensibilidad caracteriza estos escritos de carácter técnico o político que pese a versar sobre temas que a priori podrían resultar áridos y serios gozan de una gran viveza y de un gran colorido.

Entre la amplia obra en prosa de Jovellanos caben destacar su Memoria para el arreglo de la policía de espectáculos y diversiones públicas (1790), el Informe sobre el expediente de la ley agraria (1794). En estos textos propone reformas para el mejor funcionamiento de las instituciones y habla de la actual situación del país, de sus males y problemas y de las soluciones para mejorarla. La temática de su poesía fue muy variada: amorosa, patriótica y  satírica.

Leandro Fernández de Moratín (1760-1828)

Leandro Fernández de Moratín nació en Madrid en 1760, hijo del poeta y dramaturgo Nicolás Fernández de Moratín. Viajó por varios países europeos, sobre todo Francia, y perteneció al pequeño grupo de ilustrados españoles. Durante la guerra de Independencia se puso al lado de José Bonaparte y desempeñó el cargo de bibliotecario mayor. Al ser derrotados los franceses, se vio obligado a exiliarse en Francia y murió en París en 1828.

Fernández de Moratín destacó por ser un hombre inteligente y culto, de carácter introvertido y difícil. Formado en la cultura francesa y en la estética neoclásica fue un afrancesado, lo cual se debió, como sucedió con otros ilustrados, a su admiración por lo que Francia representaba en su época, y porque pensaba que de allí podía venir la renovación para España y la solución de sus males: el atraso cultural y la pobreza.

Obra literaria

Moratín escribió poesías satíricas y también otras en los diversos géneros de la lírica clásica: epístolas, odas y sonetos, romanes. Su producción poética se caracteriza fundamentalmente por la elegante contención y el equilibrio formal propios del neoclasicismo. Destacan los poemas: Lección poética, Sátira contra los vicios introducidos en la poesía castellana, La despedida Elegía a las musas. Entre su abundante obra en prosa, didáctico crítica, la más conocida es La derrota de los pedantes, una sátira contra los malos escritores.

Además, Moratín fue el mejor autor de teatro del siglo XVIII. Caracterizado por seguir fielmente las reglas del neoclasicismo, entre ellas las de las tres unidades, con lo que esto supone de limitación de posibilidades y de dificultad para una mejor aceptación por parte del público. Su idea, también, de la utilidad del arte, característica del siglo, hace que los temas se limiten a la crítica de costumbres. Moratín pretendía, como él mismo expresa, "poner en ridículo los vicios y errores comunes en la sociedad, y recomendar la verdad y la virtud". Tres de sus comedias tienen un único asunto: la defensa de elección de los jóvenes para contraer matrimonio: El viejo y la niña, El sí de las niñas El barón. La comedia nueva o El Café es una sátira contra los dramones extravagantes que se representaban en su tiempo. En La Mojigata satiriza la falsa piedad, la hipocresía.

Su comedia más famosa e importante es El sí de las niñas (1801) y tiene un argumento muy sencillo: Paquita es coaccionada por su madre, doña Irene, para contraer matrimonio con un maduro caballero, don Diego. Paquita está enamorada de un joven y apuesto militar, Carlos, sobrino de don Diego. Carlos y Paquita, a pesar del amor que se tienen, están dispuestos a renunciar a él, pero don Diego se entera y es él quien renuncia para que se case la joven pareja. El sí de las niñas es una comedia de perfecta construcción, con caracteres bien diseñas y un diálogo natural y adecuadamente elaborado. Aunque en la actualidad su tema haya quedado trasnochado, en aquel tiempo significó un planteamiento progresista que intentaba denunciar unas costumbres y prejuicios sociales muy arraigados.

 

5. Siglo XIX. Literatura Romántica, Realismo y Naturalismo

El siglo XIX es el siglo del liberalismo, una ideología que se conforma como movimiento político-social en toda Europa a partir de la Revolución Francesa (1789).

5.1 PRIMERA MITAD DEL SIGLO XIX: EL ROMANTICISMO

CAMBIOS POLÍTICOS, ECONÓMICOS Y SOCIALES:

 

  • Políticos: La forma de gobierno de la Monarquía Absoluta es sustituida (a veces,  de forma violenta: Revolución Francesa, 1789) a favor de las democracias liberales propugnadas por la burguesía.
  • Económicos: Se imponen doctrinas liberales que propugnan la libertad de trabajo, de capitales y de medios de producción. La Revolución Industrial introduce el maquinismo y la producción masiva. La invención del ferrocarril y del telégrafo revoluciona los medios de comunicación.
  • Sociales:

a) Desaparición de los estamentos y surgimiento de las clases sociales donde el único rasero que mide al individuo es su capacidad económica. La burguesía se convierte en la clase social dominante.

b) La Iglesia pierde buena parte de su poder económico y social.

c) La población crece.

d) El 80% de la población es analfabeta.

e) Enorme importancia de la prensa escrita.


      Estos cambios llegan tardíamente a ESPAÑA, que intenta  adaptarse a la sociedad del “progreso” y  de la industrialización (aunque muy lentamente). En conjunto, el S.XIX en España está marcado por la decadencia, por los enfrentamientos ideológicos entre conservadores y liberales y por los conflictos sociales. Todos estos cambios provocan un estado de ansiedad que afectará al modo de pensar y de escribir, dando lugar a un amplio movimiento cultural, político y vital que afectó a Europa y América y que se conoce con el nombre de ROMANTICISMO.

 

CARACTERÍSTICAS GENERALES DEL ROMANTICISMO:

 

  • Individualismo. Nueva concepción del mundo: el Yo. El hombre romántico es un ser caracterizado por su egocentrismo (el individuo es el centro del mundo). La finalidad fundamental del artista romántico será la de expresar sus propias emociones, sus sentimientos, acciones: por encima de cualquier otra realidad está el “yo”.
  • Rebeldía y libertad. El romántico es un rebelde que proclama su derecho a expresarse, el derecho del individuo frente a la sociedad, de la mujer frente al hombre, del obrero frente al patrón.  Desafía a la sociedad y a Dios. Rechaza las reglas, tanto sociales como artísticas. Siente admiración por rebeldes célebres, como Satán, Caín, don Juan, etc.
    Nacionalismo. Frente al universalismo anterior, ahora se proclama el nacionalismo político. Cada país, región o localidad ensalza sus costumbres y valores tradicionales. Lo popular y lo folclórico adquieren un gran prestigio y darán lugar a un género importantísimo: el costumbrismo.
  • Insatisfacción: el llamado “Mal del siglo”. El choque entre sus ideales y la realidad hacen que el romántico se encuentre insatisfecho con el mundo circundante. Un hondo sentimiento de vacío y soledad llevan al individuo hacia la melancolía, el pesimismo, y la desesperación ante la imposibilidad de lograr la felicidad en una sociedad con la que está en desacuerdo. Muchas veces, los artistas románticos, llevados por estos sentimientos, acaban con su vida.
  • Evasión. Profundamente hastiado de  la realidad, el romántico se evade hacia el ensueño, la fantasía, Así, los artistas románticos se sintieron fascinados por países exóticos y lejanos (los países del norte de Europa, España,...) y por tiempos pasados (sobre todo, por la Edad Media).
  • Contradicciones románticas. La naturaleza rebelde y radical del hombre romántico hace que su personalidad esté llena de contradicciones. Algunas de estas contradicciones son:
  • Evasión/combate.
  • Edad Media/ modernidad.
  • Irracionalismo/intelectualismo.
  • Optimismo/insatisfacción.

 

LA LITERATURA ROMÁNTICA:

 

LOS TEMAS:

  • La historia: La historia nacional o regional se convierte en una de las principales fuentes de inspiración. La Edad Media con sus castillos, catedrales y monasterios; el mundo árabe y su exotismo. Es el momento del apogeo de la novela histórica, los romances, las leyendas y el costumbrismo.
  • Los sentimientos: El individualismo y el egocentrismo románticos se traducen en una literatura plagada de emociones y sentimientos subjetivos como:
  • El amor: fue uno de los elementos fundamentales para los románticos. Este sentimiento reviste dos formas:

El amor sentimental: es una actitud de tristeza y melancolía ante la imposibilidad de alcanzar a la mujer amada. Este sentimiento predomina en autores del Romanticismo tardío, como Gustavo Adolfo Bécquer.


-El amor pasional: rompe las fronteras de las convenciones sociales (los padres, los códigos sociales y morales, Dios). Suele acabar trágicamente. Si no acaba mal, da lugar al desengaño o a la desilusión.


§ La mujer: forma parte de este sentimiento amoroso. La mujer puede aparecer como un ser dulce e inocente, que es víctima del amor o de la sociedad. Aunque a veces aparece como un ser perverso y cruel que lleva al poeta a la destrucción.


§ La vida y la muerte: la vida se presenta negativamente. No es un bien para los románticos. El alma romántica es un alma atormentada que busca un ideal inalcanzable. Por eso la muerte se ve como un descanso.


§ La religión: no hay un sentimiento religioso firme. El romántico se rebela contra Dios y reivindica la figura del diablo. Hay una crítica hacia las instituciones religiosas.

 

  • Soledad: Es propio del Romanticismo además el gusto por la soledad. Los románticos huyen de la realidad mediante el refugio en sí mismos, lo cual justifica la preferencia por lugares solitarios como castillos, cementerios, jardines, espacios apartados o recónditos, oscuros,... Esta soledad del romántico nace también de la afirmación de su yo, de su individualismo. 
  • Naturaleza dinámica: El artista romántico representa la naturaleza en forma dramática, en movimiento y con preferencia por la ambientación nocturna frente a la naturaleza artificiosa y bucólica propia del Neoclasicismo. Se oponen pues a la mesura y armonía neoclásica el desorden y la falta de proporción. La naturaleza se identifica en el Romanticismo con los estados de ánimo del creador, y, según sean éstos, es turbulenta, melancólica o tétrica; es pues, una proyección de sus sentimientos. La naturaleza está, a su vez, por encima de todo, algo que se puede apreciar claramente en el tópico romántico de las ruinas, símbolo del predominio de la naturaleza sobre el hombre y sus obras.
  • Los conflictos sociales: El artista se hace eco de los conflictos sociales y políticos de su época, de las desigualdades y frustraciones, de la conciencia nacionalista y regionalista, de las teorías del humanitarismo social, etc. Presenta personajes marginados pero libres: bandoleros, piratas, mendigos y víctimas en general de una sociedad clasista y opresora.

Todos los rasgos románticos anteriores permiten comprender bien que en su rechazo del mundo que les ha tocado vivir los artistas románticos hayan podido tomar dos direcciones opuestas: la nostalgia por los antiguos valores tradicionales (monarquía absoluta, religión, ideales caballerescos), o la rebelión no sólo frente a su mundo sino frente al antiguo (republicanismo, anticlericalismo, ideales democráticos). Por eso podemos hacer la distinción entre un Romanticismo tradicional o conservador y un Romanticismo liberal o progresista.

 

  • ESTILO Y LENGUAJE

Hay una renovación artística que se basa en el rechazo de las reglas y la exaltación de la imaginación. Cobrará especial importancia el entorno en el que se expresan los sentimientos, que será descrito con gran detalle. La Naturaleza se convierte en confidente del héroe y refleja su estado de ánimo. A diferencia del Renacimiento, se trata de una naturaleza salvaje y turbulenta que coincide con un ánimo inquieto y pesimista. El mar bravío, las tormentas, los cementerios o la noche son algunos de sus rasgos. La literatura romántica rompe los límites de la realidad: gusto por lo misterioso y lo sobrenatural, personajes de origen oscuro, situaciones límite, voces del más allá, alucinaciones, milagros, etc.

Los artistas románticos buscan despertar en el lector o espectador emociones y sentimientos fuertes, para ello utilizan recursos como las interrogaciones y exclamaciones, exageraciones, metáforas, antítesis violentas, un lenguaje enfático en el que predominan los adjetivos y expresiones típicas como ensueño, fantasía, maldición, fatalidad, lóbrego, etc.  La oposición a la norma es lo más característico del estilo romántico: se proclama la inspiración y el genio individual por encima de todo, se rechazan modelos, se mezclan géneros y subgéneros, tonos y estilos, prosa y verso, todo bajo un punto de vista subjetivo.

  • TÉCNICA LITERARIA

Al tipo psicológico que acabamos de esbozar había de corresponder necesariamente una visión del arte distinta de la que había originado la producción del siglo XVIII. Veamos sus puntos esenciales:

  • El genio creador: En el Romanticismo el arte se convierte en la forma de expresión del genio que el creador lleva dentro. El artista pues, nace, no se hace, por lo que cobra capital importancia lo espontáneo, lo intuitivo, lo original, aquello que es característico del genio creador. Desde este momento la obra de arte es el resultado de un momento de inspiración que refleja la valía de su autor. La posibilidad de desarrollo de su capacidad creativa hace del romántico un individuo vitalista, eufórico y apasionado. El agudo individualismo del hombre romántico da lugar en el escritor a un deseo de prescindir de las férreas normas del clasicismo, para llegar a la creación de una obra absolutamente personal. Las viejas reglas son consideradas como trabas sin sentido que convierten el arte en un puro mecanismo, y se proclama la libertad literaria con juvenil entusiasmo. El poeta se dejará llevar ahora por su instinto, su intuición. 
  • En el terreno de la poesía surgen junto a la métrica tradicional nuevos tipos de versificación, nuevos ritmos, nuevas estrofas. Una variada polimetría es el resultado de querer dar a cada situación su expresión musical adecuada. Además, en España, se produce una revalorización de un metro tradicional: el romance, que adquiere ahora el máximo prestigio como forma más indicada para la narración poética. 
  • En el teatro se olvidan las famosas tres unidades de lugar, tiempo y acción, volviéndose en cierto modo a la técnica del siglo XVII: la acción puede recorrer los más apartados lugares, durar varios años y desdoblarse en dos acciones paralelas. Desaparece la unidad de estilo y se confunden los géneros, mezclándose - con el objeto de dar mayor vivacidad a la obra - lo trágico y lo cómico, lo sublime y lo grotesco, la prosa y el verso. Un trepidante dinamismo invade así el teatro, que alcanza el mayor éxito de público. 
  • Todo el arte se enfoca ahora hacia la expresión de lo particular, del matiz individual, de lo irregular, de lo que escapa a la norma racional. La época románica prefiere destacar lo específico, la nota pintoresca y única.  Con las reglas desaparece también la noción del arte moralizador. El tema primordial será la expresión del "Yo", y el objeto de la obra excitar fuertemente la sensibilidad del lector con las más variadas emociones: la tristeza, el entusiasmo, la conmiseración, el terror, la sorpresa. 
  • En el romanticismo se quiebra la línea clasicista, ya que se rechaza a los clásicos como modelos insustituibles. Se rechaza todo lo clásico, sobre todo el clasicismo francés más que la antigüedad grecolatina. La literatura preferida en el Romanticismo es aquella que por hallarse más apartada de lo clásico, responde mejor al gusto de la época: la bíblica, la medieval, la del siglo XVII no francés, y la contemporánea extranjera. De la Edad Media interesan el falso Ossian, Dante, la poesía popular - el romancero español, las baladas germánicas-. Del teatro se destacan los nombres de Shakespeare, Lope y Calderón. Entre los modernos privan Goethe, Heine y Byron en la poesía, Víctor Hugo y Dumas en el teatro, Walter Scott en la novela.

LA POESÍA EN EL ROMANTICISMO

  • Características:
  • Evasión de la realidad, refugiándose en un mundo de ensueño y fantasía. Búsqueda de paisajes exóticos y lejanos, situando las obras en épocas lejanas, Edad Media preferentemente.
  • Libre manifestación de sus sentimientos íntimos, especialmente la melancolía, tristeza, desesperación, soledad y amor perdido.
  • Intención de conmover al lector y provocarle sentimientos de dolor, tristeza y pesimismo.
  • Se utiliza de nuevo el romance y nuevas combinaciones métricas.

REPRESENTANTES

Gertrudis Gómez de Avellaneda

Nació en Puerto Príncipe (Cuba) a los 22 años se trasladó a España. Escribió novelas y dramas, pero se destaca sobre todo por su obra poética. Sus temas principales son:

  • El amor divino: La Cruz, La plegaria a la Virgen
  • El amor humano: el Amor y orgullo
  •  La venganza.

José de Espronceda (1802-1842)

Nació en Almendralejo, Badajoz. En su adolescencia intentó crear una sociedad secreta para vengar la muerte de Riego. A consecuencia de ello fue desterrado a un monasterio, después salió de España y vivió en Bélgica, Francia, Inglaterra, y Holanda. Vuelto a España en 1.833 formó parte de la extrema izquierda de la izquierda liberal. Durante su estancia en el monasterio, y alentado por su maestro Lista, comenzó a escribir el poema histórico Pelayo, que dejó inacabado. Más tarde escribió la novela Sancho Saldaña.

Sus obras más importantes son: El poema El estudiante de Salamanca, El diablo mundo, extenso poema lírico inacabado también. Y las poesías líricas sueltas, entre las que destacan: A Jarifa en una orgía, El verdugo, Canción del cosaco, La canción del pirata, Himno al sol.

CANCIÓN DEL PIRATA

Con diez cañones por banda, 
viento en popa, a toda vela, 
no corta el mar, sino vuela 
un velero bergantín. 
Bajel pirata que llaman, 
por su bravura, el Temido 
en todo mar conocido 
del uno al otro confín.

La luna en el mar rïela, 
en la lona gime el viento, 
y alza en blando movimiento 
olas de plata y azul; 
y ve el capitán pirata, 
cantando alegre en la popa, 
Asia a un lado, al otro Europa, 
y allá a su frente Stambul.

Rosalía de Castro (1837-1885)

Nació en Santiago de Compostela. A los 19 años va a Madrid y publica su libro de poemas La flor. Más tarde se casó con el historiador y crítico de arte Manuel Murguía. Su obra está en gallego y castellano. En gallego escribe sus Cantares gallegos, colección de nostálgicas canciones populares Y Follas novas (Hojas nuevas).Su obra más importante es la colección de poemas En las orillas del Sar, escrita en castellano.

Gustavo Adolfo Bécquer (1837-1871)

Su nombre verdadero era Gustavo Adolfo Insausti Bastida.  Fue hijo del pintor José Domínguez Insausti. Nació en esta ciudad, quinto hermano de una familia de ocho varones y, siendo aún muy niño, quedó huérfano de padre y, poco después, también de madre. Fue recogido por su madrina, doña Manuela Monahay, una mujer muy culta. Después de tener que abandonar los estudios de náutica que había iniciado en Sevilla, se trasladó a Madrid. Allí colaboró en diversas revistas literarias y pasó muchas penurias económicas y de salud. Se enamoró de Julia Espín y Colbrandt, el gran amor de su vida, pero sin ser correspondido.

 

Se casó con Casta Esteban, con la que tuvo tres hijos, pero el matrimonio fracasó y se separaron, aunque se reconciliarían antes de la muerte del poeta. Bécquer consiguió algún trabajo estable, pero pronto fue cesado y continuaron sus muchos problemas. La muerte de su hermano Valeriano, con el que siempre estuvo muy unido, fue otro duro golpe para él. Murió prematuramente, a los 34 años; rodeado de muy pocos, pero fieles amigos. Bécquer parece un hombre que hubiera nacido marcado por un destino adverso, bajo el signo de la carencia; por no tener, no tuvo ni tiempo de ver publicadas sus obras, ya que se editaron después de su muerte.

Bécquer y Las Rimas

    • Historia de las Rimas

Al morir Bécquer, no había publicado más que un pequeño número de rimas en la presa de la época. Al año de su muerte, 1871, sus amigos recopilaron y publicaron sus obras en dos tomos, prosa y verso, respectivamente. Ésta es la edición principal o la primera que salvó del olvido la voz de Gustavo Adolfo Bécquer.

Los poemas incluidos en esta primera edición son, en general, los mismos que aparecen escritos de propia mano del poeta en un grueso cuaderno, tipo libro de actas. Este manuscrito autógrafo se encuentra en la Biblioteca Nacional de Madrid. Sobre la cubierta de tela negra hay pegada una etiqueta en la que Bécquer escribió: Libro de los Gorriones. Gustavo Adolfo D. Bécquer. Junio de 1868.

En este libro, además de otros trabajos literarios, reconstruyó las Rimas que había entregado en otro manuscrito a su amigo y protector el ministro González Bravo, para su publicación. Este primer manuscrito había desaparecido al asaltar las turbas la casa del ministro cuando cayó su gobierno. En la edición de los amigos del poeta, éstos alteraron por completo el orden en que aparecen las Rimas en el Libro de los Gorriones y las numeraron en romanos, que es la disposición y numeración que se ha hecho tradicional.

  • Características Poéticas en las creaciones de Bécquer

Las Rimas de Bécquer son - las fijadas hasta hoy, ochenta y siete -, en su mayoría, breves poemas de una, dos o tres estrofas, en los que predominan los de cuatro versos, endecasílabos y heptasílabos combinados, en asonancia alternante en los pares y de "pie quebrado". La característica más destacada en cuanto a la métrica es que tienen un carácter indiscutible de poesía culta, pero siguen los cauces de las formas líricas tradicionales en cuanto a rima y brevedad. Bécquer había distinguido dos tipos de poesía en su época:

  • Hay una poesía magnífica y sonora; una poesía hija de la meditación y del arte, que se engalana con todas las pompas de la lengua, que se mueve con una cadenciosa majestad, habla a la imaginación, completa sus cuadros y la conduce a su antojo por un sendero desconocido, seduciéndola con su armonía y su hermosura.
  • Hay otra natural, breve, seca, que brota del alma como una chispa eléctrica, que hiere el sentimiento con una palabra y huye, y desnuda de artificio, desembarazada dentro de una forma libre, despierta, con una que las toca, las mil ideas que duermen en el océano sin fondo de la fantasía. (Esta última es la poesía de Bécquer).

Lo primero que destaca en el lenguaje de las Rimas es su escasez de adjetivos. También fue parco en el uso de metáforas y otros tropos. No hay oscuridad en su poesía. Sí utiliza, en cambio, con frecuencia la anáfora y, en general, muy ricas y diversas estructuras paralelísticas; tanto sintácticas como semánticas. También aparece con frecuencia el hipérbaton. Bécquer huye de la poesía narrativa y retórica tan frecuente en su tiempo. No hay narración en las Rimas, aunque sí descripción. Lo que constituye el centro lírico de sus poemas es su sentimiento; lo demás es lo circunstancialmente mínimo para que se comprenda la expresión de su sentir. El secreto de la profunda impresión que ha causado la poesía de Bécquer es ese saber decir, íntimo y confidencial, sin retóricas huecas ni pretensiones de brillantez, intentando expresar su sentir clara y exactamente, con los mínimos elementos necesarios.

 

Se ha dicho que las Rimas son la historia de un amor desgraciado. En efecto, los temas dominantes son la búsqueda del tú amoroso y la confrontación y el antagonismo entre el tú de la amada y el yo del poeta. Como aspectos parciales, el tú de la amada se concreta en poemas en los que se canta su belleza, dormida o despierta, aunque también en otros, la mujer fatal, engañadora, cínica o estúpida. El yo del poeta se concreta en poemas en los que aparece ilusionado y enamorado o dolorido, hastiado y decepcionado.

 

  • Importancia  de Bécquer, en palabras de Vicente Gaos

Bécquer es uno de los grandes, auténticos poetas de nuestra historia literaria y como tal no puede dejar de estar vigente hoy día. [...] La poesía española del siglo XX tiene su punto de partida en el autor de las Rimas. [...] Bécquer se hace patente, y su huella es profunda, en los autores del 27, como antes en Unamuno, Machado y Juan Ramón Jiménez. [...] El significado de su vigencia es más amplio e importante. La sensibilidad que inaugura Bécquer, en su forma expresiva, no ha caducado. Existe un vínculo vivo que sigue religando lo lírica de hoy a la de Gustavo Adolfo. [...] Su vigencia es la de un poético escalofrío, la de una temperatura, la de una atmósfera que todavía estremece, enciende y envuelve la poesía española, pasados cien años desde la muerte de Bécquer.

  • Bécquer - Rimas y Leyendas

LA PROSA EN EL ROMANTICISMO

La prosa durante el Romanticismo se centró sobre todo en la novela y en los artículos periodísticos.

La novela histórica trata temas legendarios medievales que son reconstruidos con la mayor veracidad posible. Los románticos, para hacer triunfar sus ideas, solían reunirse en algún café donde intercambiaban sus opiniones. El medio más eficaz para difundirlas en aquella época era el periódico. Se esforzaron en fundar revistas y periódicos en los que exponían sus ideas y combatían a los neoclásicos.

AUTORES

  • ENRIQUE GIL Y CARRASCO

Nació en Villafranca del Bierzo (León) en 1815. Estudió en Ponferrada, Astorga y Derecho en la Universidad de Valladolid. En 1836 se instaló en Madrid donde conoció y entabló amistad con Espronceda y otros escritores románticos. Publicó sus escritos en varios periódicos madrileños. A partir de 1844 trabajó como diplomático en Alemania. Murió en Berlín en 1846 de tuberculosis. Escribió poemas llenos de melancolía pero es más conocido como el autor de la novela histórica más importante del Romanticismo: El señor de Bembibre.

En esta novela, Enrique Gil y Carrasco recrea en forma novelada un episodio de la historia: la caída de la poderosa Orden Caballeresca de los Templarios. Los caballeros del Temple habían tenido varias posesiones en la comarca del Bierzo. En la obra se mezcla una patética historia de amor con la narración de los difíciles años del final de la Orden y con la descripción del bello paisaje del Norte de León.

  • MARIANO JOSÉ DE LARRA (1809-1837)

Nació en Madrid en el año 1809 como hijo de un médico liberal exiliado. Se educó en Francia, lo cual le permitió conocer perfectamente el idioma, y pudo ponerse en contacto con la cultura francesa y vivir desde su infancia en un ambiente liberal y progresista. En Madrid inició su vida literaria. A los veinte años se casó, aunque fue un fracaso. Se enamoró de una mujer casada, Dolores Armijo, con la que mantuvo hasta el final unas relaciones amorosas irregulares y turbulentas. Los desengaños ante la situación política, social y económica del país y sus propios problemas personales le condujeron a un pesimismo total. El abandono de su amante fue la gota que colmó el vaso. Larra se suicidó en el año 1837 disparándose un tiro en la sien delante de un espejo, con sólo 28 años. Fue un hombre muy inteligente y crítico hiriente y mordaz, dotado de un gran poder de observación y de una profunda ironía. Defendió siempre la libertad social y política y denunció hasta darse por vencido los grandes males de la vida española. Larra es romántico por su independencia, por su liberalismo militante, por su vida amorosa y atormentada y por su final trágico.

Larra compuso poemas poco importantes, algunas obras dramáticas y una novela histórica, El doncel de don Enrique el Doliente (1834). Pero la importancia de Larra en la literatura española radica en los artículos periodísticos. De él se ha dicho que es el mejor periodista español de su tiempo y el creador del periodismo moderno. Desde muy joven fundó diversas publicaciones satíricas y colaboró en importantes revistas y periódicos de su época. Empleó diversos seudónimos para firmar sus colaboraciones, hasta adoptar definitivamente el de "Fígaro". Los doscientos artículos periodísticos que escribió suelen agruparse en tres apartados: artículos de costumbres, artículos políticos y artículos literarios. Los políticos y literarios tienen hoy en día menos interés. En los primeros, los más famosos en su tiempo, testimonia su ideología liberal. Los literarios menos agresivos, comentan obras y autores, y trazan un sombrío panorama del momento literario español, criticando su dependencia de la literatura extranjera.

Los artículos de costumbres son más interesantes y, en su mayor parte, plenamente actuales y los mejores desde el punto de vista literario. Larra no se queda en la pura descripción pintoresca; lo que persigue es la crítica de lo que observa y, además, se proyecta personalmente, aportando su dolorida experiencia a lo que escribe. La crítica de Fígaro, mordaz, pesimista y satírica, se dirige a lo que él llamó el <>: el atraso, la pereza y holgazanería, la falta de educación, la hipocresía, la vanidad y la ignorancia. Casi todos estos artículos tienen una misma estructura: un comienzo generalizador, en el que plantea el problema, y una segunda parte que desciende a casos concretos - tipos, anécdotas, situaciones - para exponer con más garra y más plasticidad el tema, con un lenguaje directo y popular. El estilo de Larra es claro, directo y efectivo. Se debe destacar la ironía, el humor y el dominio de toda clase de recursos estilísticos. Se ha afirmado que con él comienza la prosa contemporánea en la Literatura española: otro aspecto más de su modernidad.

EL TEATRO EN EL ROMANTICISMO

El Romanticismo, con su imaginación, logra despertar el interés por el teatro al estrenarse en 1835 Don Álvaro, del Duque de Rivas. El mayor éxito del teatro romántico lo alcanzó la obra Don Juan Tenorio, de José Zorrilla, en 1844.

  • Características
  • Desaparecen las rígidas normas neoclásicas. Los escenarios son muy variados y el tiempo se acorta o se alarga a gusto del autor.
  • Temas. Preferencia por los temas legendarios, caballerescos o de la historia nacional.
  • Técnicas. Aumenta el número de actores y se mezcla la prosa y el verso.
  • El tono de la obra es vibrante. Abundan las escenas violentas, duelos, suicidios, muertes, ambientes sepulcrales...

REPRESENTANTES DEL TEATRO ROMÁNTICO

  • Ángel Saavedra Duque de Rivas


Ángel María de Saavedra y Ramírez de Baquedano, Duque de Rivas,  Poeta y dramaturgo español. Nació el 10 de marzo de 1791 en el seno de una familia aristócrata cordobesa.  Cursó estudios en el Seminario de Nobles de Madrid y posteriormente ingresó en el Ejército. Sobresalió en la guerra de Independencia contra los franceses en 1808. Su amistad con Manuel José Quintana le orientó hacia las artes y la participación política liberal. Fernando VII le condenó a muerte pero escapa a Londres donde conoció la obra de Shakespeare, Walter Scott y lord Byron; después estuvo en Francia, Italia y Malta. Regresó a España en 1834 tras la muerte del rey y participó de lleno en la vida política; fue embajador en Francia, presidente del Consejo de Estado (1863) y director de la Real Academia Española, desde 1862 hasta su muerte.

 

Su inició en la literatura lo hizo con un libro de poemas, Poesías (1814), de corte neoclásico, tal vez por la influencia del poeta español Manuel José Quintana.  Escribió la obra Don Álvaro o la fuerza del sino, primer drama romántico que triunfó en España. En 1841 publicó sus Romances históricos, en los que recrea una serie de leyendas y personajes de nuestro pasado histórico. Utiliza un lenguaje sobrio y seguro con el que consigue descripciones exactas de personajes, atuendos y ambientes. El Duque de Rivas falleció el 22 de junio de 1865 en Madrid. 

  • José zorrilla (1817 – 1893).

Aunque nació  en una familia adinerada y prestigiosa, Zorrilla vivió alejado de ella porque prefirió llevar una vida bohemia y viajera, aunque llena de estrecheces económicas. Cultivó tres géneros literarios:


• La poesía: en 1840 se publicaron ocho tomos de poesías bajo el título Cantos del trovador, de carácter lírico y narrativo.

• Las leyendas: recogió temas de la tradición popular, vidas de santos, romances, etc. Entre ellas destacan: El capitán Montoya, A buen juez, mejor testigo.

• Dramas: su producción dramática es muy extensa. Se estrenaron en vida del autor más de treinta obras. Entre las  más importantes destacan: El zapatero y el rey, El puñal del godo, Sancho García. Su obra cumbre, Don Juan Tenorio,, se estrenó en 1844.

5.2 SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XIX: REALISMO Y NATURALISMO

El Realismo desarrolla ciertas facetas del Romanticismo, intensifica algunos de sus aspectos, prescinde de otros e innova. A partir de la década de los 80 aparece una nueva corriente novelística, procedente de Francia, que se llamó Naturalismo.

 Introducción y marco histórico

Los inicios del realismo hay que situarlos en 1848 con los movimientos revolucionarios de la clase obrera, influida por la obra de Marx y Engels -El Manifiesto -. Esta época posterior al Romanticismo se caracteriza por profundas transformaciones sociales: éxodo rural a las ciudades, gran crecimiento demográfico, una burguesía cada vez más conservadora. Es la época de la Revolución Industrial en Inglaterra y algo después en otros países europeos, una época en la que se da un progreso técnico con nuevos inventos y un desarrollo de la industria y el comercio nunca visto hasta ese momento.

Predomina en esta época la filosofía positivista que postula que el saber se basa en la experiencia y en la ciencia y que el método a aplicar para toda investigación debe ser el método experimental. Esta filosofía favorece enormemente el desarrollo de las ciencias naturales y sociales, enormes avances científicos - el evolucionismo de las especies, la electricidad, la máquina de vapor. En la literatura esta transformación se refleja en el surgimiento del realismo y del naturalismo. El Realismo tiene como nota característica principal su descripción de la vida tal como es y su reflejo de forma objetiva. El Naturalismo es un movimiento de origen francés que lleva el realismo al extremo.

Características del Realismo

El realismo se caracteriza por centrarse principalmente en personajes de la burguesía. Es un reflejo de la burguesía, normalmente en forma de novela y busca retratar la realidad social con exactitud y objetividad a través de descripciones verosímiles y para ello se basa en una meticulosa observación de la realidad. Los autores realistas normalmente utilizan un punto de vista omnisciente y son frecuentes los comentarios del autor con la finalidad de influir en la opinión del lector. Por otra parte llama la atención el empleo de un estilo natural y de un lenguaje coloquial.

Características del Naturalismo

El Naturalismo es el Realismo llevado al extremo. Basado en el método científico y en el determinismo, recurre frecuentemente a ambientes inusuales o desagradables, personajes también inusuales y a una estricta aplicación del método científico.

Realismo y Naturalismo en España

La segunda mitad del siglo XIX, se caracteriza por ser una época de gran inestabilidad, por las constantes tensiones políticas. Se dan una continua alternancia entre conservadores y progresistas y numerosos cambios políticos:

  • 1844 - 1854: Moderantismo
  • 1854 - 1856: Progresismo
  • 1856 - 1868: Unión Liberal
  • 1868 - 1874: Sexenio Revolucionario
  • 1875 - 1902: Restauración monárquica

La Revolución de 1868 - "La Gloriosa" - supone la caída de Isabel II y pone de manifiesto el ascenso de la burguesía. Este período está marcado por el fracaso político. Con la vuelta a la monarquía conservadora se logra cierta estabilidad política con una alternancia pacífica entre partidos y cierta prosperidad económica.

Desde la Restauración se obra una transformación de la sociedad española. En la etapa anterior, en el Romanticismo primaba la ensoñación, se exaltaba la libertad individual. En esta etapa se da una consolidación de la burguesía ya no tan interesada en las ensoñaciones como en lo práctico lo que supone el campo de cultivo perfecto para el realismo: se quieren conocer las cosas tal y como son.

Aumenta el número de lectores en esta etapa y la importancia de los periódicos que cobran mucha influencia en la opinión pública, también a través de las novelas por entregas.

En esta época surgen también distintas corrientes ideológicas:

  • Tradicionalistas: el catolicismo, contrario a las innovaciones científicas y filosóficas.
  • Krausistas: postulaban una moral basada en la humanidad y la tolerancia Aplicaron sus ideas a la enseñanza, laica y moderna, crearon la "Institución Libre de Enseñanza" e influyeron en algunos escritores (Galdós, Clarín...

La novela realista: Leopoldo Alas Clarín y Benito Pérez Galdós

La larga tradición realista de la literatura española así como el realismo europeo tienen una gran influencia sobre la narrativa realista española que se caracteriza por el empleo de nuevas formas como la novela histórica, la novela por entregas o el cuadro de costumbres.

En la narrativa realista se reflejan, dependiendo del autor, distintas ideologías. Así se reflejan las ideas liberales y progresistas en las obras de Galdós y de Clarín con un enfoque más realista mientras que predominan las ideas católicas y tradicionalistas en las obras de Alarcón o Pereda con un realismo más limitado.

En todos los autores se aprecia además un marcado carácter regionalista. El espacio será distinto según el autor. El lugar escogido por Galdós será Madrid, Clarín escogerá Asturias, frente a Pereda que se centra en Cantabria.

El naturalismo en España, por su parte, tiene poca influencia y es difícil de distinguir del realismo.

Características de la novela realista

La literatura realista se caracteriza por:

  • la escasez de la narración
  • el predominio de larguísimas descripciones
  • las descripciones de ambiente muy precisas y verificables en la realidad
  • el empleo de un registro coloquial con rasgos propios del ambiente que se describe (empleo de distintos registros por los protagonistas en función de su profesión y procedencia geográfica)
  • el intento de actitud objetiva por medio de descripciones pero, aún así, el autor transmite su opinión.
  • el estilo natural y relativamente sencillo

La novela realista goza de gran popularidad. Su intención era la de representar fielmente la sociedad y los ambientes. Entre otros, cabe señalar como motivos de su éxito el aumento de la población que sabe leer y escribir que pasa de un 5% a aproximadamente un 40%, la inclusión en los periódicos de folletines novelescos, el nacimiento de la novela por entregas. Así las novelas alcanzan incluso a las clases más bajas

Autores de la novela realista

 

  • Benito Pérez Galdós (1843 - 1920)

Benito Pérez Galdós nació en Gran Canaria, pero estudió en Madrid, aunque finalmente dejó los estudios para dedicarse a escribir. Sus ideas políticas le acabaron perjudicando y en los últimos años de su vida Quedó ciego y atravesó por dificultades económicas.

Es el escritor realista que más escribió y entre su obra hay que destacar:

  • Los episodios nacionales son una crónica de conflictos importantes en España. Superó el romanticismo tratando historia reciente
  • Las novelas de primera época ataca la intolerancia y el fanatismo, especialmente entre progresistas y tradicionalistas
  • En las "Novelas españolas contemporáneas" describe la sociedad contemporánea sin defender una ideología en concreto sino que permanece imparcial. La obra destaca por la mayor profundidad y complejidad de los personajes.
  • Por otra parte, ni siquiera en las Novelas de tema espiritual, que tratan temas espirituales, abandona observación detallada

El gran mérito de Galdós fue su arte al trazar el panorama de la sociedad española de su época. Superó el costumbrismo regional de otros autores y trata la división de progresistas y tradicionalistas proponiendo como única solución la Tolerancia y la armonía.

  • Leopoldo Alas Clarín (1852 - 1901)

Leopoldo Alas Clarín nació en Zamora, pero vivió en Oviedo. Fue muy influenciado por los krausistas y un firme de defensor de las ideas liberales y republicanas. Destacó por ser muy crítico y sensible a las injusticias. Entre su obra crítica hay que resaltar sus ensayos que destacan por su certeza de juicio. Como crítico literario (Novedades literarias, corrientes literarias...) fue un Gran defensor de Galdós.

Su obra narrativa destaca por sus cuentos y novelas cortas. Llama la atención sobre la misma su espíritu crítico y su sensibilidad por situaciones humanas. También fue el autor de dos novelas largas: "La Regenta" "Su único hijo" . Mientras sus cuentos tuvieron mucho éxito, La Regenta no tuvo éxito hasta mucho más tarde. Destaca La Regenta por la psicología de los personajes, la perfecta estructuración y la técnica narrativa moderna.

  • Juan Valera: vida y obra

Nació en Cabra, España el 18 de octubre de 1824, en el seno de una familia aristocrática. Realizó estudios universitarios en Granada y Madrid. Entró en el servicio diplomático como acompañante del duque de Rivas, embajador en Nápoles, donde se dedicó a la lectura y al estudio del griego. Estuvo también en Portugal, Rusia, Brasil, Estados Unidos, Bélgica y Austria. En 1861 ingresó en la Real Academia Española. Escribió artículos periodísticos y ensayos, tales como Sobre el Quijote (1861) y Estudios críticos sobre literatura, política y costumbres de nuestros días (1864). Su talento de novelista, visible en la gracia del estilo, hecho de formas sencillas y de frases cortas, se revela en Pepita Jiménez (1873), Las ilusiones del doctor Faustino (1875), Doña Luz (1879) y Juanita la larga (1895). Valera es un escritor de difícil clasificación; atacó tanto el romanticismo como el realismo y el naturalismo. Consideró que el arte no tiene ningún objetivo, excepto servir a la belleza, crear arte, pero tampoco se adscribió a los movimientos claramente esteticistas de final de siglo como el -arte por el arte- o el simbolismo; elogió la obra de Rubén Darío pero tampoco se le puede considerar modernista. Murió en Madrid en 1905. 

6. EL SIGLO XX. LITERATURA CONTEMPORANEA. EL MODERNISMO Y LA GENERACIÓN DEL 98

La literatura española contemporánea se refiere a la literatura española de finales del siglo XIX y siglo XX. Se puede decir que comienza con el Modernismo.

6.1 EL MODERNISMO

     Es un movimiento literario  que surge en Hispanoamérica hacia 1880 y cuyo objetivo estético es la búsqueda de la belleza como medio para huir de la realidad cotidiana y de mostrar su desacuerdo con la materialista sociedad burguesa. El Modernismo será introducido en España por el poeta nicaragüense Rubén Darío (1867-1916), sobre todo a raíz de una visita a Madrid en 1892. Este movimiento triunfa en España hasta el comienzo de la Primera Guerra Mundial.

Características del modernismo:

  • Renovación formal, que se plasma en la búsqueda de la armonía, la perfección, la belleza.
  • Esto se consigue a través del predominio de los valores sensoriales (así, destaca la renovación del lenguaje con vocabulario de los campos semánticos del color, de los efectos sonoros, etc.) Esto se traduce en un copioso empleo de sinestesias (verso azul, esperanza olorosa, risa dorada, blanco horror, sol sonoro, etc.)
  • El léxico se enriquece con cultismos y voces de exótica resonancia (unicornio, pavanas, ebúrneo, cisne, etc.)
  • Para conseguir el ritmo y la armonía, los Modernistas proponen una renovación métrica en la que predominará el uso del verso alejandrino.

Temas:

  • Actitud ante la vida similar a la del escritor romántico, ya que sienten un malestar ante la sociedad burguesa a la que consideran vulgar y contra la que mantienen una postura inconformista ,que se refleja en un estilo de vida bohemio.
  • Predominio (sobre todo en una primera etapa) de temas relacionados con lo legendario, lo pagano, lo exótico, lo cosmopolita. El cosmopolitismo se plasma sobre todo en la devoción y la admiración que sienten por París, con sus cafés, sus elegantes salones, la vida bohemia, etc.
  • “El escapismo”: el escritor se evade de la realidad adentrándose en un mundo de ensueño, exótico, pagano. Gusto por situarse en espacios y tiempos lejanos (la E.M., la antigüedad clásica, el mundo dieciochesco,...). Aparecen así: dioses, ninfas, caballeros y marquesas, viejos castillos, jardines perfumados, cisnes y libélulas, piedras preciosas, marfil, etc. Todo con la intención de escapar de una realidad que les resulta hostil, al igual que a los románticos, pero con un lenguaje más colorista.  Los modernistas crearon su mundo propio ideal que les permitiera afrontar la vida rutinaria. (Decía Rubén Darío:”Veréis en mis versos princesas, reyes, cosas imperiales, visiones de países lejanos: ¡qué queréis!, yo detesto la vida y el tiempo en que me tocó nacer”.)
  • La melancolía es un tema central (con predominio de la presencia de lo otoñal, lo crepuscular, la noche)
  • El amor y el erotismo, contraste entre un amor delicado (con la mujer idealizada) y un intenso erotismo (plagado de sensuales descripciones). Se trata de un amor imposible.
  • Exaltación de lo hispánico frente a la cultura anglosajón.

Recursos:

  • Utilización de una gran cantidad de recursos fónicos como onomatopeyas, aliteraciones, etc.
  • Uso abundante de otras figuras literarias como metáforas, alegorías, paralelismos y sinestesias.
  • Empleo frecuente de adjetivación y de palabras exóticas, cultas y sugerentes que expresen sus sentimientos.
  • Recuperación de algunos tipos de versos poco utilizados, como el alejandrino.
  • Versificación por pies (distribución idéntica de acentos en grupos de sílabas iguales) para conseguir una acentuación del ritmo.
  • Algunos escritores españoles del Modernismo son: Manuel Machado, Antonio Machado, Ramón del Valle-Inclán, Juan Ramón Jiménez…

Ramón María del Valle Inclán (1869-1936)

Escritor español, nacido en Villanueva de Arosa (Pontevedra) y fallecido en Santiago de Compostela. Pasó su infancia y adolescencia en su comarca natal y cursó la carrera de abogado en la Universidad de Compostela. A los veinte años se trasladó a México, de donde regresó poco después. En 1895 inició en Madrid sus tareas literarias con cuentos y artículos, publicados en la prensa, que permitían vislumbrar al futuro maestro. Recorrió gran parte de América del Sur y de 1914-18 vivió en Francia Fue uno de los grandes autores de principios de siglo XX en España, ejemplo de modernismo literario y miembro de la llamada Generación del 98.

Su obra es vasta y toda ella marcada por un sello inconfundible; en cuanto a la poesía, sus versos están hoy demasiado olvidados, porque su calidad pictórica y musical no responde a los gustos que han venido luego; pero no pierden su vigencia.  Mejor pervive su obra narrativa, cuya exquisitez expresiva parece contraponerse, aun con exageración, al descuido prosaico de los narradores españoles de la segunda mitad del siglo XIX. Quizá su obra más famosa sea la tetralogía de Sonatas (1902-05), cuyo protagonista, el marqués de Bradomín, «feo, católico y sentimental», tiene algo de Don Juan, pero trasladado a unas atmósferas inesperadas -la mexicana, que en realidad es imaginaria, o la gallega, en la de Otoño-. Aquí Valle-Inclán ha creado un género de escasa resonancia en lo sucesivo: la que podríamos llamar «novela artística», pintada con refinada morosidad, creando una densa neblina de irrealidad lírica.

Seguramente contiene mayor virtuosidad su genial novela seudo-americana Tirano Banderas (1926), que, sin verdadera experiencia de la tierra de ultramar, se pone a la cabeza de las narraciones revolucionarias y paisajistas que luego han sido predilectas de los novelistas de Hispanoamérica. Ya es característico el hecho de que en su estilo, aun pretendiendo ser un relato de ambiente mexicano, se mezclen las expresiones típicamente mexicanas con las argentinas; todo ello, desde luego, sin perder los giros propios, madrileños y regionales, tan explotados y personalizados siempre por Valle-Inclán. Pero, una vez que el oído acepta tal polifonía, es preciso rendirse a la evidencia de que esta novela del «generalito» es una pieza maestra, aun dentro de toda su irrealidad de segunda mano. 

Con todo, el gran legado de Valle-Inclán hubiera podido ser el ciclo, apenas comenzado, El ruedo ibérico (iniciado en 1920), que quiso renovar el género galdosiano de los Episodios nacionales, tratándolo con todo lujo de estilismo. Sin embargo, La corte de los milagros (1927) y Viva mi dueño (1928), llegan a quedarse demasiado enredadas en las volutas de la expresión recargada, aunque son una sabrosísima estampa imaginada de la España de Isabel II, figura ésta que tanto obsesionó a Valle-Inclán -también en el teatro, en Farsa y licencia de la Reina Castiza-. Tal vez para el lector medio, el Valle-Inclán novelista puede tener su más grato acceso en Los cruzados de la causa (1908), trilogía de novelas de la Guerra Carlista.

Cuestión aparte es la del teatro de Valle-Inclán, algunas de cuyas piezas siguen representándose en escenarios de minoría. Por un lado, hallamos en él una sección de obras líricas, a veces demasiado ornamentadas y convencionales (Cuentos de abril), pero a veces sugestivas en su calidad lírica (Romance de lobos), y, sobre todo, las obras que Juan Ramón Jiménez admiraba como su «teatro gallego». 

Pero lo más característico del teatro valleinclanesco es su línea de «esperpentos», piezas de agrio colorido y acción violenta, donde las figuras son caretas grotescas o figurones de un solo trazo. Este singular mundo teatral va desde la brutalidad de Ligazón al falsete guiñolesco de Los cuernos de Don Friolera (o en otro corte, desde la pasión intensa de La cabeza del Bautista a la caricatura fúnebre de El terno del difunto). Aquí está probablemente la más fecunda sugestión dejada por Valle-Inclán para lectores y creadores sucesivos, aunque las costumbres del público teatral no hayan dado hasta ahora plena vigencia a este legado escénico; su talento tuvo su mejor logro en las tablas, donde todo personaje debe estar reducido a unos pocos trazos y a unos pocos modos de expresión, más bien que en la novelística, cuya obligación de narrar queda interferida por el explayamiento de Valle-Inclán en la ornamentación del estilo.

Los años siguientes están marcados por la alternancia entre períodos de reconocimiento y cargos públicos con otros de penurias económicas. Se divorcia de su esposa y ve rechazada definitivamente su candidatura a la Academia.  Muere en Santiago el 4 de Enero de 1936. 

6.2 LA GENERACIÓN DEL 98

  • ¿QUE ES?

Podemos definir la generación del 98 de una manera amplia, como un conjunto de escritores, pensadores, científicos, artistas etc., que se sienten profundamente afectados por la crisis de valores de fines del XIX; y, que creen que la guerra de 1898, y la pérdida de los últimos restos de lo que había sido el imperio español, es un momento adecuado para la regeneración moral, social y cultural del país. En este sentido forman parte de la generación del 98 médicos como Santiago Ramón y Cajal, historiadores como Ramón Menéndez Pidal, pintores como José Gutiérrez Solana o escritores como Miguel de Unamuno

A los escritores de la generación del 98 les interesa la renovación formal del arte que proponen los modernistas, pero se diferencian de ellos porque buscan un estilo sencillo y antiretórico, renuevan y enriquecen la lengua con neologismos, pero prefieren recuperar léxico tradicional castellano caído en desuso, a introducir las muchas palabras exóticas, sonoras, cosmopolitas, que encontramos en cualquier texto modernista. Si el modernismo encuentra en la poesía su género literario más representativo, el grupo del 98 cultivará la prosa, la novela y sobre todo el con ensayo, como género adecuado para dar rienda suelta a sus inquietudes.

  • CARACTERÍSTICAS.

Tras la pérdida de las colonias de América en 1898, año del que recibe el nombre esta Generación, sus miembros reaccionan de manera similar:

  • Se rebelan y protestan ante el atraso de nuestro país. Esto hace que propongan soluciones para la reconstrucción de la agricultura, la educación, la cultura y la economía del país. También proponen la integración de España en Europa.
  • Exaltan nuestros valores nacionales y patrióticos, a medida que adquieren un mayor conocimiento y aprecio de España.
  • Su afán reformador hace que adopten un determinado estilo literario para exponer sus ideas:

Lenguaje sencillo y expresivo que rompe con la retórica recargada de la época.
Vocabulario apropiado, con el fin de reflejar de la forma más justa posible lo que se quiere expresar. De ahí que abunden palabras cultas, extranjeras y populares.
- Predominio de la oración simple, concisa y breve, evitando los párrafos largos y la subordinación
.

Autores españoles del Modernismo y la generación del 98

     El poeta modernista más famoso es el escritor nicaragüense Rubén Darío, autor de libros en los que, frecuentemente, mezcla la prosa con el verso como Azul. Otros títulos suyos son Prosas profanas y Cantos de vida y esperanza. Aunque muchos poetas siguieron ciegamente a Rubén Darío, los mejores  poetas pronto mostraron signos de individualización y siguieron caminos más personales, aunque con la influencia de la estética modernista.

     El modernismo español, en su faceta más preciosista, colorista y retórica, tuvo escasa duración. Los escritores iniciaron pronto una búsqueda de temas metafísicos y trascendentales, tanto personales, como universales, y se centrarán progresivamente en la tradición y realidad de su propio país. De los autores más conocidos, tres  tuvieron una etapa modernista:

  • Juan Ramón Jiménez 

Gran impulsor del Modernismo en España. En su primera etapa, “sensitiva”, destaca entre otras Arias Tristes caracterizada por el Modernismo más brillante: tonos grises e intimistas, belleza y naturaleza. En su segunda etapa, “intelectual”, destacan Diario de un poeta recién casado Poesía, obras en las que busca una poesía pura, despojándose de lo sensorial y alcanzando lo absoluto, buscaba en la poesía la belleza perfecta y eliminando todo lo innecesario. En su tercera etapa “suficiente”, en el exilio, la poesía intensifica el camino del conocimiento. En esta etapa destaca La estación total. Otras obras importantes de Juan Ramón fueron: Almas de violeta, Dios deseado y deseante, Eternidades y, sin olvidar su obra en prosa Platero y yo.

  • Miguel de Unamuno y Jugo

Nació en Bilbao en 1864. Estudió Filosofía y Letras en Madrid y fue catedrático de griego en la Universidad de Salamanca donde ejerció muchos años como rector. A causa de su oposición a la Dictadura de Primo de Rivera, fue desterrado a la isla de Fuerteventura. Regresó en 1930 a Salamanca donde murió el 31 de diciembre de 1936. Unamuno es el escritor más representativo del 98 y todos sus compañeros de Generación admiraron y respetaron su formidable y contradictoria personalidad, la profundidad de su pensamiento y su estilo apasionado.

Toda su obra está llena de preocupación y problemática filosófica; pero sin perder su valor literario. El autor siente una gran angustia ante la muerte y un deseo de vida eterna que permita al hombre seguir existiendo. El problema religioso y la búsqueda angustiada de Dios son un tema constante en su vida y en su obra. Su estilo no tiene un claro propósito artístico; es seco, robusto y no siempre elegante, pero extraordinariamente exacto e incitante. Le interesa expresar su mundo interior y convencer a los lectores, por ese orden. De ahí que su tono sea apasionado y que sus razonamientos no estén ordenados, sino en un continuo movimiento de vaivén. Su vehemencia hace que utilice cadenas de sinónimos como si con una sola palabra no bastara para expresar todo su complejo y rico mundo interior.

Su producción literaria es muy extensa, utilizando todos los géneros literarios:

  • La novela es el género que utiliza para expresar sus propios problemas personales como la sed de inmortalidad, el sentido trágico de la vida y la lucha entre la razón y la fe. Destacan: La tía Tula, Abel Sánchez, San Manuel Bueno, mártir, Niebla.
  • En poesía deja ver su honda preocupación religiosa. El Cristo de Velázquez, Teresa, Cancionero.
  • Ensayos y artículos en los que Unamuno expone sus preocupaciones patrióticas y el futuro del hombre más allá de la muerte. Vida de Don Quijote y Sancho, Del sentimiento trágico de la vida, La agonía del cristianismo.
  • Cuentos, como los recogidos en el libro El espejo de la muerte.
  • Dramas. Soledad, Raquel, El otro.
  • Azorín, José Martínez Ruiz

Se llamaba José Martínez Ruiz. Nació en Monóvar (Alicante) en 1873 y vivió en Madrid dedicándose al periodismo y a la literatura. Pasada su juventud vivió una vida tranquila sin hechos destacables y murió en 1967. Sintió profundamente los problemas de España y centró su atención en Castilla: sus pueblos, sus hombres, su paisaje y su pasado histórico y literario.

Su estilo es muy personal, llamando poderosamente la atención su arte descriptivo. Es capaz de percibir los más mínimos e insólitos detalles de la realidad. Se vale de una técnica impresionista muy cercana a la utilizada por la pintura o por el cine, que consiste en seleccionar unos cuantos detalles significativos de lo que quiere describir para darnos, a través de ellos, la esencia íntima de la realidad descrita. Su prosa, de estilo inconfundible, se caracteriza por una elegante, primorosa y elaborada sencillez. La sintaxis es simple: frases cortas, normalmente coordinadas o yuxtapuestas. El léxico, por el contrario, tiene gran riqueza y precisión.

  • Novelas: La voluntad, Antonio Azorín, Las confesiones de un pequeño filósofo.
  • Ensayos: Al margen de los clásicos, La ruta de Don Quijote.
  • Libros de paisajes: Los pueblos, Castilla.
  • Teatro: Old Spain, Lo invisible.

Pío Baroja

Nació en San Sebastián en 1872; murió en Madrid en 1956. Fue médico pero abandonó su carrera para dedicarse a la literatura. Viajó mucho; sin embargo, su vida fue bastante tranquila. Baroja fue un hombre solitario, independiente y profundamente sincero. Su visión de la realidad española es amarga y pesimista, lo cual se refleja en sus obras, pero también se plasma su espíritu sensible lleno de humor y, a veces, de ternura. Critica claramente los vicios que aquejan a los españoles con una marcada intención reformista.

Todas las obras de Baroja pertenecen al género narrativo: novelas, cuentos y narraciones cortas. Su estilo es vigoroso, dinámico y expresivo. Irrespetuoso con las reglas gramaticales, no busca la corrección sintáctica y léxica, sino la sencillez y la expresividad. Sus personajes suelen ser rebeldes, arrojados e intrépidos en contraste con su falta total de fe en el mundo y en la acción.

Escribió sesenta y seis novelas además de otras narraciones. Entre ellas destacan: La busca, Mala hierba, Aurora roja, La casa de Aizgorri, El mayorazgo de Labraz, Zalacaín el aventurero, Camino de perfección.

  • Ramón María del Valle-Inclán

Nació en Villanueva de Arosa (Pontevedra) en 1866 y murió en Santiago de Compostela en 1935. Después de una accidentada estancia en México, paso la mayor parte de su vida en Madrid; aunque siempre estuvo vinculado a su tierra gallega. Fue conocido tanto por el valor de su obra literaria como por su extraña figura: largas melenas y barbas, vestidos estrafalarios y gestos desmesurados de gran señor. Perdió su brazo izquierdo en una pelea. Dirigió en Roma la Academia Española de Bellas Artes.

Aunque estudiamos a Valle-Inclán dentro de la Generación del 98, no mostró ningún interés por muchos de los problemas ideológicos que preocuparon a los hombres de su generación. Sus preocupaciones son fundamentalmente estéticas.

Cultivó todos los géneros literarios, pero destacó en la novela y en el teatro. Demostró el magnífico dominio que poseía sobre los recursos expresivos del idioma. Su estilo está marcado por dos etapas bien diferenciadas. Las obras de la primera están escritas en una prosa refinada y exquisita, llena de musicalidad y de sensaciones de color. La segunda se caracteriza por una visión pesimista de la realidad, que se expresa a través de un lenguaje desgarrado y de un humor deformante. Crea los esperpentos: obras en las que deformaba sistemáticamente la realidad mediante la creación de personajes grotescos que se mueven en ambientes raros y sorprendentes.

  • Sus obras de la primera etapa:

- Novelas: Las cuatro Sonatas, Los cruzados de la causa, El resplandor de la hoguera, Gerifaltes de antaño.

- Teatro: Águila de blasón, Romance de lobos.

- Poesía: El pasajero.

  • A la segunda etapa pertenecen:

- Novelas: Tirano Banderas.

- Teatro: Luces de bohemia.

- Poesía: La pipa de Kif.

  • Antonio Machado

Nació en Sevilla en 1875; pero siendo aún muy pequeño se trasladó a Madrid con su familia. Fue profesor de Francés en los institutos de Soria, Baeza, Segovia y Madrid. Cuando vivía en Soria, se casó con Leonor Izquierdo. Consiguió un beca para ampliar sus estudios en París, pero tuvo que regresar a causa de la enfermedad de su esposa. Su muerte causó en el poeta un gran dolor que marcó toda su vida. Al estallar la guerra civil española, su espíritu liberal y republicano hicieron que apoyara la causa del pueblo con su verso y con su ejemplo. En los últimos días de la guerra, como tantos otros, marchó a un pequeño pueblo de Francia llamado Collioure, donde murió en 1939.

La poesía de Antonio Machado gira en trono a tres temas principales: la intimidad del poeta, el paisaje o mundo exterior a él y su amor por Leonor, muerta al poco de casarse.

  • Su mundo interior está hecho de recuerdos, añoranzas, ensueños (mundos imaginarios creados por el deseo y la soledad); y por el sentimiento del paso del tiempo.
  • El paisaje es Castilla y es Andalucía, porque vivió en ambos lugares; son las gentes castellanas, su historia pasada y su vida presente. También es la realidad nacional vista con sentido crítico.
  • El amor de su mujer hace que salga por algún tiempo de su soledad y ensimismamiento. Pero vuelve a ellos cuando Leonor muere.

Entre sus obras en verso y con características modernistas escribió Soledades, Soledades, galerías y otros poemas. Con marcada influencia del 98 elaboró Campos de Castilla.

También escribió teatro: La Lola se va a los puertos; y prosa: Juan de Mairena, Abel Martín.

8. EL ENSAYO EN EL SIGLO XIX Y XX

El ensayo en la literatura española de los siglos XIX y XX

En El ensayo, al igual que el artículo periodístico, el autor expone libremente sus opiniones acerca de temas de interés político, histórico, filosófico, literario o científico. Se trata de un género cuya difusión en España se ha visto enormemente favorecida por la agitada y convulsa historia de nuestro país en los siglos XIX y XX y que refleja la situación del país y las inquietudes de sus pensadores.

A lo largo del siglo XIX, El ensayo, siempre vinculado a los problemas sociales, fue el vehículo de expresión de los debates ideológicos de la época. En España fue especialmente intensa la confrontación entre tradición y modernidad, condicionada por las luchas políticas. Los intelectuales españoles se alinearon en estos dos grandes bandos, por lo que sus textos a menudo tienen un carácter apologético y polémico.

En cuanto a la expresión, se acrecienta la influencia de la oratoria frente al estilo divulgativo y directo característico del ensayo en el siglo XVIII. Como en los discursos, predominan las frases largas, el tono elevado y retórico así como las referencias cultas. En el siglo XIX El ensayo perdió parte de su entidad como género propio al quedar situado entre el periodismo, que experimentó un desarrollo extraordinario, y los estudios más extensos y profundos. Así, buena parte del mejor periodismo, como el de Larra, puede considerarse dentro del género ensayístico.

Los pensadores tradicionalistas

Entre los ideales de los pensadores tradicionalistas o carlistas destacan el apoyo al absolutismo real y el mantenimiento del Antiguo Régimen y de los privilegios de la Nobleza y de la Iglesia. Proponían como rey al pretendiente Carlos, hermano de Fernando VII y su lema era: “Dios, Patria, Fueros, Rey.”

El apoyo estaba localizado en zonas geográficas concretas: Navarra, País Vasco, Aragón, Cataluña y el Maestrazgo y era liderado fundamentalmente por la población rural y el pueblo llano, además de ciertos elementos clericales y la pequeña nobleza campesina, opuestas a la población urbana, mayoritariamente liberal y burguesa. Entre los autores que podemos adscribir a la corriente tradicionalista destacan Marcelino Menéndez Pelayo, Jaime Balmes y Juan Donoso Cortés.

A) Marcelino Menéndez Pelayo (1856-1912)

Marcelino Menéndez Pelayo (1856 – 1912) nació en Santander en 1856, donde comenzó sus estudios en los que destacó como niño prodigio. Licenciando en filosofía y letras en Barcelona y doctorado en Madrid amplió sus estudios en Portugal, Francia e Italia, dedicó su vida al estudio, lo que le permitió llevar a cabo una obra extensa y erudita, especializada sobre todo en temas literarios.

A los 21 años obtuvo una cátedra en la Universidad Central de Madrid. Ingresó en la Real Academia Española a los 25 y en la de Historia un año después; fue diputado conservador por Mallorca (1884) y senador por la universidad de Oviedo (1892). Desde 1898 fue director de la Biblioteca Nacional.

Menéndez Pelayo contribuyó a la formación de la conciencia nacionalista burguesa en el período de la Restauración, con el que se identificó plenamente; a partir de ahí, su obra pudo ser la bandera intelectual de movimientos conservadores. Su ideología aúna el nacionalismo con el catolicismo tradicionalista, por lo que polemizó con los intelectuales progresistas.

Murió en su ciudad natal en 1912 dejando tras de sí una ingente cantidad de obras que abarcan todos los campos de la cultura española (el Consejo Superior de Investigaciones Científicas publicó sus Obras completas en 1940, en 65 volúmenes, sin tener en cuenta sus epistolarios y notas) y legando a la ciudad toda su biblioteca, compuesta por más de 40.000 volúmenes.

 

Entre su obra destaca la monumental Historia de las ideas estéticas en España, que inauguró la moderna crítica literaria española. La ciencia española (1876) y la Historia de los heterodoxos españoles (1882) son dos de los trabajos también muy importantes de Menéndez Pelayo.En La ciencia española intentódemostrar que España había realizado importantes contribuciones a la ciencia moderna. Con ello trataba de refutar la tesis de que la defensa de la ortodoxia católica en los siglos XVI y XVII había provocado el atraso científico del país.

 

En la Historia de los heterodoxos españoles defendió que “el genio español es eminentemente católico; la heterodoxia es entre nosotros accidente y ráfaga pasajera”. Su erudito rastreo de las herejías en España desde los orígenes del cristianismo hasta el siglo XIX le sirve para sostener que los escasos herejes españoles actuaron siempre bajo influencia extranjera, por lo que no lograron extenderse y arraigar.

B) Jaime Balmes (1810-1848)

El sacerdote catalán Jaime Balmes Urpía (1810-1848) nació en la ciudad de Vich, Barcelona; y movido por un interés particular realizó sus estudios en un seminario de la ciudad, obteniendo un doctorado en teología por el año de 1834, en la Universidad de Cervera.

La habilidad de escribir, gracias a la vida disciplinada y dedicada a los estudios, le permitió registrar uno de sus primeros ensayos: "El celibato del clero" a una convocatoria lanzada por el diario "El madrileño católico"; con el que obtiene el primer premio y la publicación del mismo, que fue exitosamente criticado. Al considerar que tenía grandes dotes de escritor se instala en Barcelona, y al poco tiempo publica un folleto con el nombre de "Consideraciones políticas sobre la situación" colocándose en el gusto de los lectores y a partir de entonces sería un publicista activo. Es tan grande su atracción por las costumbres morales que decide viajar por Inglaterra y Francia, estudiando de ellas, las Instituciones políticas; consolidando su investigación en una de sus obras relevantes: "El protestantismo comparado con el catolicismo", que lleva plasmado el objetivo de defender la religión cristiana?

En 1843 es nombrado director y redactor de la revista "La Sociedad" que lo muestra protector, cooperativo, descentralizado y partidario de la clase obrera, ganándose un lugar de distinción entre los pensadores de Europa. Balmes viaja a Madrid en 1845 para fundar el periódico monárquico "El Pensamiento de la Nación", que se regía por verdaderos principios morales, pero además introduciendo su pensamiento político intentando reunir en una sola sociedad a la familia de los Borbones, para restablecer la paz en España.

Jaime Balmes fue el pensador católico más destacado de su época, no tanto por la originalidad de sus ideas como por su afán de divulgarlas, de influir en la sociedad con ellas. Escribió multitud de artículos periodísticos sobre temas religiosos, sociales y políticos. Ante las turbulentas luchas políticas que vivía España, Balmes se sitúa en una postura moderada, que trata de conciliar el liberalismo y el carlismo. En sus obras doctrinales defiende la filosofía escolástica de la iglesia confrontándolas con las ideologías del siglo. Entre las obras que escribió Jaime Balmes encontramos: La religión demostrada al alcance de los niños, Cartas a un escéptico, Observaciones sobre los bienes del clero, El protestantismo comparado con el catolicismo en sus relaciones con la civilización europea, Consideraciones políticas sobre la situación de España, El criterio, Filosofía elemental, Filosofía fundamental y algunos otros artículos sobre diversos temas publicados en diferentes periódicos. Las obras El criterio y El protestantismo comparado, permitieron claramente difundir las ideas políticas y religiosas de Balmes, que incluso fueron traducidas a varios idiomas.

A los treinta y siete años de edad, el 9 de julio de 1848, Jaime Balmes Urpía, encontrándose en sus mejores años de fecundidad, muere enfermo de tuberculosis.  

C) Juan Donoso Cortés (1809-1853)

Juan Donoso Cortés (1809-1853), filósofo, literato, político y diplomático español, nació en el Valle de la Serena (Badajoz). Se dio a conocer políticamente en 1832 con una Memoria actual de la monarquía, en la cual propugnaba un institucionalismo moderado al estilo de la Carta Otorgada francesa, y que por su oportunidad le llevó al Ministerio de Gracia y Justicia. Más ligado a la corona que al liberalismo, se opuso a las ideas progresistas, en especial después del motín de La Granja y de la promulgación de la Constitución de 1837.

Parlamentario moderado del grupo de Narváez, los intentos revolucionarios de 1848 provocaron su renuncia pública al liberalismo y defensa apasionada de una posición antiliberal y reaccionaria, expuesta en su Ensayo sobre el catolicismo, el liberalismo y el socialismo (1851) después de su primera estancia en Francia, en contacto con el ultramontanismo de Bonald y De Maestre. En esta obra presenta el liberalismo y el socialismo como amenazas contra la familia, la propiedad privada y la moral católica, y propone una monarquía fuerte basada en el cristianismo. Expone que la secularización de la sociedad y el liberalismo son obra del orgullo humano; el castigo de este pecado es la revolución, evitable mediante la sumisión al cristianismo y a la Iglesia católica. Fue muy elogiado por los pensadores políticos alemanes precursores del nazismo.

 

9. GENERACIÓN DEL 27

 

Características generales de la Generación del 27:

  • A la Generación del 27 se le denomina también la Edad de plata de la cultura española relacionándola así con el Siglo de oro español de los Quevedo, Lope, Góngora, Calderón, Velázquez o Miguel de Cervantes. Junto a la nómina de poetas que hemos anotado hay que sumar los nombres de, entre otros, el poeta Miguel Hernández (1910-42), el pintor Salvador Dalí (1904-1989) y el director de cine Luis Buñuel (1900-1983). Para muchos es imposible hablar de esa generación de poetas y artistas españoles sin relacionarla con la figura del poeta chileno Pablo Neruda (1904-1973). 
  • Todos nacen en un período menor a quice años: desde 1891 (Salinas) a 1905 (Altolaguirre). 
  • Todos tienen una formación intelectual semejante, casi todos fueron universitarios y pasaron por la Residencia de Estudiantes. 
  • Se unieron para celebrar el tricentenario de la muerte de Góngora en el Ateneo de Sevilla en 1927, de ahí el nombre de "Generación del 27".
  • Todos escribieron en las mismas revistas (Revista de Occidente y Litoral).
  • Reivindicaron la tradición literaria española renovándola con una lengua y un estilo influidos por la vanguardia surrealista (Ver vanguardismos).
  • Todos tienen una visión común de la poesía basada en la seriedad y la reflexión.
  • En los autores del 27 es muy significativa la tendencia al equilibrio, a la síntesis entre polos opuestos, incluso dentro de un mismo autor. Son típicas las dualidades establecidas:
  • Entre lo intelectual y lo sentimental. Refrenan la emoción por el intelecto. Defienden la inteligencia y la sensibilidad frente al intelectualismo y sensiblería.
  • Entre una concepción romántica del arte fundamentada en el arrebato y la inspiración, y una concepción clásica de esfuerzo y disciplina.
  • Entre la pureza estética y la autenticidad humana, entre la poesía pura del arte por el arte y la poesía auténtica, humana, preocupada por los problemas del hombre.
  • Entre el arte para minorías y mayorías.
  • Entre lo universal y lo español.
  • Entre la tradición y la renovación.
  • Gustarán de la modernidad: una ciudad luminosa, moderna, progresista. La ciudad será para ellos el sitio de los grandes almacenes, los hoteles, los bares, salas de baile, cines, de la electricidad, las comunicaciones de la radio y el teléfono, del transporte por avión y coche.
  • La naturaleza salvo en la primera obra de Alberti estará integrada en la ciudad en forma de jardines, parques etc. o bien cuando se refiera el texto a ésta lo hará desde prolongaciones de la ciudad en el campo, balnearios, hoteles o chalets. Otra forma de integrarla será a través de la prolongación del yo en ella o por ejemplo a través de la fascinación que sienten los miembros de esta generación por la fiesta taurina que no es más que una muestra de la cultura campera en la ciudad.
  • El amor se presentará desde el erotismo, cosa poco tradicional en la literatura española. Se defenderá la libertad sexual y de pareja, apareciendo cierto feminismo entre las mujeres. El compromiso se manifestará por un activísimo compromiso social. Por su culto a la amistad y por, en algunos casos, su poesía política.

Los autores fundamentales de la Generación del 27 (España) fueron:

Federico García Lorca (1898-1936)

Luis Cernuda (1902-1963)

Manuel Altolaguirre (1905-1959)

Emilio Prados (1899-1962)

Rafael Alberti (1902-1999)

Pedro Salinas (1892-1951)

Jorge Guillén (1893-1984)

Vicente Aleixandre (1898-1984)

Gerardo Diego (1896-1987)

Para que puedas enriquecer y entender la literatura española, te invito a ver y escuchar el siguiente video.

LA LITERATURA ESPAÑOLA EN 10 MINUTOS

 

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